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¿Cómo se relaciona tu digestión con tu salud mental?

¿Sabías que lo que ocurre en tu estómago tiene repercusión sobre tu mente y viceversa? A continuación, toda la información que necesitas saber sobre la relación entre tu digestión y tu salud mental.

Mjer señalando su estómago

Muchas veces no somos conscientes de ello, pero la relación entre el cerebro y el cuerpo es más importante de lo que parece. Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

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Read in english: How is your Digestion Related to your Mental Health?

Muchas veces no somos conscientes de ello, pero la relación entre el cerebro y el cuerpo es más importante de lo que parece. Si alguna vez escuchaste la frase “mente sana, cuerpo sano” se refiere específicamente a esto: si tu organismo está en buen estado, posiblemente tu mente también. ¡Y al revés ocurre lo mismo!

Durante muchos años, esta relación no era demasiado estudiada por las ciencias. No obstante, en un artículo creado por la doctora Eva Selhub, conocido como “Psiquiatría nutricional: Tu cerebro en la comida”, del Harvard Health Blog, se empieza a percibir una conexión entre la dieta y los efectos a nivel cerebral.

Más específicamente, en esa investigación se proponía que una alimentación que contuviese un alto grado de azúcar refinado era capaz de provocar funciones cerebrales dañadas. Incluso, también podría tener efectos negativos sobre el ánimo, pues podía inducir a estados depresivos sobre las personas.

Esta situación se explica por el microbioma, que no es otra cosa que todos los microorganismos presentes en el intestino. Algunas bacterias intestinales tienen grandes conexiones con el cerebro, motivo por el cual se considera que ellas pueden influir sobre la salud mental.

La sensación de enamoramiento es perfecta para ilustrar estos casos. Allí aparecen las famosas “mariposas en el estómago”, ya que el tracto digestivo se conecta hacia el cerebro para indicar su satisfacción con esa situación. A la inversa, cuando estamos preocupados o tristes se nos “cierra” el estómago. Por ejemplo, algunos estados de ansiedad o nerviosismo pueden repercutir directamente sobre el sistema digestivo de la persona, que puede experimentar molestias en el aparato intestinal.

Así, la dieta tiene un impacto directo sobre los estados emocionales, por lo que existen alimentos que inflaman el estado digestivo y, a su vez, esto trae consecuencias negativas sobre el cerebro. Por ejemplo, algunos productos ultra procesados, que no contienen micronutrientes (minerales y vitaminas) pueden generar irritabilidad e inestabilidad mental, ya que el intestino reclama al cerebro esos elementos que están faltando en la dieta.

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Esto podría ocurrirte si sigues la denominada “dieta occidental” que implica ingerir una gran variedad de productos fritos, cereales refinados y productos azucarados. Una alimentación con esta clase de comidas puede aumentar la ansiedad y la depresión, ya que genera la situación del intestino permeable y esto influye negativamente sobre el estado anímico.

A la inversa, algunos regímenes alimenticios pueden ser saludables para el cerebro. Un ejemplo claro ocurre con la dieta mediterránea, que está basada en una gran mayoría de comida a base de vegetales, frutas y cereales. Un plan alimentario de este estilo te ofrecerá poderes antiinflamatorios, lo cual puede ser útil para disminuir la probabilidad de padecer trastornos depresivos.

En estos casos, se aconseja comer fruta fresca, verduras, panes, legumbres, nueces y aceite de oliva. Además, puede ser importante incluir quesos, yogures, pescados y carne blanca a la dieta. La ingesta de carne roja debería ser reducida y puede estar acompañada de hasta 4 huevos por semana.

Por último, también es clave que cuides tu salud mental para evitar problemas estomacales. En caso de que padezcas algún período de ansiedad o tengas síntomas depresivos, seguramente observarás cambios a nivel intestinal. Por ejemplo, es habitual tener acidez estomacal, movimientos en los intestinos o malestar general.

En esos casos, los problemas digestivos son un síntoma que somatiza directamente sobre tu organismo. Lo más indicado es que puedas tener una cita con un terapeuta, para que cuentes cuáles son tus problemas. Incluso, en estas ocasiones puede ser conveniente una orientación profesional de TCC (Terapia cognitiva conductual), que te dará herramientas para evitar ese malestar.

Ya lo sabes: cuida tu mente y tu cuerpo para que tengas una vida mucho más agradable.