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Latinoamérica endeudada: las cuentas pendientes

Las cuentas sin pagar del pasado y la crisis sanitaria tienen en aprietos a la economía de los países en la región.

Familia caminando por la calle usando mascarillas

Con la crisis de la COVID-19, las golpeadas economías latinoamericanas corren el riesgo de seguir aumentando la deuda. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | Nelson Andrés Tamayo Gaviria

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Es difícil encontrar una nación en el mundo que no tenga deuda externa, la mayoría de los gobiernos, en algún punto, recurren a préstamos ante organismos internacionales y ante otras naciones. América Latina no es la excepción, con frecuencia se gestionan créditos para subsanar programas sociales y que funcionan como rescates financieros. La pandemia del COVID-19 ha cambiado el panorama de deudas en la región, tras el desplome de la economía, los países se han enfocado en evitar el colapso de sus sistemas de salud y, en algunos casos, en subsidiar a empresas y ciudadanos. Ninguno de estos esfuerzos para combatir las consecuencias del virus es gratis, varios países han solicitado más préstamos y han aumentado su deuda.

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De acuerdo con un informe publicado por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas), la economía latinoamericana creció solo 0,1% en 2019 y cayó 7,7% en 2020, el peor desempeño en los últimos 120 años. Se espera que haya un repunte y recuperación en 2021, pero, según la comisión, no se recuperarán los niveles de actividad económica prepandemia hasta 2024.

Las últimas Perspectivas económicas regionales para América Latina y El Caribe proyectan que la actividad económica en la región crecerá un 4,6% en 2021, después de una contracción de 7% experimentada en 2020, la más pronunciada del mundo.

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— FMI (@FMInoticias) April 19, 2021

Intereses acumulados

El Fondo Monetario Internacional (FMI), conformado por 184 países, es el principal fondo económico global y es el encargado de hacer la mayor parte de los préstamos en el mundo, además tiene programas específicos a los que naciones en vías de desarrollo pueden aplicar. Para el manejo de la pandemia el FMI destinó más de 66.500 millones de dólares para América Latina, en préstamos de emergencia.

Sin embargo, estos préstamos dependen de la capacidad de endeudamiento de las naciones, para el FMI un endeudamiento medio es aquel que no compromete más del 70% del PIB de un país, cuando supera ese número, las posibilidades de obtener nuevos créditos se reducen considerablemente y la oportunidad de acceder de intereses bajos es también cada vez menor. Argentina y Brasil son los países que tienen la mayor deuda pública de la región, para 2020 ambos tenían pasivos que equivalen a más del 90% y 100% de su Producto Interno Bruto (PIB). Colombia tiene un 61%; México, 41%; Perú, 35% y Chile, 32%.

????Según informe de la CEPAL

????Argentina terminó con el nivel más alto de deuda de América latina en 2020 pese al canje con los bonistas

????Los pasivos del Estado ya equivalen al 104% del PBI argentino, mientras que un año antes era de 90%; además aclaró que el 80% es en dólares pic.twitter.com/0DvFur7XHb

— Info Finanzas Argy ????????⚡️ (@iFinanzARS) April 21, 2021

De acuerdo con la CEPAL, aunque el FMI ha destinado estos fondos millonarios: “estos instrumentos financieros no benefician a todos los países por igual. Los que tienen sólidos fundamentos económicos, como Chile, Colombia y el Perú, pueden acceder al financiamiento sin límites de cuota. No obstante, esta no es una opción que esté disponible para la mayoría de los países, en particular para los pequeños estados insulares del Caribe”. Es decir que, aunque los créditos suelen ser una herramienta clave para las economías en la región, solo los países más estables y que tienen mejor manejo de la deuda suelen obtener ampliaciones y participación suficiente en los paquetes de ayuda, como los planteados en el Instrumento de Financiamiento Rápido y el Servicio de Crédito Rápido del FMI.

Renegociar deuda

En el mundo es poco común que un país decida no pagar su deuda externa, no hacerlo puede significar la devaluación de su moneda, ser excluido de ciertos espacios de comercio internacional e incluso, recibir sanciones graves por parte del FMI y sus miembros. Es por esto por lo que cuando un país no tiene la capacidad de saldar sus deudas el paso más seguro es renegociarlas, lo que usualmente significa un incremento en el interés, además de, en casos extremos, tener que pagar multas para continuar con los préstamos.

Los gobiernos se toman muy en serio sus obligaciones financieras con el FMI y en general con su deuda externa. Por ejemplo, el presidente de Colombia, Iván Duque, presentó ante el Congreso una polémica reforma tributaria, con la que busca, entre otras cosas, aumentar la confianza de los inversionistas en que el país es capaz de asumir su deuda e incluso, de adquirir más créditos. Solamente en el último año tanto Ecuador como Argentina han tenido que renegociar sus deudas, y aunque consiguieron cerrar tratos con los tenedores de bonos, asumirán un pago de interés más alto y por un mayor tiempo.

El Banco Mundial llama a “evitar que se extienda una crisis de deuda” en América Latina. Para que los países puedan gastar en las necesidades sociales y de salud de sus poblaciones, los acreedores privados deberán aceptar menores tasas de interés
https://t.co/gdl2OFIOfP

— EL PAÍS América (@elpais_america) March 10, 2021

En lo que muchos expertos concuerdan es que América Latina necesitará ayuda para no entrar en una crisis de deuda este año. En marzo, David Malpass, presidente del Banco Mundial, hizo un llamado internacional para reestructurar la deuda de la región y extender la inversión en salud. Por otro lado, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, le solicitó al FMI que los países de más altos ingresos le cedan a los de ingresos bajos y medios los recursos que recibirán por la pandemia.