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¿Cómo afecta la violencia de género a la salud mental de las mujeres?

El COVID-19 ha penetrado invisiblemente en los hogares de América Latina, trayendo más desgracia a la salud mental de las mujeres.

Mujer tocando su cabeza

En una situación de agresión, el estado psicológico no es tan obvio, por ende ha pasado a un segundo plano y se ha convertido en un tabú para la sociedad. Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Carlex Araujo

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Read in english: How does gender-based violence affect women's mental health?

La violencia de género es una crisis permanente y que salpica a todos los países del mundo independientemente de sus culturas. Sin embargo, en Latinoamérica este es un problema que es especialmente crítico. Según el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la CEPAL, en la región se registra un feminicidio cada dos horas y media. Pero los feminicidios no son el único problema que es considerado violencia de género; la violencia sexual, la trata de personas, la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil son otros de los tipos de violencia en contra de las mujeres. Esto, acompañado de otras variables acentuadas que hacen que esta violencia y la manera en la que se responde a ella aumente o disminuya, según sea el caso.

En tal sentido, uno de estos factores externos es la salud física, psicológica, sexual y social de las mujeres. Evidentemente, siempre son notorias las agresiones físicas, sexuales y sociales, pero por el contrario su estado psicológico no es tan obvio, por ende ha pasado a un segundo plano y se ha convertido en un tabú para la sociedad.

Del mismo modo, para poder atacar de frente este difícil y delicado problema socio - cultural, debemos conocer las causas que lo generan y proponer fundamentalmente soluciones a este. Estos son algunos de los factores que produce la violencia de género:

  • Induce a la soledad y al aislamiento.
  • Tener dependencia personal y económica.
  • No disponer de los servicios públicos.
  • Exclusión y rechazo social.
  • Brindar el mínimo de credibilidad en su historia.
  • Disminución de su autoestima.
  • No estar preparada para enfrentar la vida.
  • Mayor disposición para argumentar los abusos hacia ella.

La violencia de género en el marco del COVID-19

Por tal motivo, la intimidación y el crimen han tenido una incidencia muy particular en el marco de la pandemia, principalmente debido al aprieto en el que encuentran las mujeres, las niñas y las adolescentes. Actualmente, la pandemia está mostrando una presencia contundente en todos los hogares de América Latina, debido a que por el confinamiento se ha pronunciado la violencia de género, la pobreza, la falta de empleo, la alimentación, la educación y los problemas de la salud.

Por otro lado, MundoSur diseñó una excelente estrategia de monitoreo denominada “Red Latinoamericana contra la Violencia de Género”, con la finalidad de denunciar y visibilizar la tormenta por la que están viviendo las jóvenes. Inclusive, está direccionada para la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. En esta línea, los casos registrados en el 2019 fueron 3.018 femicidios; en el 2020 solo se reconocieron 2.338 juicios en 10 países y, en lo que va del año 2021, se han asentado 110 procesos de crímenes de mujeres, cifras que son alarmantes.

Por otro parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), han venido trabajando incansablemente en estudios que demuestran que erradicar la violencia de género es factible y, por ende, mejorar su estado mental, ofreciendo un apoyo incondicional en capacitaciones virtuales para adquirir una independencia financiera, con el propósito volver a empezar una vida mucho más independiente y sana.