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Perú: ¿Fujimorismo vs Socialismo del Siglo XXI?

Las próximas elecciones en el Perú parecen ser una lucha entre los dos extremos políticos, lo que genera miedo de parte y parte.

Keiko Fujimori y Pedro Castillo

En tiempos de redes sociales, las sociedades se han ido polarizando y los discursos de ambos extremos también parecen ser los más llamativos y los que más sobresalen. Foto: TW-KeikoFujimori, TW-pedrocastillote

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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La polarización no es un fenómeno nuevo, ni único de algún país. En tiempos de redes sociales, las sociedades se han ido polarizando y los discursos de ambos extremos también parecen ser los más llamativos y los que más sobresalen. Es por esto que el miedo hacia el rival es fácil de capitalizar en votos y termina siendo una de las estrategias más eficaces en la política.

Este es el panorama para el próximo 6 de junio en las elecciones de segunda vuelta en Perú. Tanto Keiko Fujimori y Pedro Castillo se encuentran en polos opuestos de la política. Una es la hija del dictador derechista Alberto Fujimori y el otro es un profesor de un partido de izquierda marxista con ideales ya bastante ineficientes en la actualidad.

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Los miedos

Los miedos son evidentes. Todavía son muy frescos para muchos los daños que dejó el Gobierno de Alberto Fujimori. Por ejemplo, las masacres en Barrios Altos (15 personas, incluido un niño) y La Cantuta (secuestro y asesinato de 9 personas), además de las esterilizaciones forzadas a mujeres pobres.

Por su parte, Castillo no ha logrado generar un discurso moderado y se mantiene en intenciones de "no permitir las importaciones" o cambiar la constitución en un país que no ha logrado salir plenamente de su crisis política, pero con unas instituciones que no generan confianza.

Además, si bien Castillo se ha intentado alejar al chavismo y a las vinculaciones con ciertos sectores armados, para el peruano del medio es difícil desasociarlo, sabiendo además que tuvo un pasado de rondero (autodefensas campesinas).

El regreso del Sendero Luminoso

Ahora, para sumarle algo a este difícil cocktail, está el aparente regreso del Sendero Luminoso, aquel grupo revolucionario izquierdista que busca la toma del poder.  Esta semana, el grupo que se pensaba casi extinto regresó con la masacre de 14 personas (incluyendo menores de edad) en la región de San Miguel del Ene, reconocida por ser un fortín de la producción de hoja de coca y con presencia del Sendero.

Como un retrovisor, este grupo guerrillero alcanzó su más grande esplendor justo en la época previa al mandato de Fujimori (padre). Y fue la lucha armada contra ellos uno de los principales logros que consiguió la dictadura y por la cuál aun muchos peruanos recuerdan con cariño al dictador.

Escándalos por montones

En un país con tantos escándalos de corrupción entre todos los niveles políticos, pareciera necesario uno en cada hoja de vida. Pues evidentemente, Keiko Fujimori, quién aspira a la presidencia por tercera vez, tampoco se salva de los escándalos. Durante una vida política tan larga, también ha cosechado varias investigaciones.

Keiko es acusada de lavado de dinero y de recibir dinero de Odebrecht para su anterior campaña. Por este caso, la líder política de Fuerza Popular ya ha tenido arresto y se encuentra en Libertad bajo comparecencia restringida. Es la candidata con mayor antivoto del país, lo que también genera mucha más polarización.

Puntos en común, la falta de progresismo

Ahora, aunque parezcan 2 políticos completamente apartados ideológicamente, sí tienen varias similitudes y lamentablemente, en materia de rechazo a los derechos liberales. Ambos son reacios a aceptar derechos fundamentales de la población LGBTI. De hecho, Castillo parece ser el más conservador de los 2 y ha considerado el matrimonio igualitario algo "peor que la eutanasia".

Líderes de comunidades diversas han asegurado que sea cual sea el vencedor en la segunda vuelta del 6 de junio, los derechos de ellos los deberán ganar en las calles.