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¿Cómo empezar a correr sin morir en el intento?

Aprender a respirar y escuchar el cuerpo hacen parte de las claves para practicar este deporte correctamente

¿Cómo empezar a correr sin morir en el intento?

Correr es para algunos la disciplina deportiva más integral que se puede practicar, puesto que mientras se ejercitan los músculos del cuerpo, se queman a la vez calorías, se disminuye la presión arterial y se alcanza un estado de tranquilidad y satisfacción mental que perdura incluso varias horas después de haber corrido unos cuantos kilómetros.

Trotar disminuye el riesgo de padecer problemas vasculares, evita el envejecimiento pulmonar y cuando se practica con constancia durante los años, mantiene una capacidad aeróbica equivalente a la de un persona joven.

Correr de manera suave y pausada permite la secreción de endorfinas que ayudan a disipar tensiones y evitan la aparición de cuadros de depresión y ansiedad que pueden padecer las personas sedentarias o con mucha carga laboral. Para algunos, esta practica deportiva se asemeja a un estado meditativo, puesto que al momento de correr, la mente se libera de los pensamientos y se concentra en observar el presente y la actividad corporal del momento.

Pese a los múltiples beneficios, trotar puede llegar a ser difícil convertir la práctica en un hábito saludable. Como en la mayoría de los deportes, se requieren ciertas tácticas y estímulos, no solo para realizar la actividad física de manera correcta, sino para evitar que se convierta en un impulsivo intento pasajero para llevar una vida más saludable.

Es así como varios expertos y entrenadores aconsejan seguir una serie de pasos que permiten que los principiantes o interesados en el tema, pasen de correr unos cuantos extenuantes metros por semana, a trotar varios kilómetros disfrutando en su totalidad de la experiencia.

Aquí reunimos cinco de los principales consejos:

  1. Menos es más: si se es nuevo en el deporte, o se lleva una vida poco activa en el ámbito deportivo, es aconsejable iniciar con distancias cortas y pocas veces por la semana. Algunos entrenadores sugieren realizar un calendario, marcando los dos o tres días a la semana en los que se realizará la actividad deportiva. Recorrer trayectos cortos y caminar cuando se sienta la necesidad de hacerlo durante el entrenamiento, ayudan a acondicionar el cuerpo y hacer gratas las primeras experiencias, aspecto que aumentará las probabilidades de volver a trotar en días posteriores. Si se programan recorridos muy extensos, se corre con mucha velocidad o se realiza el ejercicio todos los días, será más probable que la actividad solo se convierta en un intento pasajero.
  2. Mente y cuerpo alineados: aunque no parezca necesario, correr requiere del equipamiento especial como en cualquier deporte. Tener los zapatos y la ropa adecuada y hacerlo con una postura corporal consciente, son determinantes para realizar la actividad y evitar lesiones. No es necesario concentrarse en la vieja técnica de poner primero los talones y tampoco debe ser exagerado el movimiento de los brazos con cada paso. Al trotar debe hacerse de manera natural y alineado de acuerdo a las características propias de cada persona. Pisar de manera incorrecta puede provocar estrés en las rodillas, cadera y espalda baja.  
  3. La resistencia está en la respiración: muchos entrenadores coinciden en que la clave de cualquier práctica deportiva, se encuentra en la respiración. El oxigeno es el combustible del cuerpo, por ello cuando se respira de manera agitada y superficial, se crea una sensación de agotamiento en el cerebro que es rápidamente enviada a las demás partes del cuerpo e interpreta como cansancio físico. Sin embargo, esta señal no es otra cosa que una mala respiración, así que el secreto está en tomar respiraciones lentas, profundas y prolongadas que irán coordinándose de manera natural con el ritmo al trotar.
  4. Aprenda a evitar lesiones: la rodilla es el sitio de lesión más común entre los corredores, y la falta de fuerza en la cadera es su principal causa. Por tanto se recomienda practicar ejercicios como pasos laterales usando una banda de resistencia, puentes, sentadillas y extensiones de cadera. Estos ayudarán a ganar fuerza corporal y evitarán posibles lesiones al momento de correr.
  5. El descanso es igual de importante: ir aumentando el ritmo y la distancia a medida que se avanza en este deporte, es un aspecto fundamental para evaluar la evolución de la práctica deportiva. Sin embargo, es fundamental que de la misma manera en que se encuentran los días y espacios para correr, se seleccionen los momentos para dejar descansar los músculos. El tiempo de recuperación debe ser equivalente al esfuerzo realizado. Si los primeros días de entrenamiento son intensos, es probable que los músculos requieran entre dos y tres antes de volver a correr. A medida que se entrena, los músculos ganan fortaleza y por ende el tiempo de descanso puede disminuir, aún así, seguirá siendo importante darse un espacio para dejar los músculos en reposo.

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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