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Latinoamérica y el mundo en contra del acoso verbal en la calle

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El 19 de diciembre en Holanda, un tribunal de Rotterdam sancionó a un hombre a pagar una multa de 380 euros por acoso verbal de naturaleza sexual

Latinoamérica y el mundo en contra del acoso verbal en la calle

Los hechos se presentaron durante el verano de 2017, cuando Everon El F, un holandés de 36 años, acosó verbalmente a dos grupos de mujeres en las calles de Rotterdam. Como lo menciona The New York Times, ya desde 2016, Amsterdam y Rotterdam habían adoptado una normatividad que hacía punible el acoso callejero, y El F se convierte en la primera persona en ser sancionada por esta causa. 

Read in english: Latin America and the entire world against verbal harassment on streets

Antecedentes a la multa

Según DW, en Rotterdam crearon, a finales de 2017, una aplicación llamada STOPapp, con la cual se buscaba que las personas identificaran cuando eran víctimas de acoso sexual en la calle. La multa establecida por acoso verbal de índole sexual es de 190 euros. En el caso de El F, deberá pagar 380 euros porque fue encontrado culpable en dos cargos. 

Gracias a un cambio en el Reglamente Local General de Rotterdam, se incluyen actos como los silbidos, las llamadas, entre otros, como acciones punibles. Lo anterior, como una forma de criminalizar la intimidación sexual en la calle. Esta misma norma establece sanciones que van desde multas de hasta 4.100 euros y un máximo de tres meses en prisión.  

Si bien es destacable la sanción lograda en este caso, en especial para entender el piropo como una forma de violencia, vale la pena aclarar que la minucia en este caso es importante para la multa recibida, pues El F no solo “piropió” a las mujeres. El F fue reportado por hostigar a ocho mujeres en total. Las llamó, siguió, hizo gestos con las manos, hizo ruidos de besos y se sentó junto a ellas. Además, algunos funcionarios de la ciudad fueron testigos de esto, como lo reporta The Post Online.

El juez, y de acuerdo con La Página, en su sentencia, dejó claro que las frases no eran punibles, pero que acciones como seguir a las mujeres y lanzarles besos sí lo son. Es decir, la multa no se da por los piropos que el hombre usó, sino por la evidente conducta de acoso.

El 20 de diciembre de 2018, un día después de que se dictaminara la sanción en contra de El F, Rotterdam expandió esta regulación para cubrir a personas de la comunidad LGBTQ. Lo anterior, como parte del programa de acción e integración “Relájese. Esto es Rotterdam”.

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Panorama para Latinoamérica

En un documento publicado en febrero de 2017, por la universidad Erasmus de Rotterdam, el 84% de las mujeres entre los 18 y los 45 años manifestaron haber sufrido alguna vez acoso callejero de índole sexual

No existe una estadística generalizada sobre la situación del acoso callejero en Latinoamérica. Sin embargo, el Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) estableció que en Latinoamérica todas las mujeres sufren de acoso callejero a partir de los 12 años.

Igualmente, establece el acoso sexual callejero como “prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida, en espacios públicos como la calle, el transporte o espacios semi públicos (centros comerciales, universidades, plazas, etc.); que suelen generar malestar en la víctima. Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés en entablar una comunicación real con la persona agredida”.

Esta entidad, conformada en 2013, intenta visibilizar al acoso sexual callejero como una forma de violencia invisibilizada en América Latina. Se considera un acto violento debido a que éste obliga a quien lo sufre a realizar cambios en sus recorridos, horarios o vestimenta, a fin de desestimar el acoso, adicional a la sensación de inseguridad que sufrirlo conlleva.

Tipificación del Acoso Callejero como Delito en Sur América

Actualmente son pocos los países latinoamericanos que han emprendido una vía legal para castigar el acoso callejero con multas o cárcel.

Según Sputnik, Argentina en este momento tiene un proyecto de ley que busca establer multas de hasta 1500 dólares para quien acose sexualmente a alguien en la calle. Igualmente el acoso callejero se incluiría como crimen contra la integridad sexual en el código penal.

En Chile, a partir del mes de abril del 2018, entró en vigor una ordenanza que busca sancionar cualquier forma de aproximación sexual no consentida. Esta ordenanza se encuentra vigente para los barrios de Las Condes y Recoleta en Santiago de Chile y contempla multas de entre los 200 y los 385 dólares.

Ahora, existen posturas en contra y a favor de una sanción monetaria o carcelaria para el acoso callejero. Algunos expertos, como la socióloga Martina Sanguinetti y en diálogo para Sputnik, considera que la vía más adecuada para disminuir el acoso callejero se da en la educación. Esto, como una forma de desescalar la violencia y generar un efecto duradero y sostenible.

Igualmente, otra de las dificultades que se enfrentan en estos casos, es que aún se encuentra muy arraigada la creencia de que el piropo es un halago, y no una forma de violencia. Sin embargo, hay un interés creciente de entidades de mujeres y gubernamentales en visibilizar esto como acoso.

 

LatinAmerican Post | Mariela Ibarra Piedrahita

Copy edited by Juliana Suárez

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