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Aumentan las sospechas: ¿China creó el coronavirus?

Varios gobiernos y científicos independientes han pedido a China carta blanca en la investigación sobre el nacimiento de la COVID-19 en Wuhan.

Gente caminando en una calle de China

Lo que hasta hace algunos meses era tachado como una teoría conspirativa, hoy se trata como una hipótesis factible: el coronavirus pudo ser creado sintéticamente en un laboratorio chino. Foto: Pexels

LatiAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Read in english: Suspicions Increase: Did China Create the Coronavirus?

Lo que hasta hace algunos meses era tachado como una teoría conspirativa, hoy se trata como una hipótesis factible: el coronavirus pudo ser creado sintéticamente en un laboratorio chino. O por lo menos eso es lo que quieren descartar varios Gobiernos, entre los que están los Estados Unidos en cabeza de Joe Biden. Desde el 26 de mayo, el mandatario nortemaricano le ha pedido a diversas entidades de inteligencia nacional que redoblen esfuerzos en esclarecer el verdadero origen de este virus.

Ya no solo quedan las acusaciones solitarias de Donald Trump que, dentro de un marco de disputa política y diplomática con China, quedaban en el aire. Cada vez son más los expertos, que con dudas razonables, no descartan la posibilidad de que el Instituto de Virología de Wuhan haya sido el lugar de formación del virus.

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Según el New York Times, el Instituto chino ubicado en Wuhan, no sólo experimentaba con coronavirus altamente contagiosos, sino que se han encontrado evidencias de que la seguridad del sitio es insuficiente. Esto hace creer que el riesgo de una fuga del virus no es tan improbable.

Sigue siendo una hipótesis
Lo que sí es cierto, es que la comunidad científica internacional maneja 2 hipótesis con mayor probabilidad de la creación del nuevo SARS-CoV-2: una mutación natural en la que el virus pasa de infectar a un animal X (se cree que el murciélago y luego el pangolín) o que en el Instituto de Virología de Wuhan se modificó artificialmente y luego hubo una fuga del virus.

Sin embargo, ambas siguen siendo hipótesis que se manejan dentro del ámbito científico y no se descarta ninguna. Ambas tienen argumentos fuertes para ubicarse como probables, pero ninguna ha logrado encontrar evidencia irrefutable de su veracidad.

Primera investigación no fue suficiente

Hace ya unos meses, una comitiva de la OMS asistió a Wuhan y llegó a la conclusión de que el virus no había escapado del Instituto de Virología avanzado que funciona en la misma ciudad. Sin embargo, ya varias voces han manifestado su desconfianza a este informe. Un grupo de científicos de varios países publicaron en conjunto una carta en la revista Science, manifestando sus inquietudes y asegurando que el informe presentado por la OMS saca conclusiones apresuradas y sin suficiente evidencia científica.

Tanto así, que ya para marzo 30, el organismo internacional de la salud contradijo su informe previo y aseguró que “todas las hipótesis siguen abiertas”. El mismo  Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo, pidió que se realizarán más estudios.

Hermetismo chino

El problema de fondo no es esto, ya que tanto la hipótesis de origen natural o artificial del virus aún no tienen evidencia clara. Lo que más ha generado suspicacias es la insistente negativa de China para permitir nuevos estudios.

Esta postura reacia a investigaciones independientes dentro del gigante asiático no son nuevas. El hermetismo del Partido Comunista Chino hacia cualquier forma de “injerencia internacional” es claro. Sin embargo, ante las eventuales dudas, y no haber evidencias que confirmen o desvirtúen alguna de las 2 hipótesis que más fuerza tienen, deja un tufo de culpabilidad que tampoco beneficia al país asiático.