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“Euphoria” temporada 2: ¿cómo son retratados actualmente los temas de salud mental y drogas?

Después de cerca de dos años de espera, este drama de HBO regresa con una segunda temporada cargada de excesos. Así es retratada la adolescencia en “Euphoria”

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Foto: YT-HBO Max

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez

Euphoria es una serie original de HBO que ha generado mucho de qué hablar, pues cuenta una historia de problemáticas adolescentes, sin caer en los típicos dramas de escuela secundaria. Allí radica su éxito: en abordar los problemas de la drogadicción y la depresión con una mirada cruda. Además, la narración se vale de una exploción emocional y sensorial que pone en constante tensión al espectador.

Un mundo adolescente

Desde su estreno en 2019, ha tenido una gran acogida en las audiencias, pero no sin críticas respecto al exceso de emociones e imágenes sexuales. Fue nominada a 9 Emmys y ganadora de 3 de ellos, entre los que se destaca el de la categoría Mejor actriz principal en una serie dramática, por la actuación de Zendaya. Y es que parece que esta artista no para de tener éxitos. Justo en este momento su nombre está en furor por la película de “Spiderman: Far From Home”, que se encuentra en cines, y por “Euphoria”. Esto sin contar sus éxitos del año pasado con las películas “Dune” y “Malcolm & Marie”.

Esta producción, dirigida por Sam Levinson y basada en una serie israelí de 2012, gira en torno a la historia de Rue Bennett, una chica de 17 años adicta a las drogas, en proceso de rehabilitación, quien además se enfrenta a diversos problemas con su salud mental. Desde pequeña debe medicarse por diferentes trastornos como el obsesivo compulsivo, la ansiedad y el déficit de atención. Asimismo, cuenta las historias de los demás chicos que la rodean: Jules, su interés romántico, y sus compañeros de secundaria, que se enfrentan a situaciones de acoso, estereotipos de belleza, redes sociales, relaciones abusivas, abuso de alcohol y drogas, y otras situaciones que viven muchos jóvenes de la generación Z. También incorpora escenas de traficantes y el mundo criminal en torno al tráfico de drogas.

Se trata de una serie sobre adolescentes, que no está hecha precisamente para adolescentes. De hecho, HBO la clasifica para mayores de 18 años. Con solo transcurridos 15 minutos del primer capítulo de la segunda temporada, ya hay escenas explícitas de sexo, violencia y uso de drogas como cocaína y heroína. La serie que aborda con crudeza los ambientes pesados a los que se enfrentan sus personajes con los estupefacientes, la delincuencia, el suicidio, la prostitución, la depresión y los cambios de sexo.

Además de la primera temporada, compuesta por 8 episodios, se realizaron 2 capítulos que exploran de una forma más íntima a los personajes de Rue, y sus deseos suicidas, y a Jules, con los sentimientos que rodean su transición de género.

Al respecto, Zendaya publicó un mensaje en sus redes sociales para recordar que “Euphoria” es una serie para un público adulto o maduro. Además, destacó que la segunda temporada puede ser incluso más emocional que la primera y abordar temas difíciles de ver y procesar. “Por favor, solo mírala si te sientes cómodo”, pidió la actriz.

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Drogas y salud mental, ¿cómo son retratados?

Si bien es cierto que la televisión no está hecha para ser una terapia o educar sobre la salud mental, este mensaje de Zendaya da luces sobre lo sensible que puede resultar tocar estos temas ante miles de espectadores. Pero esto no es una novedad, otra serie que recientemente abordó temáticas adolescentes sensibles fue la producción de Netflix “13 Reasons Why”, que tuvo que eliminar las escenas explícitas de suicidio y fue criticada por romantizar esa decisión. No obstante, se respaldó en toda una campaña bajo el lema Wanna Talk About It? que pretendía sensibilizar a los espectadores sobre la importancia de buscar apoyo al enfrentar situaciones de agresiones sexuales, suicidio o malestares emocionales.

Y es que estas series pueden tener un efecto espejo en el que muchos jóvenes, o personas de cualquier edad, pueden identificarse, reconociendo sus propios conflictos. De hecho, lo realmente valioso es que se abra el diálogo sobre realidades de las que no se puede hacer la vista a un lado. Lo importante, es que en la sociedad existan las instituciones y los recursos suficientes para frenar esos temas de acoso, abuso y un acceso fácil a especialistas de la salud mental.

Lo cierto es que las temáticas de las enfermedades mentales, más allá de la salud mental, el sexo y el uso de las drogas se tratan de una forma natural e, incluso, por momentos exagerada. No obstante, tampoco hay que negar que las imágenes de sexo y drogas resultan comerciales y, en muchas escenas, no aportan mucho al desarrollo de la historia.

De alguna forma, este tipo de series están rompiendo el tabú de hablar sobre temas incómodos, aunque no pretenden ser un contenido educativo sobre la salud mental y el uso de las drogas. Se trata de un contenido de entretenimiento, que si bien puede generar reflexión, no constituye un recurso o “flotador” al que acudan personas que están pasando por situaciones complicadas. “Euphoria” usa narrativas atractivas y una producción excelente, que la hacen una buena serie para maratonear.