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Luis Miguel, la serie: una segunda temporada maravillosa que da pie a la tercera

La segunda tanda de episodios basada en la vida del exitoso cantante latinoamericano demuestra por qué es uno de los mejores contenidos de Netflix.

Fotograma de 'Luis Miguel, la serie'

Después del estreno que llegará que el mexicano volviese a ser una de las personalidades más destacadas del planeta, todos los fanáticos estaban esperando ver la segunda tanda de episodios. Foto: YT-Netflix

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

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Read in english: Luis Miguel, the series: a wonderful second season

Luis Miguel es una de las personalidades del momento. Claro está, no solamente hacemos referencia a su enorme trayectoria musical, sino también a la adaptación real de su historia en formato de serie de televisión de la plataforma de Netflix, que está disfrutando de un enorme éxito en streaming.

Después del estreno que permitió que el mexicano volviese a ser una de las personalidades más destacadas del planeta, todos los fanáticos estaban esperando ver la segunda tanda de episodios para conocer los trasfondos de una historia de fama y talento, pero también de penumbras y desolaciones.

Lo cierto es que esta continuación, que contó con la emisión de 8 capítulos semanales entre abril y mayo, permitió que la interpretación a cargo de Diego Boneta lograse que esta serie biográfica mantenga su enorme calidad y deje las puertas abiertas para una continuación. Veamos por qué esta segunda temporada mejoró lo visto anteriormente.

Luis Miguel, la serie: temporada 2

En un primer momento, existían ciertos prejuicios sobre la serie de Luis Miguel. Producida por Netflix, existían muchas opiniones preconcebidas que indicaban que esta ficción solamente sería un conjunto de baladas, con narrativas genéricas que lo único que intentarían sería enganchar a través de la música.

Nada de eso acabó siendo verdad: la historia de vida de Luis Miguel, al margen de su música, es lo suficientemente interesante para explorarse desde diversos ángulos, algo que se complementa con su talento artístico. Esto se puede ver en la segunda temporada, donde se pueden observar conflictos sentimentales del personaje interpretado magistralmente por Diego Boneta.

En esta segunda etapa, la serie logra que la fórmula se vuelva más eficiente, pues se centra sobre la gente que tiene a su alrededor. El talento de este solista mexicano atraía tanto a personas que buscaban ayudarlo, como aquellos que querían aprovecharse de él. 

De especial éxito en Latinoamérica, la temporada 2 explora sobre algunas de las relaciones sentimentales del artista, como ocurre con Erika, el personaje que está basado en Issabell Camil. Ahí también se explica que los caminos de la fama pueden provocar tentaciones que derivan en rupturas amorosas, como ocurrió con el coqueteo con la conductora Daisy Fuentes.

La segunda temporada no solamente nos muestra las facetas artísticas y personales más brillantes de Luis Miguel, sino también aquellas que son más oscuras. Esto se puede ver en el octavo capítulo, que sirve como desenlace de la historia, pues revela la existencia de una hija no reconocida por parte del cantante.

Conocida como Michelle Salas, en la vida real Luis Miguel había negado en reiteradas ocasiones su paternidad sobre ella, luego de haber tenido encuentros amorosos con su madre, Stephanie Salas. Generalmente, adjudicaba esos rumores a la “malicia de la prensa”, por lo que el cantante se alejó de ella después de los 3 años.

Sin embargo, tras confirmar las pruebas de ADN en el 2007, Luis Miguel reconoció la paternidad sobre ella y la relación empezó a mejorar. Por ende, este es un tema que demuestra que incluso la vida de los artistas más grandes suele tener partes oscuras que, con la narrativa adecuada, pueden ser interesantes de contar.

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Asimismo, en esta segunda temporada se dio una “bomba” sobre el final que dejó el espacio para la tercera temporada de esta icónica serie. Justamente, Luis Miguel se entera del romance entre su hija y su mejor amigo, Mauricio Ambrosi, algo que lo habría afectado en su aspecto íntimo y sentimental. Además, él y su hermano menor, Sergio Basteri, terminan separándose, pues termina dejando México.

Por ende, todos estos conflictos quedan en el aire y se resolverían en la tercera y última temporada, que abordaría los problemas económicos del artista durante el 2010. Pues bien, esta tanda de episodios ya habría sido grabada en su totalidad y contaría con la aparición estelar del propio Luis Miguel en el último capítulo.

Habrá que esperar hasta el año que viene para ver cómo se resuelven algunas tramas de la serie de Luis Miguel, pero lo cierto es que la segunda temporada logra mejorar la ya brillante primera edición y nos deja a la espera para conocer la conclusión. Sin dudas, una de las mejores producciones latinoamericanas de Netflix, que demuestra todos los secretos de uno de los artistas más populares de la historia.