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El Camino: la película que Breaking bad se merece

La película narra una historia sencilla y al mismo tiempo profunda, que hace justicia al universo Gilliganesco de Breaking Bad y es una muestra inteligente del cine hecho con cuidado y respeto por la historia original.

Escena de la película 'El Camino: Una película de Breaking Bad'.

Escena de la película 'El Camino: Una película de Breaking Bad'. / Foto: Youtube.com/NetflixLatinoamerica

LatinAmerican Post | Sofia Machado

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La película demuestra que las buenas historias pueden tener secuelas bien hechas; más aún en este caso, si narra la liberación y el destino de uno de los personajes —Jesse Pinkman (yeah, bitch!)— que más sufrió y más afecto generó en el público. Durante un par de horas somos testigos del camino que emprende el protagonista para liberarse de un pasado aterrador que le dejo la vida al revés.

Es la búsqueda de esa tranquilidad que Pinkman no pudo tener junto a Walter White (también conocido como Heisenberg) durante las seis temporadas que duró la serie. En otras palabras, dejar el pasado para construir un futuro despejado. Por eso es un final justo y merecido, y además un gran regalo para todos los fans.

Hay tres cosas para destacar en la película: la primera es la reconstrucción precisa de un universo que se había terminado seis años atrás, en el cual el mismo director nos sumerge de nuevo como si no hubiera pasado el tiempo.

'El Camino' construyó su trama sobre el último capítulo de la serie para desde allí narrar lo que sucedió inmediatamente después. No hay lapsos, vacíos ni flash forwards a la historia, Pinkman aún tiene sus cicatrices y sigue en el estado deplorable en el que terminó la serie.Como si solo hubiéramos hecho una mínima pausa para continuar la historia enseguida.

Resulta destacable en el universo cinematográfico, puesto que no todos lo logran de manera impecable. Seguir una historia años después de finalizada no debe ser fácil, entre otras cosas por el desarrollo de la trama que tiene el reto de ser tan exitosa o más que la anterior, y por la caracterización de los mismos personajes, ahora menos jóvenes.

Lo segundo que destaco es el manejo de la escenografía y el espacio, perfectamente integrados a las tomas y las secuencias. A lo largo de la película nos encontramos con composiciones y paisajes muy bien logrados, en los que se ha cuidado hasta el último detalle. Como si hubieran hecho una maqueta arquitectónica, los edificios, las calles, los paisajes urbanos, los objetos y hasta los personajes forman una composición perfectamente balanceada. Y, siendo fiel al espíritu de western clásico que caracterizó a la serie, 'El Camino' nos regala unas tomas en New México tan impresionantes, que parecen cuadros para colgar en la sala.

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La película también nos regala una secuencia espectacular cuando Jesse busca desesperadamente la caleta de dinero en el apartamento de Todd; la cámara muestra la vista aérea, a manera de planta arquitectónica que nos brinda un contexto del espacio y la magnitud de lo que está sucediendo. Vemos a Jesse aquí y allá, desplazándose por muchos lugares, al mismo tiempo. Vince Gilligan se convierte en un arquitecto en todo el sentido de la palabra y, aunque su obra no sea una estructura tangible, si la muestra de manera destacada en la concepción y construcción del espacio arquitectónico.

El tercer aspecto a destacar son las apariciones, a manera de flashbacks, de algunos de los personajes más queridos de la serie, incluyendo una buena escena con Bryan Cranston. Están hechas a la justa medida para no quitarle ritmo a la historia, y agregan profundidad y argumento a la situación de Jesse al final de la serie. Y, aunque algunas de estas parezcan irrelevantes, al final Gilligan les da a sus fans todo lo que quieren y más. Porque eso es lo que series como Breaking bad generan: culto. Y culto implica que, entre más sepamos, mejor. Jesse logra emprender una nueva vida, un nuevo camino, y todos quedan tranquilos.

¿Era necesaria la aparición de todos los personajes? Tal vez no. ¿Era necesaria la película? Puede ser que no… Pero es muy bien recibida, con algo de nostalgia y un sentimiento de justicia para un personaje que se robó el corazón de la audiencia durante años. Justicia a manera de tributo, “with the little help of my friends” (con la poca ayuda de mis amigos).

Vince Gilligan lo ha logrado de nuevo. 'El Camino' es el epílogo que Breaking bad merecía.