fbpx

¿Por qué Dragon Ball todavía se mantiene como el animé más popular de la historia?

El 35 aniversario de Dragon Ball en la TV nos hace repensar sobre este fenómeno popular, que logró tener una gran repercusión en todo el planeta, incluyendo América Latina.

Dragon Ball Z

Incluso 35 años después, la saga continúa más viva que nunca. Foto: YT-Mejores películas

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

Escucha este artículo


Read in english: Why does Dragon Ball still stand as the most popular anime ever?

Hablar de animé es, inevitablemente, hacer referencia a uno de los más populares de toda la historia: Dragon Ball. En la actualidad, se cumplen 35 años de su primera emisión en Japón, pues esta adaptación televisiva del manga marcó un antes y un después en la historia de las animaciones.

Lo cierto es que, incluso 35 años después, la saga continúa más viva que nunca. Este fenómeno parece ser inexplicable, especialmente si tenemos en cuenta que, a diferencia de otros animés que suelen ser mucho más de nicho o que nunca se consumen fuera de Japón, la saga de Dragon Ball permitió romper con el estigma de la animación niponas.

Es decir, existen personas que ni siquiera miran animé, pero conocen e, incluso, les gusta la saga de Goku y sus amigos. Esto se puede apreciar, particularmente, en la amplia acogida que tuvo en América Latina, pues fue la historia que formó a toda una generación de jóvenes y que no muestra signos de agotamiento, pues se prevé una continuación de la saga en un futuro. Veamos las claves del éxito de Dragon Ball.

Las claves del éxito de Dragon Ball

Lo primero que hay que decir es que, no estamos midiendo la calidad del producto en sí, sino su acogida fuera del territorio nipón, mucho más acostumbrado a este tipo de series. En este sentido, basta con mencionar la palabra “animé” y ver cuál es el primer nombre que se viene a la mente de cualquier persona. Casi de forma inevitable, la saga de Dragon Ball será la primera que saldrá de la boca de la mayoría de la gente.  

Justamente, una investigación llevada a cabo por la NRC revela que, si bien es muy popular en Japón, no llega a tener la misma acogida que en otros territorios, como es el caso de América Latina, donde todavía hoy se mantiene como el principal exponente de la cultura de la animación japonesa. Por eso, hay que entender los motivos de su éxito.

Una de las primeras cuestiones tiene que ver con su propia estructura narrativa, que es amigable para todo el mundo, incluso para los que no aman el animé. Desde un primer momento, se nos presenta a un personaje muy carismático, que poseía habilidades que no eran de ese planeta. Es decir, se formaba todo un misticismo en torno a la propia historia de Goku y todo lo que podría surgir a su alrededor.

Es decir, se contaba un “cuento clásico”, con el típico viaje del héroe, al que se le sumaban elementos cómicos y sobrenaturales (como las famosas esferas del dragón), donde las peleas pasaban a ser esenciales para reflejar el espíritu de la serie. Esto hace que, en un primer momento, los rivales de Goku y sus amigos sean bastante simples, pero, a menudo que la aventura se extiende, lleguen nuevos héroes y villanos cada vez más poderosos.

Lógicamente, sus personajes también son una base increíble sobre la cual se sustenta toda esta historia. Es inevitable sentirse identificado con Goku, pero también el reparto de secundarios es completamente esencial, sin importar la saga en la que nos encontremos. Justamente, ese es otro de sus puntos clave: la posibilidad de expandir las aventuras, no solamente sin perder la calidad, sino también mejorándola.

Lea también: Nomadland: la película que triunfó en los Globos de Oro

Si en un primer momento la aventura inicial de Dragon Ball podía ser un tanto infantil, se da un paso mucho más serio y mejor logrado para Dragon Ball Z, donde conoceremos a Goku de adulto. Es decir, a diferencia de lo que ocurre con otras series de animación, donde las primeras épocas son las mejores, aquí el paso de una época a otra generaba un avance en las tramas y enriquecía el universo narrativo de la serie, con temáticas y motivaciones mucho más serias.  

Por eso, poco a poco vamos creciendo con estos personajes y surge el componente de la nostalgia. Así, descubrimos que el inocente y pequeño Goku tiene un hijo y una esposa. Incluso, los momentos dramáticos también pasan a ser cada vez más graves. No podemos dejar de mencionar la primera muerte de Krilin, uno de los eventos más icónicos de la saga, que también permitieron que Goku se transformara en súper-saiyan.

A la vez, estos cambios de poder que permitían que los personajes avancen y no se queden estancados, significó la propia expansión de la franquicia. Como existían las transformaciones, cada vez más enemigos poderosos aparecerían, lo cual significaría que el peligro sería cada vez mayor y, a través del tiempo, Dragon Ball Z adquiriera un tono cada vez más serio.  

Por ejemplo, desde HobbyConsolas mencionan que las 3 sagas de Dragon Ball Z son “casi perfectas” y generaban la atención de todos los espectadores. Es decir, si bien en un primer momento Dragon Ball ya era interesante, con el correr del tiempo se fue perfeccionando a sí mismo, hasta el punto de dejar la vara extremadamente alta para los productos que siguen.

Por ende, incluso en la actualidad, todo el mundo espera la continuación de Dragon Ball Super, la saga oficial que continúa la historia de Z (luego de que se borrara del canon la historia de la controversial Dragon Ball GT), la cual, según menciona CinemasComics, podría ocurrir para el 2022. Lo que queda claro es que, incluso 35 años después, Dragon Ball sigue siendo el animé por excelencia, incluso para aquellos que no son fanáticos de este estilo.