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Género neutro, Eutanasia y otras leyes progresistas aprobadas en América Latina 2021

Pese a que hubo varias iniciativas latinas progresistas interesantes, hay sectores que todavía las rechazan, por lo que las conquistas deberán darse a lo largo del tiempo. Conozcámoslas. 

Manos de una persona mayor y una persona caminando con la bandera LGBT

América Latina está teniendo una “oleada” de políticas progresistas. Fotos: Pexels

LatiAmerican Post | Ariel Cipolla

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Read in english: 3 New Progressive Laws in Latin America: Why Progress Is Not Guaranteed

América Latina está teniendo una “oleada” de políticas progresistas. Contrario a lo que puede creerse, esto no solamente ocurre en gobiernos “de izquierda”, sino que también tienen espacio en países con mandatarios de derecha, pero con una apertura hacia políticas sociales inclusivas.  

Si bien estas políticas pueden considerarse como un logro en la conquista de derechos para nuevos grupos sociales emergentes, lo cierto es que todavía los avances no están garantizados. En los 3 casos que mencionaremos, han surgido grupos “conservadores” y de resistencia, que se ponen en contra de estos logros y buscan bloquearlos o paralizarlos. Veamos más sobre esto.

DNI con género neutro en Argentina

Uno de los avances más importantes para América Latina. Según el decreto 476/2021, publicado en el Boletín Oficial, las personas que se consideren “no binarias” podrán elegir la X en el DNI. En este caso, Argentina se vuelve pionero en la región y se suma a una lista de selectos países que escapan de la lógica de lo masculino y femenino, como Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Esta noticia fue trascendente hasta el punto de que el propio hijo del presidente, Estanislao Fernández, admitió que buscará tener su propio DNI no binario. Sin embargo, ha tenido sus críticas, no solamente dentro de los grupos conservadores, sino también de los sectores progresistas que debían “celebrar” esta medida.

En el primer acto de entrega de los nuevos DNIs, en el Museo del Bicentenario, hubo una activista que mostró algunas críticas hacia la medida. Florian Vives, de la agrupación #TodesConDni, apareció con una remera que mencionaba “no somos una X”, en relación con que la X no representa una identidad autopercibida, sino que es solo una letra más.

Por otra parte, algunos políticos mencionaron que el decreto fue una acción negativa con los DDHH. Por ejemplo, la diputada nacional de la oposición de Juntos X El Cambio, Carla Carrizo, indicó que se quebró la regla de los Derechos Humanos, pues esto debía tratarse mediante una ley y no a través de un decreto unilateral. Por ende, está la posibilidad de que, en un futuro, se rediscuta la disposición en las cámaras legislativas.

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Eutanasia en Colombia

Aquí hablamos de la extensión de un derecho ya adquirido, aunque constantemente vulnerable en el territorio. El 20 de abril del 2015 se había reglamentado la eutanasia en Colombia, luego del caso de un paciente que atravesaba un cáncer terminal y pidió una muerte asistida por el Estado.

En su momento, existieron varias movilizaciones en contra, pero finalmente fue reglamentado. Sin embargo, el hecho de haberlo reglamentado no significa que la ley se adapte a todos los contextos. Por ejemplo, según la Red Bioética de la UNESCO, desde el 2015 más de 40 personas habrían tenido el acceso a una muerte digna, aunque a otras se les complicó llegar hasta ella.

El caso más reciente ocurrió con Víctor Escobar, un paciente colombiano sin una enfermedad terminal que solicita la eutanasia, pese a no cumplir con los requisitos. Ante este pedido, la Conferencia Episcopal de Colombia se pronunció en contra, al decir que la eutanasia es “una ofensa a la dignidad humana”.

Finalmente, la Corte Constitucional de Colombia amplió los requisitos para acceder a la eutanasia. Es decir, ahora a quienes “padezcan un intenso sufrimiento físico o psíquico” por una lesión o enfermedad incurable, sin necesidad de ser un paciente terminal. Pese al avance, la negativa de la Iglesia y de otros políticos importantes, como el embajador ante la OEA, Alejandro Ordóñez, pueden revertir la situación en un futuro.

Matrimonio igualitario y adopción en Chile

Por último, tenemos a un país que se suma a una serie de conquistas que ya ocurrían en territorio latinoamericano. El proyecto de ley se aprobó en el Senado, pero la iniciativa había llegado al Parlamento en el 2017 a través de la expresidenta socialista Michelle Bachelet, que derivó en un Acuerdo de Unión Civil, aprobado en su mandato.

En este caso, la diferencia se dará en los permisos para la adopción a parejas de mismo sexo. Para entrar en vigor en los próximos -y últimos- meses de la presidencia de Sebastián Piñera, deberá aprobarse en la Cámara de Diputados, aunque todavía no hay una fecha fija para que se genere la discusión.

Aquí se da una situación especial, pues parece existir consenso en la aprobación del matrimonio igualitario. Sin embargo, algunos grupos conservadores se manifiestan en contra de la adopción, por temores de que el niño crezca en un hogar que no cumpla con las características de una “familia tipo”.

Por ejemplo, el cardenal Ricardo Ezzati fue repudiado por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH) al decir que “solo los hijos del matrimonio heterosexual son un don”. Si bien es probable que la ley acabe aprobándose, no sería extraño que se realice un referéndum para conocer la opinión de una población que, según el Centro de Estudios Públicos de Chile, tiene a un 72% de católicos en el país, aproximadamente.

Como hemos visto, el hecho de que los proyectos de ley avancen o se aprueben en distintos territorios latinoamericanos no significa que no se pondrán trabas. Por el contrario: los derechos deben revalidarse, pues los grupos conservadores también tienen opinión en las políticas estatales.