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Pablo Iglesias: el pasado chavista del candidato a la alcaldía de Madrid

El líder socialista ha sido criticado por muchos años por su cercanía con el régimen venezolano.

Pablo Iglesias

El próximo 4 de mayo, se llevarán a cabo una de las elecciones más importantes de España: la votación por el próximo burgomaestre de la capital. Foto: TW-PabloIglesias

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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El próximo 4 de mayo, se llevarán a cabo una de las elecciones más importantes de España: la votación por el próximo burgomaestre de la capital. Entre las figuras que compiten por el cargo están: Ángel Gabilondo del PSOE, Isabel Díaz Ayuso del PP, Edmundo Bal por Ciudadanos, Mónica García del Movimiento Más Madrid, Rocío Monasterio por el partido ultraderechista VOX, y Pablo Iglesias de Unidas Podemos.

Entre este amplio panorama político, destacan varios nombres, como el del exvicepresidente del Gobierno español, Pablo Iglesias. Este político flaco, con una conocida cola de caballo y un discurso que ha logrado cautivar a la izquierda joven, también es un ya conocido político socialista al cuál se le criticado por su cercanía con Venezuela.

Iglesias fue el líder de aquella revolución que causó hace 10 años cuando irrumpió en la política con su Movimiento Podemos. Ese partido nacido del desencanto de varios españoles por la crisis económica causada por el bipartidismo español le dieron un espacio a un grupo de una izquierda más radical que el PSOE.

Sin embargo, y pese a su gran apoyo en sectores progresistas, una de sus más grandes críticas ha sido su apoyo a Gobiernos socialistas latinoamericanos, en especial, al régimen chavista en Venezuela.

En especial, durante el 2012, cuando era profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y manifestó su apoyo a las políticas impulsadas por Chávez. Aunque, siempre ha sido evidente la cercanía política de varios movimientos de izquierda europea (incluida Unidas Podemos) con los movimientos de izquierda latinoamericana, incluyendo el socialismo del siglo XXI, personificado en el chavismo.

Pero, el rechazo de la mayoría de la diáspora venezolana a la figura de Iglesias, no solo es por su apoyo político, sino por una supuesta financiación que habría recibido del Gobierno venezolano en los momentos fundacionales de Podemos.

Según medios conservadores y de derecha españoles y venezolanos han detallado que el Gobierno chavista, desde 2008 y 2009 recibía una asesoría de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales, de la cuál Iglesias hacía parte. Aunque también se le intenta vincular con financiación ilegal de su partido o de sus campañas con Gobiernos extranjeros (Venezuela o Irán), ninguna de estas acusaciones ha tenido pruebas fehacientes que las respalden y no ha pasado de ser un ataque recurrente de sus adversarios políticos.

En los últimos años, y ante el evidente y rotundo desastre de la política económica que vive Venezuela, Iglesias ha marcado distancia. Eso sí, siendo un fiel creyente de la autonomía de los venezolanos y su Gobierno y de la poca injerencia internacional, representada en facilitadores de una salida negociada.

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Amenazas en la campaña

Si de algo sí hay certeza, es que estas elecciones madrileñas pasarán como unas de las más polémicas y desvirtuadas de la historia española, desde el fin de la guerra civil y del conflicto contra ETA. Durante esta campaña, Iglesias ha sido blanco de amenazas, al igual que el ministro del Interior, la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, y la titular de Industria, Reyes.

La víctima más reciente en recibir estas amenazas es Díaz Ayuso. La policía catalana interceptó un correo con balas que tenía como destinataria a la política madrileña. Irónicamente, Ayuso había manifestado sobre el tema de las amenazas que "se está dando una luz innecesaria", criticando indirectamente a los movimientos de izquierda (PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid).

Recientemente, y debido a este tipo de acciones, Iglesias se retiró en medio de un debate organizado por la cadena SER, luego de que la líder del partido de extrema derecha, VOX, no haya aceptado rechazar de manera específica las amenazas que había recibido él mismo. La líder conservadora consideraba poco creíbles las amenazas a Iglesias. "Yo de Pablo Iglesias me creo poco. Creo que todos los españoles, cada vez que vemos algo que dice Pablo Iglesias lo ponemos en duda", dijo la candidata de VOX.