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¿Estamos al borde de una nueva Guerra fría?

La administración Biden no muestra claras intensiones de reducir la tensión entre China y Estados Unidos que heredó de Donald Trump.

Joe Biden y Xin Jinping

El discurso del presidente Jinping en Davos puede dar indicios de lo que vendrá en el panorama político y económico. / Fotos: TW-JoeBiden, Reuters

LatinAmerican Post | Moisés Campos

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La nueva "Guerra Fría" se juega en la actualidad en el escenario económico e ideológico, en donde China, bajo el mandato de Xin Jinping, ha ido ganando terreno, convirtiendo al país en la segunda economía del mundomás importante, a pesar de la pandemia. Las tensas relaciones sostenidas durante la presidencia de Trump pudieran convertirse en una mejor relación bajo el mandato de Biden, pero el tema Taiwán, Hong Kong y los derechos humanos, siguen siendo un factor causante de tensiones. El discurso del presidente Jinping en Davos puede dar indicios de lo que vendrá en el panorama político y económico.

El discurso de Xin Jinping en Davos

Xin Jinping participó en el Foro de Davos, que se realiza de forma virtual, y causó diferentes reacciones, especialmente por su llamado a evitar una nueva Guerra Fría y al multilateralismo. El director general de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder, manifestó que se sentía satisfecho de que el discurso se centrara en la cooperación internacional.

El presidente plantea que se debe estimular la colaboración internacional, donde China puede jugar un papel importante en la recuperación económica, según explicó en un comunicado Rudolf Minsch, economista jefe de la federación empresarial nacional Suiza, Economiesuisse. También ofreció su ayuda a los países que se encuentran menos preparados para manejar la pandemia. El presidente Jinping coloca al país en una posición de indiscutible liderazgo, entrando en el eje Estados Unidos – Rusia como indiscutibles líderes mundiales.

Eje Estados Unidos – China – Rusia

Helen Sugelly León Ortega en el artículo publicado en la revista RI de la Universidad Nacional de Costa Rica, plantea cómo Trump y Putin, a pesar de las desavenencias en determinados temas, como el programa nuclear iraní y la crisis de Siria, trataron de establecer una relación de respeto entre los dos países.

En el artículo de León Ortega, se plantea cómo un estado de tensión constante, a raíz de conflictos no superados durante la Guerra Fría, que es alimentada por los intereses particulares de cada país, y que se encuentra lejos de una solución a corto plazo, ha permitido que China entre a formar parte del juego, apoyándose en su economía para conseguir triunfos políticos. La autora hace alusión a Fernández Riquelme, quien afirma que el dominio total de Estados Unidos le dio a China la oportunidad de fortalecer su influencia internacional.

China tiene por primera vez, la posibilidad de surgir como un líder alternativo a Estados Unidos y Rusia, dejando de lado a instituciones internacionales y evitando inmiscuirse en la política interna de los países. Estados Unidos se encuentra en la posición de evitar que se establezca una alianza entre Moscú y Beijing, ya que, según especialistas entrevistados por la autora, como Facon y Schreiber, puede tornarse en una situación negativa para este país.

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Para contrarrestar la influencia China, Estados Unidos debería realizar un acercamiento a Rusia. Todo esto plantea un escenario, en donde la economía va a ser un factor decisivo en el juego de poder de estos tres países, presagiando una escala en las tensiones, sumergiendo al mundo en una nueva guerra fría.

Trump, Biden y sus posturas ante China

En el artículo de Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China, publicado en su sitio web, expone cómo en Estados Unidos durante el 2020, la política de Trump hacia China se fue endureciendo, motivado no solo por las diferencias en aspectos comerciales, económicos y de tecnología, sino también por la pandemia y las crisis de Taiwán y Hong Kong, sin dejar de lado las críticas a la política china en diferentes países, especialmente en Latinoamérica.

En los discursos de Mike Pence en el Instituto Hudson, en octubre 2018 y de Mike Pompeo en la Biblioteca y Museo Nixon, julio 2020, se tiene como punto de coincidencia que los dos señalan a China como el enemigo a derrotar. Esto provocó una respuesta por parte del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, quien afirmó que China no era un país agresivo, pero que sabrá responder ante las provocaciones y acosos establecidos por la guerra comercial iniciada por Trump.

Esta guerra comercial se puede considerar un fracaso, debido a que se obtuvo el efecto contrario y China logró establecer un patrón de crecimiento que la llevó a acortar distancia con Estados Unidos, tal como señala Ríos en su artículo, dejando Trump las relaciones con China al terminar su mandato en un punto bastante tenso.

Joe Biden anunció que bajo su mandato espera trabajar en colaboración con los países tradicionalmente aliados de Estados Unidos, con la finalidad de crear estrategias para procurar contener a China, haciendo énfasis en la ciberseguridad y en la tecnología de la información, lo contrario a la posición asumida por Donald Trump. Ríos en su artículo afirma que se vaticina que el tema de los derechos humanos en China y la ideología ganarán aún más importancia en el gobierno de Biden.

El papel que decidan desempeñar países como Japón, India y Australia, y probablemente la Unión Europea, son cruciales para determinar cuál será la posición de Estados Unidos y si estos apoyarán las decisiones de Washington.

En cuanto a China, continúa con una política de acercamiento y cooperación con Rusia, desarrollando varios proyectos en conjunto y convirtiéndose en su mayor socio comercial. De igual manera el apoyo ofrecido por Jinping para el manejo de la pandemia y sus efectos en países de Latinoamérica y del resto del mundo, abre aún más la posibilidad de que aumenten las tensiones y que se profundice una Guerra Fría, que China quiere evitar.