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Manglares: ¿cómo evitar su extinción?

Una gran parte de los manglares del mundo se encuentran en Colombia, Brasil, Venezuela, Ecuador y Surinam

Manglares

Los manglares en el territorio colombiano comprenden alrededor de unas 273.000 hectáreas en total, distribuidas de la siguiente forma: 201.178 localizadas en la región pacifica, y 71.742 en la zona del Caribe. Hoy, son una especie más de la naturaleza en vía de extinción.

Alrededor de 70 especies de manglares, más del 90% de las que hay en el mundo, se encuentran principalmente en Brasil, Colombia, Venezuela, Ecuador, y Surinam. Pueden llegar a captar hasta 1000 tonelada de dióxido de carbono por hectárea, y su costo por hectárea equivale a un monto de $194.000 dólares, que corresponde a los  servicios que estos ecosistemas ofrecen.

Los manglares, uno de los miles de ecosistemas que existen en el mundo, garantizan el mantenimiento y el equilibrio de los sistemas hídricos. Sirven además como una “barrera natural”, la cual almacena el agua que las crecientes generan para evitar así posibles inundaciones, y protege las costas de las erosiones producidas por el viento y por las corrientes de agua. Son una rica fuente de nutrientes para las especies marinas, y en general son el refugio para la actividad alimenticia y reproductiva de numerosas especies como aves, mamíferos, crustáceos, anfibios y reptiles que aquí habitan.

¿Cómo lograr la recuperación de estos, y salvar los que aún quedan?

Estudios revelados por el Instituto Agustín Codazzi (Igac) señalaron que el 24% de la superficie de los manglares del país se encuentran bajo la jurisdicción de Parques Naturales de Colombia, y un 65% están bajo la jurisdicción de las Corporaciones Autónomas Regionales del Litoral Pacífico. La recuperación y protección podría lograrse a partir de un trabajo conjunto en el cual el gobierno, las academias, empresas, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, y la participación de la sociedad, entre otros actores. Se definan modelos educativos, estratégicos, y penales, para crear un sentido de conciencia que contribuya a la protección de los ecosistemas. Ya que brindan importantes servicios a la biodiversidad de las regiones, y para los seres vivos que los habitan.  

Los factores y los riesgos frente a su extinción

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), y  Greenpeace, entre otras organizaciones ecologistas internacionales, dentro de las principales causas existentes por las cuales los manglares, las ciénagas y otros hábitats que dependen de recursos hídricos están muriendo, se debe a factores como: la indiscriminada tala de árboles, la extracción de madera y la acelerada deforestación de los bosques, la indiscriminada mano de obra del ser humano en materia de construcción y obras de infraestructura, actividades petroleras, extracción y explotación de minerales, y el indiscriminado uso de fertilizantes y plaguicidas, entre otros factores de índole natural.  

La recuperación de estos ecosistemas depende de la productividad de la región, el tipo de suelo, su hidrología, y en qué tan vulnerado y afectado esta frente los procesos de orden natural y antropogénico (procesos de actividad humana), de manera que su intervención debe significar un retroceso y evitar el avance frente a la extinción y deterioro de estos. Al prolongar la vida de los manglares, contribuimos a prolongar la vida, mantener la biodiversidad de las distintas especies, y contribuir al bienestar y al desarrollo socioeconómico de las zonas costeras. 

 

Latin American Post | Sebastián Muñoz

Copy edited by Laura Rocha Rueda