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Mujeres a la cabeza de la lucha por el medio ambiente

Dentro de la defensa por el medio ambiente que se vive alrededor del mundo, las mujeres desempeñan un papel esencial. 

Mujeres en una marcha

En las últimas décadas esta conmemoración ha tenido un giro político y social. Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | Vanesa López Romero

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La lucha feminista

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y en las últimas décadas esta conmemoración ha tenido un giro político y social. Si bien hace un tiempo era común que en este día se celebrara a las mujeres de manera familiar, ahora se busca visibilizar el trabajo de las mujeres y la violencia de género a la que han estado expuestas durante toda la historia de la humanidad. Asimismo se busca que tanto los individuos como la sociedad y las instituciones generen políticas y acciones que sean equitativas con las mujeres y que, sobre todo, reconozcan la violencia, desigualdad, opresión e injusticia a la que han sido expuestas por decenios. Así, desde el 2018, se conoce a este día como el 8M, pues en ese año varias organizaciones y grupos feministas convocaron a marchas y protestas alrededor del mundo con el fin de llamar la atención sobre esto. 

Este movimiento social no ha estado aislado de otros, pues precisamente se ha buscado que se aplique la interseccionalidad, con la cual, cada individuo es consciente de sus privilegios y de las opresiones y discriminaciones a las que está sujeto para poder participar activamente el una lucha social que tenga en cuenta otras categorías sociales, como lo pueden ser la raza, la orientación sexual, la clase, la etnia o la discapacidad. El 8M se celebra el Día de la Mujer Trabajadora, y no hay que olvidar que luchar por la conservación del medio ambiente es un trabajo que también es digno. 

La lucha medioambiental 

Para la ONU, las mujeres de países en vías de desarrollo, son las primeras personas en responder a crisis medioambientales y al manejo de los recursos naturales. Asimismo, son también las primeras en sentir los efectos del cambio climático. "Si bien la degradación medioambiental tiene graves consecuencias para todos los seres humanos, afecta en particular a los sectores más vulnerables de la sociedad, principalmente las mujeres", afirma la organización. Según un informe del ACNUDH, la violencia doméstica aumentó sustancialmente tras un desastre natural. 

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Sin embargo, el reconocimiento que se le ha dado a las mujeres que son víctimas del deterioramiento medio ambiental y las que están a la cabeza del medio ambiente ha sido mínimo e incluso nulo, lo que perpetúa el machismo y la desigualdad. En los últimos años, las mujeres han buscado visibilizar las consecuencias de esto y reclamar su liderazgo en la lucha por el medio ambiente.

Un ejemplo de esto es el ecofeminismo, un movimiento que, según Mary Mellor, "ve una conexión entre la explotación y la degradación del mundo natural y la subordinación y la opresión de las mujeres". Este surgió en los años 70 y tiene como premisa dirigir la lucha feminista desde un punto de vista ecológico, destacando el papel que desempeñan las mujeres en las tomas de acciones políticas para la protección del medio ambiente. 

En el marco de la celebración del 8M es muy necesario cuestionar cuáles son lo nexos entre la opresión de género y la violación contra del medio ambiente, como bien lo podrían ser los sistemas marcadamente patriarcales, capitalistas y colonialistas. Ahora más que nunca la lucha por el medio ambiente debe ser encabezada por las mujeres y se debe reconcocer su importante participación en ella.