fbpx

Chemtrails Over The Country Club: descubre el disco más personal de Lana del Rey

El esperado nuevo trabajo discográfico de la cantante estadounidense muestra su lado más íntimo y sentimental.

Lana del Rey

Los fanáticos de esta artista encuentran en Chemtrails Over The Country Club una obra majestuosa que se posiciona como una de las tantas joyas de su discografía. Foto: YT-Lana del Rey

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

Escucha este artículo


Read in english: Chemtrails Over The Country Club: discover Lana del Rey's most personal album

El nuevo CD de Lana del Rey ya está entre nosotros. Lo primero que hay que decir es que, en realidad, su lanzamiento tomó más tiempo de lo previsto. El primer anticipo se había dado en octubre del 2020, cuando anticipó el tema Let Me Love You Like A Woman. La idea era publicar este trabajo al finalizar el año, pero la pandemia atrasó todo.

Sin embargo, la espera valió completamente la pena. Los fanáticos de esta artista encuentran en Chemtrails Over The Country Club una obra majestuosa que se posiciona como una de las tantas joyas de su discografía.

El buen trabajo hecho en Chemtrails Over The Country Club

Lo primero que hay que mencionar es que se trata del décimo álbum de toda la trayectoria de la artista. Por lo tanto, era de esperar que, a estas alturas, la atmósfera sonora ya esté completamente construida, algo que también sucede con la lírica. Pues bien, Chemtrails Over The Country Club continúa con este camino, especialmente en relación con el anterior, Norman Fucking Rockwell!, del 2019.

Aquellos que hayan amado el anterior trabajo encontrarán que este disco es, incluso, todavía más íntimo. Esto ocurre porque se dan algunos pasajes en estilo folk e incluso otros donde el piano cobra un especial protagonismo. Por ejemplo, su apertura con White Dress resulta rara por dos cuestiones.

En primer lugar, vemos que está cantada en un tono excesivamente alto. Después, porque en la letra recuerda, de forma nostálgica, su pasado como camarera, mientras escuchaba a sus bandas favoritas. Por eso, desde The Guardian indica que se metió en un “nuevo territorio”, abandonando su estilo vocal y dándole nuevos matices a su canto.

Después aparece el tema homónimo al disco, que marca la esencia propia de la artista y un poco de lo que luego aparecería en el álbum. En Tulsa Jesus Freak nos encontramos con un tema que habla de la América rural, aunque sonoramente sigue la misma línea de los anteriores. No es hasta el primer corte del disco, Let Me Love You Like A Woman, donde encontramos lo mejor de la cantante.

Justamente, esta canción perfecciona el estilo anterior de sus mejores canciones, volviéndose inmediatamente aquella que reproducimos una y otra vez. Sorprendentemente, Wild At Heart se muestra como una canción completamente norteamericana, donde la artista utiliza los agudos que tan bien le sientan, junto con una armonía tierna y conmovedora.

Lea también: Las mejores canciones de Selena Gómez ante su posible retiro

Cuando llegamos a Dark Bust Just A Game nos topamos con un tema que demuestra lo compleja que es la composición. En una primera escucha, puede resultar un tanto extraña por la combinación de instrumentos y melodías, pero rápidamente se volverá una de las favoritas de los fans. Después, vuelve a aparecer un tema clásico, en formato casi acústico y con pequeños acordes de country, como es el caso de Not All Who Wander Are Lost.

Yosemite no aporta nada especialmente nuevo, pues sigue con una línea bastante continuista de lo antes visto. Para el noveno tema, Breaking Up Slowly, vemos que se da una muy buena colaboración con Nikki Lane. La Rolling Stone mencionó que esta balada country se inspiró en el romance entre Tammy Wynette y George Jones.

Luego, en el penúltimo tema, Dance Till We Die, descubrimos una grata sorpresa: durante la primera mitad del tema, parece ser uno de los clásicos temas de la artista. Sin embargo, después cambia completamente el ritmo y se vuelve una auténtica proeza sonora, que fortalece completamente el CD.

La última composición es For Free, que es una adaptación de la canción de Joni Mitchell. Se trata de un tema que es verdaderamente un broche de oro, para un disco precioso desde lo sentimental, pero también desde lo sonoro. Tal vez esto explique por qué Lana del Rey es una de las mejores artistas del pop actual.