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Educación superior: ¿Éxito asegurado o pérdida de dinero?

Un controversial experto en economía sugiere que invertir en títulos universitarios es una “pérdida de tiempo y dinero”

Educación superior: ¿Éxito asegurado o pérdida de dinero?

Como bien lo señalan informes del Banco Mundial, la educación superior es un elemento determinante para reducir la pobreza y desigualdad de una nación e incentivar el crecimiento tanto individual como de las sociedades. No obstante, un polémico escritor y profesor de economía de la Universidad George Mason, Virginia, argumenta que entrar a la universidad es una “pérdida de tiempo y dinero” y no asegura un futuro mejor para los jóvenes o para el sistema.

Bryan Caplan es el nombre del docente que defiende el controversial señalamiento. En su nuevo libro, ‘El argumento contra la educación’, Caplan explica por qué los títulos universitarios se han convertido en un fraude y cómo la sociedad mejoraría si se invirtiera menos en educación, tanto desde los gobiernos, como dentro de las familias.

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“Gran parte de lo que se enseña a los estudiantes en la universidad les será inútil después del examen final”. Así lo indica Caplan en entrevista para American Enterprise Institute, agregando que la mayoría de los graduados de postgrados no desempeñan una vida laboral en el área estudiada y que las naciones solo han creado un sistema donde se exige un diploma universitario para realizar trabajos que no requieren de conocimiento técnico especializado ni serán remunerados de la manera que un título ameritaría.

Sin embargo, la evidencia de estudios realizados por organizaciones como el Banco Mundial, demuestra lo contrario. Según datos arrojados por una investigación de la Universidad de Georgetown de Estados Unidos, los estudiantes que culminan su educación superior pueden ganar durante su vida profesional hasta un 84% más de lo que devengaría una persona que solo terminó estudios secundarios. 

De acuerdo con el análisis mencionado, un grado en Georgetown, considerada una de las universidades más caras de EE.UU., cuesta en promedio 270.000 dólares, pero éste llegaría a valer hasta 11 veces su precio en ganancia, ya que el individuo podría devengar 3 millones de dólares a lo largo de su vida.

Para Caplan, estas cifras son solo la consecuencia de una estrategia contraproducente para las sociedades. Según lo explica el experto durante entrevista en un programa de NTN24, la razón por la cual la educación paga en determinadas industrias, es porque el título es aún considerado sinónimo de “soy un gran trabajador”, pero esta ganancia puede ser momentánea y mientras más se desee escalar en la vida profesional, más títulos serán requeridos y habrá menos remuneraciones. Es en este punto, donde según Caplan, la sociedad empieza a verse afectada por el exceso de exigencia universitaria. 

 

 

En América Latina los títulos pagan, siempre que se pueda conseguir trabajo

Informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), indican que en algunos países de América Latina las personas con doctorado o maestrías pueden ganar hasta cuatro veces más de lo que devenga un individuo que solo finalizó el colegio.

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En Chile, los adultos con postgrado ganan 4,4 veces más que un graduado de secundaria. En Brasil, la cifra llega a 4,3 y en México el sueldo es tres veces más alto, según OCDE. Esto podría deberse a que solo muy pocos terminan la universidad: en el caso de Brasil solo el 14% de los adultos culmina su preparación superior, en México el 16%, en Chile el 21% y en Colombia el 22%. 

Aunque las cifras de la OCDE parecen alentar la necesidad de terminar postgrados y adquirir especializaciones o maestrías para devengar un mejor salario, es usual ver a miles de jóvenes altamente preparados en condición de desempleo o trabajando en otros oficios distintos a su ámbito de estudio. 

Este panorama apoyaría entonces la teoría de Bryan Caplan, que indica que las sociedades desarrolladas o en vías a ello estarían mejor si no todos los individuos soñaran o fueran forzados a conseguir un grado universitario para entrar a la vida laboral.

Como lo indica el Banco Mundial en un informe sobre la educación superior en América Latina, “la formación de capital humano calificado no es suficiente para elevar la productividad, el crecimiento y la equidad. También debe existir un entorno en donde las empresas puedan generar puestos de trabajo de calidad que a su vez hagan un uso productivo de esa fuerza laboral más capacitada”. 

LatinAmerican Post | Krishna Jaramillo
Copy edited by Marcela Peñaloza

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