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Los apodos: la curiosa costumbre en los deportes

Desde Michael “Air” Jordan hasta Hirving “Chucky” Lozano son muchos los “alias” que se ven en el mundo deportivo. Pero, ¿a qué se debe esta costumbre? 

Los apodos: la curiosa costumbre en los deportes

Seguramente de pequeño le decían de alguna manera que no era propiamente su nombre oficial. Creció entre apodos, sobrenombres, alías o como prefiera llamarle. Posiblemente se molestó porque le decían de alguna manera, y se rió mucho llamando a algún compañero o amigo de otra manera. Nos guste o no, muchos de estos apodos quedan en la memoria y nos identifican por mucho tiempo. Es una cultura, una costumbre, que al menos en Latinoamérica es muy común.

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Es por ello, que en LatinAmerican Post queremos compartir con usted un poco el origen de esta tradición, y el cómo se volvió tan importante en el deporte, tanto en jugadores como en equipos. De acuerdo a Voix.com, los alias comunes se basan normalmente en dos condiciones para retratar nuestro físico y/o personalidad. Es ponerle humor a un rasgo físico y es una situación en la que una vez que le llaman de alguna manera, ya no hay vuelta atrás para que le digan otro que le guste más.

Según Magazine de Nicaragua, los apodos hablan de la vida e historia de una persona o país. Estos comienzan en lugares comunes como la casa o la escuela, en un momento de inspiración personal o de alguna persona de su entorno, y hasta de la mente de un caricaturista. Eso sí, no todos se quedan eternamente, pero algunos si son recordados por siempre en la memoria colectiva.

Como comentó el caricaturista Manuel Guillén a Magazine que “un buen apodo, que llega a calar en el sentir de la gente, es aquel que también nos dice una historia o la lleva implícita”, más allá de la burla. Los rasgos físicos o de personalidad son los más usuales, pero también los hay como diminutivos, o relacionados con cualidades o defectos como bondad, sabiduría, perseverancia, o crueldad. Voix.com menciona varios ejemplos como Juan XXIII, El Papa Bueno; Alfonso X, El Sabio; Pablo de Tarso, y El Apóstol de los Gentiles.

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Comunes en los deportes

As de México recopiló una interesante lista de los 11 “sobrenombres” más horrorosos del deporte nacional e internacional como “Los Monstruos de Midway” en la NFL, “El Cadáver y la Calaca” en el balompié mexicano a Luis Antonio Valdez o ‘La Bruja’ y ‘La Brujita’ en el fútbol argentino con Juan Ramón y Juan Sebastián Verón, y “El Monstruo” o “Mostro” al portero azteca Alexandro Álvarez. 

El mismo medio destaca en primera instancia a “El Hombre Muerto” o “El enterrador” o “The Undertaker”, un personaje que marcó una época en la lucha libre (WWE) por su tenebrosa entrada al escenario y su récord de victorias.

¿Seguro se ha preguntado por qué le dicen “Chucky” al futbolista mexicano Hirving Lozano? As México explicó que el juvenil del PSV de Holanda se ganó ese apodo debido a que era muy bromista con sus compañeros en los vestuarios y en el autobús.  Hubo alguien que no se aguantó y le replicó burlándose de su cabello alborotado y su sonrisa macabra, llamándole como el popular “Muñeco Diabólico” de las películas.

El diario Primera Hora de Puerto Rico recordó que importantes personajes del deporte de ese país y del mundo en general como José Ortiz, Luis de León, Iván Rodríguez, Juan González, George Herman Ruth Jr., Charles Barkley y Wilfredo Benítez.

El primer caso que refieren es el de Ortiz, uno de los mejores centros en la historia del baloncesto boricua, y quien es conocido como “Piculín”, pero también como “El Concord”. Aunque el mencionado medio no explica el origen del “Piculín”, si lo hizo con el “Concord”, refiriéndose a que fue el primer avión de transporte supersónico de pasajeros y que tenía un diseño largo y cuadrado, similar al deportista puertorriqueño.

Cuenta el mismo artículo que el voleibol boricua también tuvo a su “bautista” de los apodos en la figura de Julio “Buyín” Camacho, quien ya tenía el suyo y se dedicó a crear apodos para toda una generación de jugadores. “En mi época, Yauco era un pueblo en el que todo el mundo tenía un apodo. Que si “Pipote”, que si “Cañón”, etc. La gran mayoría de los voleibolistas de Yauco en la década de los 40 y 50 tenían un apodo”, sostuvo Camacho a Primera Hora.

La historia de los equipos

Los apodos, claramente, no son asunto exclusivo de atletas porque también se ha extendido a los equipos. Por ejemplo, Listas20minutos.es explica, por qué le dicen “merengues” al Real Madrid, “culés” al Barcelona y “colchoneros” al Atlético de Madrid. “Se les denomina merengues porque su playera es de color blanco, igual al del dulce que su propio nombre indica”, refiere textualmente la web.

En el caso del equipo que hoy dirige Diego “Cholo” Simeone, el término “colchoneros” se les adjudicó en los tiempos de la posguerra cuando los colchones estaban recubiertos por una tela con franjas rojas y blancas. Finalmente, en el caso de Barcelona. El apodo culé refiere a que entre 1909 y 1922, disputaron sus partidos en un estadio con pequeña capacidad de 6000 personas, que se sentaban apretujadas en graderíos de madera que daban de espaldas a la calle mostrando los traseros de los asistentes, quedando como “culones”.

Uno de los deportes más destacados en esto de los apodos es el rugby. En el caso de Argentina, “Los Pumas”, como refiere Infobae nació en una gira de 1965 por Rhodesia del Sur y Sudáfrica, donde se logró una histórica victoria ante los sudafricanos y un reportero del The Weekly Farmers confundió al Yaguareté de la camiseta con un puma.

En el caso de Nueva Zelanda, el sobrenombre All Blacks surgió cuando el equipo hizo un tour por las Islas Británicas, Francia y América, y al parecer, entre las muchas historias que hay al respecto, la más aceptada es la que asegura que la prensa inglesa los llamó así por el color de su uniforme, que es todo negro.

Otro caso muy conocido en Latinoamérica también está Argentina, y son “Las Leonas” del hockey sobre césped. Según El Clarín de Argentina ese alias nació en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Argentina estaba obligada a vencer a Holanda y para eso apelaron a la imagen de una leona preparándose para la batalla en su uniforme y eso, terminó dándoles el estímulo necesario para triunfar en aquel partido.

 

LatinAmerican Post | Onofre Zambrano

Copy edited by Laura Viviana Guevara Muñoz