fbpx

Estado de emergencia en las cárceles salvadoreñas

Miles de reclusos en los centros carcelarios de El Salvador se encuentran en encierro absoluto, sentados uno tras otro, esposados y sin poder moverse

Régimen penitenciario en El Salvador.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció fuertes medidas para el sistema carcelario del país. / Foto: twitter.com/OsirisLunaMeza

LatinamericanPost| Juliana Suárez

Escucha este artículo


Read in english: State of emergency in Salvadoran prisons

La pandemia ha desatado una preexistente crisis en las cárceles en América Latina y los recientes disturbios en las cárceles en El Salvador, llevaron al presidente, Nayib Bukele, a tomar decisiones drásticas.

Durante el fin de semana el número de homicidios aumentó en El Salvador, un país donde gran parte de la delincuencia y violencia en las ciudades parte de las pandillas y los enfrentamientos entre ellas. 17 homicidios, presuntamente ordenados desde las cárceles por estas tensiones, llevaron a Nayib Bukele a declarar estado de emergencia carcelario.

Esta declaración la dio gracias a información de inteligencia que corroboraba que los homicidios habían sido pactados dentro de algunos centros carcelarios y le otorgan la facultad al presidente, siempre y cuando los jueces de Vigilancia Penitenciara lo ratifiquen. Con esta decisión, el presidente intentaba mantener la seguridad en el grado más alto mientras se continúan las investigaciones sobre los 17 homicidios que ocurrieron puertas afuera.

Bukele se ha mostrado con mano dura desde que comenzó a expandirse la pandemia. Su primera decisión, cuando los contagios comenzaban a llegar a Centroamérica, fue cerrar por completo el país y decretar un aislamiento obligatorio. Desde entonces, las medidas han sido drásticas para intentar contener la propagación en un país que podría no tener grandes capacidades médicas. 

Lea también: Coronavirus: en América Latina faltan pruebas

Hasta ahora, se ha logrado contener con las decisiones y tiene 323 casos reportados y 8 muertes. Sin embargo, la decisión que tomó el presidente contradice las medidas de aislamiento propuestas en el resto del país. No obstante, el presidente prefirió hacerlo para “darle una lección” a las pandillas.

Sin importar las consecuencias por posibles violaciones a los derechos humanos, el presidente ordenó que los reclusos permanezcan 24 horas al día durante toda la semana aislados mientras se realiza la inteligencia para dar con los responsables de los homicidios. Estas nuevas acciones afectarán alrededor de 16 mil pandilleros de 7 cárceles del país.

Dentro de las acciones, se sellaron celdas para que los reclusos no puedan salir ni comunicarse con otros reclusos y en otros centros penitenciarios se encuentran miles de reclusos esposados, en ropa interior,sentados uno tras otro sin mínima distancia. Esta última decisión la tomó el presidente para mezclar entre ellos a pandilleros de distintos grupos, pese a que normalmente se encuentran separados para evitar que haya riñas.

El mismo Bukele y su gobierno han difundido las imágenes de los presos hacinados para demostrar la mano dura que tiene El Salvador, y que no descansarán hasta que las maras dejen de afectar al resto de la población. "Este día se establece un régimen en el que los internos no tendrán visualización de ningún rayo de sol. No habrá comunicación y desde ayer, miembros de distintas pandillas están en la misma celda. Ahora no hay penales exclusivos" afirmó Osiris Luna Meza, director de los Centros Penales.

Lea también Coronavirus: la realidad de los latinos en EEUU

Adicional a esto, el gobierno emitió un comunicado oficial en donde afirma que la PNC (Policía Nacional Civil y los miembros del ejército) pueden “hacer uso de la fuerza letal contra los terroristas que lleven a cabo amenazas inminentes contra la vida e integridad física de la población”.

Desde años atrás se ha denunciado que las cárceles de El Salvador le pertenecen a los pandilleros y los guardias no tienen autoridad dentro de ellas. Con las nuevas órdenes del presidente, se espera que esta situación cambie y ha tomado las decisiones, según sus declaraciones, hasta que haya cero homicidios en el país. 

Los reclusos deberían estar incomunicados con el mundo exterior, esa es una de las supuestas normativas que existen dentro de las cárceles salvadoreñas. Sin embargo, la información ha podido llegar tanto por reclusos que quedan libres, como por mensaje de señales entre celdas. Así es como se han logrado realizar los homicidios que han afectado no solo a las pandillas sino a civiles del país, creando una riesgosa situación para todos los ciudadanos. Se descartó las comunicación vía telefónica pues la señal está desconectada en los centros.

Según el presidente, debido a la pandemia, donde destinó su atención a evitar la propagación y la mayoría de los cuerpos de seguridad tenían la orden de enfocarse en esto, las maras aprovecharon para aumentar su delincuencia. Por lo mismo, redirigió las fuerzas a controlar la situación carcelaria y pandillera del país.

El gobierno afirmó que los esfuerzos están enfocados en capturar a los responsables de los homicidios y a las cabecillas de las tres principales maras del país. Bukele afirmó vía Twitter que “La PNC ha capturado a un buen número de los que cometieron y ordenaron los homicidios. En esto hay que agradecer también a la Fiscalía General de la República, que en estos días se ha portado a la altura”.

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…