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España: la nueva era de Pedro Sánchez

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Después de 11 años, el partido socialista se impuso frente a la derecha. Pedro Sánchez es el nuevo presidente de Gobierno español

España: la nueva era de Pedro Sánchez

A pesar de la incertidumbre y de la indecisión, los españoles salieron el pasado domingo 28 de abril para votar en las elecciones generales del país. Pablo Casado por el Partido Popular (PP), Albert Rivera por el partido Ciudadanos, Pablo Iglesias por la coalición Unidas Podemos, Santiago Abascal del partido Voz,  y Pedro Sánchez del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fueron los candidatos que aspiraban a la máxima posición, siendo este último el vencedor. 

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En unas elecciones marcadas por el independentismo catalán, y por tanto el nacionalismo español, alrededor del 75.78% de las personas salieron a votar, incrementando la cifra del 2016, nueve puntos más.  De esta manera, el PSOE se llevó no solo la presidencia, sino la mayoría de escaños en el Congreso con 123. Mientras que el PP, y quien había abatido en las elecciones del 2016, logró 66 escaños. 

Además, Unidas Podemos logró 42 escaños, Ciudadanos logró 57 y Vox, 24. De esta manera, la izquierda española logró 165 escaños, mientras que la derecha 147. Sin embargo, la mayoría lograda por la izquierda no le alcanza a Sánchez para gobernar por completo la Cámara baja pues no logró los 176 escaños necesarios. 

Fue una victoria clara para Sánchez, quien después de atender la solicitud de los partidos opositores para convocar elecciones en el pasado mes de febrero, arriesgo su puesto y les demostró el poder de su partido ante una sociedad altamente dividida. Así, en las primeras declaraciones después de conocerse los resultados, Sánchez afirmó, “ha ganado el futuro y ha perdido el pasado. No queremos involución, queremos un país que avance".

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Una nueva era dividida

Uno de los grandes perdedores de la jornada fue el PP, quienes perdieron 71 escaños con respecto a las elecciones del 2016, lo que demuestra la difícil situación que atraviesa el partido. Encabezado por Pablo Casado, quien asumió el liderazgo luego de que Mariano Rajoy saliera del cargo, no ha sabido atraer a los votantes (quienes han migrado a partidos como Vox y Ciudadanos), pues es evidente que los fantasmas de Rajoy aún hoy decepcionan a los españoles, “un fracaso relacionado inevitablemente con los casos de corrupción que (...) le han terminado por pasar factura”, como afirma El Mundo.

De esta manera, los partidos de derecha, Ciudadanos y Vox, han entrado al ruedo fortaleciéndose, pues los primeros lograron 25 escaños más que en las elecciones del 2016, mientras que los segundos logrando un número considerable, teniendo en cuenta que son uno de los partidos más radicales de la derecha. Hasta 2013, España no tenía un ultraderecha visible, y son estos quienes abogan por “suspender la autonomía de Cataluña (...) expulsar a los inmigrantes ilegales, oponerse al matrimonio homosexual, la eutanasia y el aborto, y censurar el feminismo de la izquierda”, de acuerdo con El Espectador. 

Con este panorama, teniendo en cuenta que a Sánchez no le alcanza para gobernar solo, necesita crear alianzas con partidos para poder salir a flote. Debido a la similitud de ideologías, es obvio que su primer aliado es Unidas Podemos, cuyo líder Pablo Iglesias “fue uno de los primeros en telefonear a Sánchez y han quedado en verse y hablar de pactos”, según El Periódico. 

Sin embargo, a pesar de que al celebrar el triunfo los ciudadanos gritaran “¡con Rivera no! ¡con Rivera no!" (Albert Rivera) y Sánchez respondiera “ha quedado claro”, Rivera podría ser la ficha que Sánchez necesita para apuntar un “Gobierno moderado para garantizar tanto la estabilidad económica como la territorial”, según El Mundo.

Segunda Oportunidad

Con este nuevo gobierno se espera que Sánchez opte por no cometer los errores por los que fue tan criticado (el acercamiento y la mesa de diálogos con los independentistas), evitando crear alianzas y chantajes con estos partidos. Recordemos que al parar los diálogos días antes de la votación del Presupuesto Nacional, desencadenó en la realización de las elecciones pasadas al no tener el apoyo necesario. 

Con las alianzas que cree dentro de su Gobierno será suficiente para lograr la estabilidad en el país, que por primera vez en varios años se preocupó más por la situación social que por la económica, la cual pasó a un segundo plano. De esta manera, comienza una nueva era para Sánchez y para España, que logró separarse de los discursos de derecha característicos de las últimas elecciones en diferentes países. 


LatinAmerican Post | Laura Viviana Guevara Muñoz

Copy edited by Juliana Suárez

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