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Famosos antivacunas: ¿Cómo logran las celebridades tener influencia en nuestras vidas?

A propósito de las celebridades antivacunas es importante preguntarse cómo obtienen esa influencia en las personas.

Manifestación antivacunas

En esta pandemia algunas celebridades antivacunas pueden dificultar la labor de la sanidad pública. Foto: AP PHoto

LatinAmerican Post | Luis Ángel Hernández Liborio

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Read in english: Famous Anti-Vacciners: How Do Celebrities Influence Our Lives?

Todos conocemos a alguien que gusta de teorías conspirativas, que difunde entre sus conocidos que el hombre no llegó a la Luna, que Elvis Presley no ha muerto o que viene un "Nuevo Orden Mundial". En la mayoría de los casos sus ideas son inofensivas ya que no perjudican a nadie, ni salen más allá del ámbito de una reunión, pero ¿qué ocurre cuando estas personas son famosas? Las cosas pueden ser muy diferentes, un ejemplo es lo que ocurre en esta pandemia con las celebridades antivacunas que dificultan la labor de la sanidad pública.

Los antivacunas famosos

Ser famoso no es necesariamente ser sinónimo de ser experto en todo. Existen honrosas excepciones como el guitarrista de Queen, Brian May, que es también un respetado científico, sin embargo, aunque la mayoría de las celebridades e influencers no lo son, existen algunos que se comportan como si lo fueran. Tal es el caso de los actores Robert de Niro, Rob Schneider, Jim Carrey y Alicia Silverstone, los deportistas Dwight Howard y Novak Djokovic, el cantante Miguel Bosé y el activista Roberto Kennedy Jr. Todos ellos tienen en común su apoyo hacia los movimientos antivacunas, aún antes de la pandemia actual. Como cualquier celebridad tienen millones de seguidores que creen ciegamente sus palabras, por lo que el peso de su voz se traduce en un gran número de personas que deciden no vacunarse.

Su influencia se extiende más aún cuando tienen redes sociales porque sus seguidores tienen una interacción directa con lo que las celebridades escriben. Cuando las primeras vacunas durante esta pandemia fueron autorizadas, Miguel Bosé se habló contra ellas en su cuenta de Twitter. El cantante denunció la implantación de chips, una conspiración internacional liderada por Bill Gates e incluso acusó al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, de haberse sumado a dicha conspiración. La red reaccionó, aunque las ideas del cantante español sonaban descabelladas, tuvieron gran eco volviéndose virales rápidamente surgiendo defensores y detractores de las palabras de Bosé.

Pese a que la comunidad científica ha informado exhaustivamente que las vacunas son seguras siguen surgiendo celebridades en contra de ellas, el gran problema es que algunos de sus seguidores les creen ciegamente. En enero de este año falleció en Brasil, a causa de COVID-19, la influencer Ygona Moura, quien era conocida por poner en duda la veracidad y la gravedad de la pandemia, según información de O Globo. Asistía a lujosas fiestas sin medidas sanitarias invitando además a sus seguidores a fiestas clandestinas mediante sus redes sociales. El resultado fue su infección y posterior fallecimiento sin tener claro cuántos de sus seguidores pudieron haber tenido el mismo destino en uno de los países con más casos en el mundo.

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El poder de ser celebridad

Literalmente millones de vacunas se echan a perder en los Estados Unidos debido a los bajos porcentajes de vacunación en algunos estados, los gobiernos trabajan a contrarreloj para usar o redistribuir la mayor cantidad posible antes de su expiración, de acuerdo con la revista médica Stat. La influencia del movimiento antivacuna es notorio, ha dificultado en todo el mundo los procesos de vacunación. Es aquí visible el poder de los influencers y celebridades que logran convencer a millones de personas no sólo de no vacunarse, sino también en toda clase de teorías como el terraplanismo o los negacionistas de eventos como el 11 de septiembre, pese a pruebas científicas que les demuestran que están en un error.

¿Cómo es que una persona puede creer más en un actor de cine que en un científico de prestigio? Este hecho no es exclusivo de las noticias, los vemos a diario con la publicidad, que aprovecha el impacto de la imagen de una celebridad para vendernos un producto. No es igual vender una marca de refresco a través de una persona desconocida que a través de Lionel Messi, la atención y la influencia sobre el consumidor no es la misma. De la misma manera, al tener un lado negativo tiene también un lado positivo, muchas celebridades utilizan su imagen para dar voz a causas benéficas relacionadas con los derechos humanos y el ambiente. 

En una sociedad altamente digitalizada, donde los influencers ocupan un lugar preponderante, es fácil entender por qué pocas personas ponen en duda lo que estos personajes dicen. La cultura de la celebridad no es nueva, siempre han existido figuras cuyo estilo de vida buscar ser emulado por la sociedad, tan solo basta ver cuántas personas aún sienten fascinación por la realeza y sus tendencias. En los últimos 70 años la búsqueda del cuerpo perfecto, influenciado por las celebridades, ha hecho que muchos hombres y mujeres se sometan a agresivos planes alimenticios y cirugías. Algunos casos llegan a extremos como el de la influencer iraní Sahar Tabar que se realizó más de 50 cirugías para parecerse a Angelina Jolie, según el diario Clarín, lo que la llevó a ser detenida por ir en contra de las leyes islámicas. El sentido de comunidad y de acercamiento que dan las redes sociales hacen que las personas conozcan a las celebridades más allá de su trabajo y que esa familiaridad les otorgue credibilidad, aún por encima de expertos. Aún no sabemos si esto tendrá un límite o si seguiremos viendo crecer su poder e influencia en el futuro.