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Happier Than Ever: el increíble nuevo álbum de Billie Eilish

La cantante estadounidense, que es furor en todo el planeta, lanzó su segundo disco de estudio lleno de grandes canciones. ¡Acompáñanos a conocerlo!.

Billie Eilish

Su éxito en la música pop la posicionó como una de las referencias del género, por lo que todos esperaban su próximo trabajo discográfico. Foto: IG-billieeilish

LatiAmerican Post | Ariel Cipolla

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Sin dudas, Billie Eilish es una de las artistas del momento. Por ejemplo, el año pasado, Spotify mencionó que se transformó en la artista más escuchada, por encima de otras grandes cantantes como Taylor Swift o Ariana Grande. Su éxito en la música pop la posicionó como una de las referentes del género, por lo que todos esperaban su próximo trabajo discográfico.

Con su primer CD en 2017, When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, la artista había saltado a la fama por lo que había mucha expectativa en relación con la continuación de su trabajo musical.

Ahora, con su nuevo disco, Happie Than Ever, mantiene algunas de las bases que la hicieron ser exitosa, aunque combinándolo con un estilo musical mucho más maduro y asentado. Veamos por qué este disco es una obra de arte.

Happier Than Ever, de Billie Eilish

En su primera canción, Getting Older, la artista nos sorprende con un estilo que nos parecía desconocido hasta este entonces. Es decir, se trata de un tema mucho más lento e incluso introspectivo, sin necesidad de esos ritmos explosivos de la electrónica a la que nos había acostumbrado con algunos de sus hits.

Para las siguientes tres canciones, también nos encontramos con grandes proezas desde la producción. En I Didn’t Change My Number nos encontramos con un estilo reggae, pero distorsionado (insignia de la artista). Luego, nos encontramos con Billie Bossa Nova que tiene una atmósfera de relax increíble. Después, pasamos a My future que sorprende con toques del jazz lo-fi, aunque luego tiene un pasaje más hacia lo contemporáneo.

Aquellas personas que esperaban un tema perfecto para las discos se encontrarán con Oxytocin, algo de lo más parecido a lo que estábamos acostumbrados en la discografía de la artista. Si bien no aporta nada nuevo, su beat tiene esa insignia electrónica frenética que nos enamora.

GOLDWIN aparece como un tema sorpresivo, especialmente por los coros orquestales introductorios que parecen salidos de una iglesia. Posteriormente, se transforma en un tema con un ritmo muy marcado, lo cual genera un contraste tan marcado como satisfactorio para aquellos que aman los cambios de tono.

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Después, con Lost Cause nos topamos con un tema que sirve como perfecto equilibrio entre las dos partes del disco, pues no llega a saturar, pero tampoco a ser demasiado relajante. Donde realmente nos ha sorprendido es en Halley’s Comet, que es una clásica balada romántica donde la artista logra relucir todo su potencial.

Not My Responsibility no logra deslumbrar, pues no aporta nada nuevo y aparece como una especie de interludio para el resto del CD. Para OverHeated se sigue la misma línea de su predecesor, aunque perfeccionando el ritmo y la lírica. Otra hermosa sorpresa nos la llevamos con Everybody Dies, que, con su armonía y voz, recuerda a algunos pasajes de Lana del Rey.

Para Your Power volvemos a encontrarnos con una preciosa balada con reminiscencias del country, lo cual demuestra la versatilidad de la artista, que no quería encasillarse únicamente en ritmos electrónicos. Esto cambia para la siguiente, pues NDA sí que sigue con ese ritmo movedizo, aunque sin abusar de las saturaciones. ¡Punto para Billie EIlish!

Luego, en Therefore I Am, tema que ya conocíamos previamente, la artista aprovecha el pop oscuro para combinarlo con algunas bases del hip-hop, lo cual lo transforman en un tema único dentro de su discografía, aunque también es cierto que hay algunas cuestiones sonoras que ya se habían visto dentro de otras canciones.

Finalmente, el tema homónimo que cierra el disco. Un tema introspectivo que logra generar una fuerza emocional para el oyente, en el sentido de que se trata de un tema de “liberación”, algo que se combina con el estilo rockero -y, por supuesto, con muchos graves- de la cantante. Si bien no será un auténtico hit, demuestra que la cantante es completamente polivalente y capaz de mejorar su estilo de producción.

Si con su anterior trabajo discográfico Billie Eilish saltó a la fama con millones de reproducciones, Happier Than Ever la consolida como una artista mucho más completa y polifacética que logra incursionar satisfactoriamente en distintos géneros, como la balada, el country o el rock, aunque sin perder de vista la esencia que la hizo famosa.