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"30": el álbum más poderoso y brillante de Adele

Luego de seis años alejada de la música, Adele regresa de manera espectacular con "30", su cuarto álbum de estudio en el que va más allá del desamor.

Portada del disco '30' de Adele

En su más reciente obra de arte nos encontramos con una fuerza vocal que es capaz de verso reflejada en una serie de canciones que se apartan de su estilo habitual. Foto: YT-Adele

LatinAmerican Post | Yolanda González Madrid

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En 2008 llegó a nuestras vidas el primer álbum de una joven talentosa llamada Adele. En ese entonces, y con solo 19 años de edad, la británica convirtió el soul en uno de los géneros más escuchados de las últimas décadas gracias a su magnífica energía al momento de cantar. Ese dolor (tanto el suyo como el de miles de personas) lo transformó en temas icónicos que tiempo después serían el motor para la creación de otros dos discos. Ahora, luego de una temporada en silencio, "30" llega para demostrarnos que el poder y brillo de esta cantante está más vigente que nunca.

Durante sus seis años alejada de la música, Adele vivió una serie de altibajos que sirvieron para darle mayor potencia a su cuarto álbum de estudio. En 2017 se dio a conocer la noticia de que la cantante contrajo matrimonio con Simon Konecki, un empresario con el cual había tenido su primer hijo en 2012. No obstante, para 2019, la pareja decidió separarse y en marzo del presente año dieron por concluida su relación al firmar los papeles de divorcio. Sin duda, esta última situación impulsó una serie de baladas emotivas que le dan sentido a "30".

A estas alturas hablar de Adele es hablar de una de las más grandes exponentes de la música actual. En su más reciente obra de arte nos encontramos con una fuerza vocal que es capaz de verse reflejada en una serie de canciones que se apartan de su estilo habitual. Allí, el amor, sus diferentes agonías, así como la reflexión sobre lo que significa un divorcio y el comienzo de algo nuevo, nos invitan a recorrer un camino tan caótico como emocional. Su regreso devastador y reverente nos presenta las causas y consecuencias del amor con la adición de instrumentos electrónicos y sintetizadores en sus temas, haciendo de "30" su álbum más creativo hasta ahora.

"30": una conversación entre Adele y Adele

A lo largo de todo el disco vemos a una Adele en versión adolescente desamparada, como si estuviera rompiendo los pétalos de una margarita preguntándose "¿me amo?, ¿no me amo?". En ese ida y vuelta de sentimientos también somos testigos de la manera en que se sobrepuso de esa triste etapa en su vida personal, pero de entrada, "30" nos lleva a un lugar diferente. El primer tema es "Strangers by Nature", cuyo inicio arranca con una orquesta de cine clásico que nos transporta a una película de época con sonidos amortiguados y por momentos siniestros. De hecho, "Love Is a Game" tiene esos mismos toques teatrales y dramáticos que sirven para cerrar con broche de oro con la duodécima canción.

El sencillo promocional de este álbum y que sirve para cambiar el clima es "Easy on Me", la segunda en la lista. Acá deja atrás lo que parecía ser un camino feliz para embarcarse en un tornado de autorrevelación con líricas llenas de sinceridad. Este tipo de balada se repite con "Hold On", una canción donde escuchamos a Adele reprocharse a sí misma con órganos tipo gospel de fondo y con un estribillo eclesiástico que irrumpe de forma sorpresiva. 

Pero no olvidemos que no todo es melancolía. Las pistas 4, 5 y 6 nos presentan a una Adele más versátil y con sorpresas auditivas. "Cry Your Heart Out" es una especie de reggae que pretende dar una sensación de paz aunque su letra diga todo lo contrario. "Oh My God" se llena de trucos sonoros que la proyecta como un himno dance al muy puro estilo de su clásico "Rolling in the Deep". Mientras que "Can I Get It" se convierte en una de las canciones más diferentes de su repertorio por sus tonos western llenos de guitarras acústicas.

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La tranquilidad se hace presente a mitad del disco. Con el piano como protagonista, la voz aterciopelada de Adele destella optimismo en "I Drink Wine", un tema que reafirma su propia autoestima luego de intentar recuperarse del dolor. Acto seguido, el R&B vuelve hacerse presente con "All Night Parking", el cual incluye la participación de Erroll Garner para hacer una pieza espléndida a la intoxicación de una nueva relación. Asimismo, "Woman like Me" no es más que el reflejo de confianza de la propia cantante.

Finalmente, dos sencillos que cuentan con una carga personal bastante fuerte son "My Little Love" y "To Be Loved". El primero es un mensaje de esperanza y ayuda a su hijo Angelo para que comprenda el divorcio de sus padres. Con una mezcla entre groove setentero y algunos arreglos de cuerdas de R&B, Adele nos regala una obra conmovedora que incluye notas de voz llorosas de su pequeño entre los versos. Por su parte, la segunda está dedicada a su padre alcohólico y en ella podemos sentir la potencia de su voz llegando al límite del llanto. En resumidas cuentas, "30" es el resultado instantáneo de la persona que es Adele ahora mismo: una mujer poderosa y brillante.