fbpx

Maria Bueno, la única latina que conquistó Wimbledon

La tenista latina ganó Wimbledon en tres ocasiones diferentes. Aquí te contamos la historia de esta fenomenal deportista.

Maria Bueno, tenista brasileña

Wimbledon es una cancha notablemente difícil de conquistar para los latinos. Foto: Hugo van Gelderen / Anefo

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

Escucha este artículo


Read in english: Maria Bueno, the Only Latina Who Conquered Wimbledon

Wimbledon es una cancha notablemente difícil de conquistar para los latinos. Este torneo que se juega en hierba desde 1877 sólo ha visto un ganador o ganadora que haya sido originario de Latinoamérica. Se trata de María Bueno, tenista brasileña cuyo talento la llevó al Salón de la Fama del Tenis Internacional. Aquí te contamos un poco más de ella. 

El comienzo de una gran historia

Bueno nació en Sao Paulo en 1939. Ambos de sus padres jugaban al tenis. Por esta razón, desde pequeña, María estuvo involucrada de lleno en el mundo de este deporte. Se dice que empezó a jugar desde los 6 años y que no tuvo ningún entrenador, sino que se enseñó a sí misma a cómo golpear la pelota. 

En todo caso, era evidente desde una temprana edad que María era una genio del tenis. Ganó su primer torneo a los 12 años en Sao Paulo y a los 15 ya era la campeona femenina de Brasil

María Bueno en Wimbledon

María se unió al circuito internacional de tenis en 1958. Durante un tiempo, jugó profesionalmente alrededor de Europa, aprendiendo sobre la marcha otros idiomas, pues el único que hablaba era portugués. Ese año, participó en Wimbledon pero fue eliminada en cuartos de final. 

En 1959, en tan solo su segundo intento, volvería a entrar a Wimbledon y ganaría el campeonato, derrotando a Darlene Hard en la final con un puntaje de 6-4, 6-3. Con esta victoria, se convertiría en la única persona de latinoamérica en ganar este torneo en la categoría individual (masculina o femenina) en la historia. Este récord se mantiene hasta hoy en día.
 "No soy buena, le temo a todos con los que juego" diría humildemente Bueno en esa ocasión.

Pero no se quedaría ahí. En 1960, María repetiría su hazaña en Wimbledon venciendo a la sudafricana Sandra Reynolds 8-6, 6-0. Para entonces, ya era una celebridad internacional. 

Sin embargo, en 1961, tuvo que estar postrada en cama por 8 meses por hepatitis, una aflicción que sin duda afectó su carrera profesional.

Después de años de recuperación, Bueno volvería a Wimbledon en 1964, donde prevalecerió contra la australiana Margaret Smith con un puntaje de 6-4, 7-9, 6-3. Este sería el adiós triunfal de su carrera, pero la partida pasaría a la historia como un clásico de Wimbledon.

Lea también: Copa América: Los mejores y peores de la primera ronda

Bueno nunca volvería a tener un resultado igual. Su carrera en los próximos años se vería severamente afectada por lesiones, en particular en su codo. Su brazo de juego estuvo en un punto tan afectado que Bueno no podía recoger pasto con él. Los doctores la obligaron a retirarse en 1969, diciendo que “nunca volvería a jugar”. 

Sin embargo, Bueno mantuvo su actitud y a pesar de un largo y doloroso proceso de rehabilitación, pudo volver a las canchas intermitentemente. Bueno participaría en varios torneos profesionales antes de por fin retirarse en 1977. 

La brasileña murió en 2018 de un cáncer labial a los 78. La “Bailarina del tenis” ganó tres títulos de singles en Wimbledon y cuatro Abiertos de Estados Unidos, lo que hace que su leyenda siga viva en Brasil, donde aún es considerada una de las mejores atletas de la historia.