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Retos y posibles soluciones para el regreso a las clases

La formación es importantísima en la sociedad. Sin embargo, puede que la escuela no esté completamente adaptada a los tiempos que corren.

Salón de clases vacío.

El retorno a clases en esta época de pandemia no puede ser una tarea fácil. / Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

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Read in english: Post-covid schools will need to innovate

Ninguna persona puede discutir el papel de la educación en la sociedad. Pero eso no impide que analicemos la estructura y el papel actual de las escuelas, que parecen no adaptarse a los tiempos que corren y a la forma de aprender que tienen las nuevas generaciones.  

Esto puede apreciarse con la cuarentena, que implicó la necesidad de la enseñanza a través de plataformas virtuales. No obstante, algo que tendría que servir para sacar provecho y aprovechar las comodidades de estar en casa, significa un problema para muchas personas. Por ejemplo, la web de Río Negro menciona que la educación virtual supone un problema para los alumnos con discapacidad, ya que se dificulta mantener vínculos a distancia.

Ante esta situación, algunos especialistas se preguntan si el mundo está preparado para tener una educación virtual total. Desde la perspectiva del medio Cronista, “generar una mudanza drástica y no planeada resulta mucho más complicado de lo pensado”, ya que hay que adaptar de golpe lo que implica una transición gradual hacia una nueva forma de educar que se adapte a las nuevas exigencias. Veamos cómo podría ser.

¿Cómo adaptar la escuela secundaria a los tiempos que corren?

El hecho de que muchos alumnos no puedan adaptarse a las cursadas virtuales no significa que el sistema tradicional es perfecto, todo lo contrario: tiene muchísimos baches que se intentaron ocultar, pero que al final salen a la luz. El medio Infobae retrata a la perfección el desfasaje que hay entre los alumnos millennial y los formatos actuales de la educación, ya que “hoy resulta obsoleto para la sociedad del conocimiento”.

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Lo primero que tenemos es que las generaciones actuales crecieron con la tecnología a su alrededor. La estructura verticalista impuesta durante muchos años, donde los profesores son los que saben y les enseñan a los alumnos ya no sirve, al menos no en muchos sentidos. Es decir, la información está al alcance de un clic, por lo que el papel del docente debería replantearse, ya que no es aquel que goza del poder de los datos, dado que estos pueden ser encontrados por cualquiera.

En este sentido, el medio de El Sol de San Luis menciona que la educación autogestiva a distancia podría “sacarnos de un apuro” por la imposibilidad de regresar a las clases. Sin embargo, de una u otra manera, todos los alumnos deben comprender por sus propios medios lo que los docentes le brindan. Es decir, ellos, en la estructura verticalista, les proporcionan conocimientos, pero son los estudiantes los que deben hacer los esfuerzos para comprenderlos.

Por lo tanto, enfocar la educación a un formato en el que el profesor brinda conocimiento es anticuado, ya que la información se puede encontrar fácilmente en Internet. Por el contrario, el rol del docente debería ser el de acompañar, de una manera práctica, la formación individual de cada uno de sus alumnos, explotando sus capacidades en el terreno en el que se sienta más cómodo o donde tenga más capacidad.

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Asimismo, la carga horaria de las clases “normales” pueden ser completamente pesadas para los alumnos, que no siempre consideran que la educación es algo que se hace por gusto, sino que muchos lo toman por obligación. Incluso, Forbes llega a mencionar que las marcas “solo tienen 8 segundos para captar la atención de la generación Y”, por lo que, aplicado en el terreno de la educación, la idea de estar durante horas en una clase resulta en una inevitable pérdida de interés.

Como las nuevas camadas de alumnos nacieron en la era de la inmediatez tecnológica, las escuelas deberían hacerse amigas de las nuevas plataformas de enseñanzas virtuales. La idea no es, como en la actualidad, suprimir el rol docente físico, sino adaptarlo. Si los jóvenes prestan atención en cortos lapsos de tiempo, es vital enseñar de forma rápida y sin rodeos,

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