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¿Comienza la era latina en Estados Unidos?

Con la llegada de Joe Biden, se abre un importante espacio para varias minorías en Estados Unidos, entre ellas, la latina.

Gente caminando en una calle de Estados Unidos

Con la llegada de Biden, ya se notan los cambios, en especial, con las políticas concretas y medidas simbólicas a la comunidad latina. / Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Santiago Goméz Hernández

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Read in english: Is the Latino era beginning in the United States?

Joe Biden ya es oficialmente el presidente número 46 de los Estados Unidos. Reemplaza al controvertido republicano, Donald Trump, y se espera que bajo el nuevo Gobierno haya un nuevo trato con los latinos dentro y fuera de los Estados Unidos.

Trump había tenido, desde su campaña, un discurso fuerte en contra de la migración ilegal, principalmente de los latinos provenientes de la frontera sur. Es por esto, que una de sus principales promesas con las que llegó a la Casa Blanca, fue la construcción de un muro que divida los EE.UU. de México. Esto causó gran rechazo por parte de varios latinos.

También impidió la defensa de los llamados "dreamers", migrantes jóvenes (en su gran mayoría latinos) que habían llegado cuando eran menores de edad y que buscan regular su situación en el país.

Adicionalmente, su negativa de utilizar el idioma español como método de comunicación con la población hispanoparlantes residente, fue muestra de la política nacionalista que impulsó por varios años. Tanto así, que la página web de la Casa Blanca dejó de utilizar su versión en español durante el periodo Trump.

Sin embargo, el neoyorquino contó con un considerable apoyo dentro de la comunidad latina. Principalmente, en la Florida, donde se encuentra una gran cantidad de refugiados de los regímenes de Venezuela y Cuba. 

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Precisamente, antes de terminar sus 4 años, Trump ordenó detener la expulsión de venezolanos durante los próximos 18 meses, siempre y cuando, no hayan cometido delitos.  En un comunicado del Departamento de Estado y Seguridad Interior, “Las condiciones de deterioro en el interior de Venezuela, que representan una amenaza nacional a la seguridad y el bienestar de la gente, aconsejan detener la expulsión de los nacionales venezolanos que actualmente se encuentran en Estados Unidos”

Biden, otro ambiente

Pero con la llegada de Biden, ya se notan los cambios, en especial, con respecto a políticas concretas y medidas simbólicas a la comunidad latina. Primero que todo, en la toma del nuevo presidente, una de las artistas invitadas fue la cantante neoyorquina de raíces puertorriqueñas, Jennifer López. Mientras cantaba "This Land is Your Land" de Woody Guthine, mandó un mensaje en español: "una nación debajo de Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos".

También se conoció que el nuevo mandatario mandó a poner un busto de César Chávez, un líder sindical de ascendencia latina que protagonizó la lucha por el trabajo digno de los trabajadores agrícolas (mayoritariamente latinos) en la frontera sur.

Además, también hay varios nombramientos de latinos en la administración. Tal es el caso de  Alejandro Mayorkas (nacido en Cuba) en la Secretaría de Seguridad Nacional y Xavier Becerra (hijo de mexicanos) en la Secretaría de Salud, posiblemente, dos de las carteras más relevantes en la coyuntura mundial.

En materia de políticas concretas, según la cadena de televisión, CBS, fuentes de la administración Biden pasarán al congreso "una propuesta que le permita a millones de inmigrantes indocumentados en el país, aplicar a una estatus legal; incrementar el envío de ayuda a Centroamérica; reenfocar las medidas de control fronterizo y expandir la migración legal". Dentro de esto, se sabe que el político nacido en Pensilvania afirmó que no se construirá "ni un pie más del muro bajo mi administración", aunque no se refirió a si destruiría alguna sección en específico.

Para que pasen todas estas propuestas, deberá contar con el apoyo en el Congreso, en donde su partido controla la Cámara y tiene una leve ventaja en el Senado, de la cuál necesitará el apoyo de todos los senadores demócratas.