Cirugía plástica: cuando los filtros pasan de la selfie a la vida real

Esta nueva tendencia es el efecto de Snapchat e Instagram en nuestra sociedad

Cirugía plástica: cuando los filtros pasan de la selfie a la vida real

 

Snapchat es una aplicación que, entre otras características, tiene la facultad de tomar selfies y aplicar filtros. Con modificaciones de luz y sutiles cambios faciales como reducción de nariz, aumento de labios y pómulos, ojos más grandes y simetría de rostro, estos filtros consiguen que nos veamos ´mejor´, al menos en fotos.

 

Las personas han empezado a recurrir a la cirugía plástica para parecerse a sus selfies con firltros. A este fenómeno se le empieza a conocer como “dismorfia de Snapchat”, un término acuñado por el cirujano británico Tijion Esho, quien recurrió a la denominación luego de observar un aumento en el flujo de clientes que llegaban a su consultorio con el objetivo de retocarse el rostro para asemejarse más a su versión de Snapchat. El fenómeno, que podría definirse como ‘cirugía fotográfica’, había sido exclusividad del mundo virtual, pero ahora está dando paso a una ola de jóvenes mujeres que se realizan frecuentes retoques estéticos con el objetivo de asemejarse un poco más a su propio reflejo con filtros. 

 

Resultados más realistas

 

La tendencia de realizarse procedimientos estéticos para parecerse más a ‘sí mismos’ es un fenómeno que se observa principalmente en Reino Unido y EE.UU. Para algunos cirujanos este hecho permite mejores prácticas y expectativas más realistas, puesto que los pacientes dejan de esperar resultados ajenos para concentrarse en sus propias características físicas. 

 

En la mayoría de las intervenciones estéticas basadas en selfies, los especialistas realizan rellenos faciales, delineaciones de pómulos y rinoplastias. No obstante, algunos detalles propios de los filtros quirúrgicamente aún no se pueden alcanzar. 

 

Según un estudio de la Academia Estadounidense de Cirugía Facial citado en la BBC, el 55% de los cirujanos plásticos faciales atendió en 2017 pacientes que querían operarse para verse mejor en los selfies, en comparación con apenas el 13% en 2013. A su vez, el 56% de los cirujanos encuestados notó un incremento en el número de pacientes menores de 30 años. 

 

Cifras recogidas por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés), indican que en promedio cada año aumenta en un 9% las prácticas de cirugías plásticas en todo el mundo. América Latina se ha convertido en los últimos años en epicentro estético gracias a los bajos precios de los procedimientos y buenos estándares de calidad. Sin embargo, hasta el momento no existen datos oficiales que puedan constatar un aumento en los procedimientos estéticos basados en selfies. 

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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