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La homofobia y los impuestos ponen en riesgo el Mundial 2026 en México

La FIFA tiene bajo la mira estos temas que podrían dejar a México sin asistir a Qatar 2022 y sin organizar la Copa de 2026.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA

Los gritos homofóbicos de los aficionados mexicanos y el reciente anuncio de la negativa del gobierno a exentar de impuestos a la FIFA han puesto en duda al país como sede en 2026. Foto: Wikimedia- Oficina Naciones Unidas

LatinAmerican Post | Luis Angel Hernández Liborio

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En junio de 2018, la FIFA anunció en Moscú que la candidatura de Estados Unidos, Canadá y México para el Mundial de 2026 era la ganadora. Los $14.000 millones de dólares que prometía la candidatura resultaron sumamente atractivos. Sin embargo los problemas con los gritos homofóbicos de los aficionados mexicanos y el reciente anuncio de la negativa del gobierno a exentar de impuestos a la FIFA han puesto en duda al país como sede en 2026.

La homofobia, el primer obstáculo

El racismo ha sido un tema que ha cobrado relevancia en el fútbol mundial en la última década, los gestos de racismo tanto de aficionados como de jugadores han sido penados cada vez con más dureza por las autoridades del fútbol. También el combate a la homofobia ha sido incluido como prioridad por la FIFA, por lo que cualquier gesto de homofobia es sancionado en un deporte en el que los jugadores abiertamente homosexuales aún son pocos.

Los juegos de la selección mexicana se han puesto en la mira de la FIFA por gritos homofóbicos hacia los arqueros de los equipos contrarios. Este gesto es común en las aficiones de la Liga MX, sin que la Federación Mexicana de Fútbol haya tomado mayores cartas en el asunto. Incluso, entre los aficionados hay argumentos de que el grito no es homofóbico, sino que hace alusión a otro sentido o significado de la misma palabra. Sin embargo, para los reglamentos actuales de la FIFA esto es inaceptable, por lo que ha pasado de llamar la atención a la Femexfut para tomar medidas a verdaderas amenazas de sanciones ejemplares si no termina este comportamiento.

En el reciente preolímpico de la Concacaf, la FIFA registró este comportamiento en dos partidos de la selección mexicana frente a República Dominicana y Estados Unidos, el resultado fue una multa de poco más de $60.000 dólares y dos partidos a puerta cerrada para El Tri como sanción. Además, de continuar con la misma actitud por parte de la afición México quedaría descalificado del torneo clasificatorio de la Concacaf a Qatar 2022 y en un caso extremo la sede del Mundial de 2026.

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Los impuestos, el segundo obstáculo

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha declarado que el gobierno que representa no permitirá la exención de impuestos a la FIFA como "tradicionalmente" se ha hecho en otros eventos. En 2017 cuando aún no era decidida la sede, medios como la agencia Reuters hicieron eco de la solicitud de la FIFA de tener garantizada la exención de impuestos por parte de los organizadores del Mundial de 2026. Sin embargo, esto ha chocado con la política del mandatario mexicano de terminar con la evasión fiscal en su país (durante la elección de la sede el presidente era Enrique Peña Nieto). Extraoficialmente se menciona que la Femexfut ha sido presionada para que el gobierno mexicano acepte al menos una reducción en el pago de impuestos, de no lograr un acuerdo y sumado a las sanciones por el grito homofóbico, la sede para México estaría en peligro.

Además de cumplir al pie de la letra con los exigente requerimientos de la FIFA sobre infraestructura, comunicaciones, telecomunicaciones, servicios, estadios, hoteles, seguridad y apoyo explícito del gobierno (entre otras cosas), el organismo rector del fútbol solicita también reducción o incluso exención de impuestos. Considerando en particular que la FIFA está registrado como un "organismo sin fines de lucro" en Suiza, al ser una institución "que desarrolla el fútbol".

Esta solicitud de exención de impuestos es extensiva a la FIFA, organismos subsidiarios, miembros del comité organizador local, confederaciones de la FIFA, miembros asociados, proveedores de servicios, etc. En Alemania 2006 consiguió tasas preferenciales, en Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y, según información de la consultora PwC, también en Qatar 2022, consiguió la exención de impuestos gracias a acuerdos con los gobiernos. 

La debacle para México en números

En 1990 México no clasificó a Italia 90 debido a una sanción. Sin embargo, desde 1994 ha estado presente de manera ininterrumpida en la justa mundialista, lo que ha significado un negocio redondo para la Femexfut, los poderosos patrocinadores y las televisoras que se benefician del evento, así como del gran número de aficionados en el país y en Estados Unidos que siguen a la selección. Por ello, que México no asista a Qatar 2022 y que pierda la sede del 2026 podría ser una debacle económica para el fútbol mexicano.

Como referencia, en 2014 México estuvo a punto de ser eliminado rumbo al mundial de Brasil tras una mala eliminatoria, de acuerdo con el diario Récord, de haber sido elimnados, las pérdidas habrían ascendido a $1.400 millones de dólares en patrocinios, derechos de transmisión, merchandising, la marca de ropa que viste a la selección, pérdida de oportunidades para jugadores e ingresos para comercios locales que se benefician del evento como bares y restaurantes, entre otros.