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¿Sabes cómo deshacerte correctamente de tu basura electrónica?

Como consumidores debemos ser parte de una correcta gestión de la basura electrónica, un problema creciente en la Latinoamérica

Elementos electrónicos

Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | Luis Angel Hernández Liborio

Todos hemos desechado alguna vez en la vida algún aparato electrónico, desde unas baterías hasta pantallas, impresoras, celulares o refrigeradores. ¿Te has preguntado alguna vez qué ocurre con esa basura o si la has puesto en el lugar correcto? Seguramente sí, sin embargo Latinoamérica aún está lejos de tener resuelto el problema de los desechos electrónicos que afectan al ambiente.

La gestión de la basura electrónica en Latinoamérica es deficiente

De acuerdo con la ONU la gestión de desechos electrónicos en la región es deficiente, apenas el 3% de lo producido se recicla o recupera de la forma correcta. Para ponerlo en perspectiva, 13 países de América Latina produjeron en 2019 1.3 millones de toneladas de desechos electrónicos. Así que menos de 40 mil toneladas se recuperaron entre los 13 países, una cifra baja comparada con el tamaño de los desechos. El organismo también destaca que la media mundial es del 17.4% de recuperación, casi 6 veces la cifra para América Latina.

Cabe señalar que el estudio de la ONU no contempla a Brasil, Colombia y México por lo que las cifras deben ser aún mayores a las señaladas. La legislación de los diferentes países aún está lejos de ser suficiente para gestionar los residuos, tanto por la protección del ambiente, como por la salud de la población frente a residuos tóxicos contenidos en la basura electrónica. También es de resaltar la importancia económica que tienen estos residuos, en la basura electrónica de los 13 países estudiados se encuentran aproximadamente 7 toneladas de oro, equivalente a la mitad de las reservas del metal que poseen Colombia o Chile.

¿Qué hay en la basura electrónica?

Por su naturaleza, los productos electrónicos contienen diferentes cantidades de plásticos, metales, sustancias químicas tóxicas, vidrio, entre otros elementos. Algunos de ellos se pueden reciclar y/o recuperar, entre ellos los plásticos y los metales como el oro o el aluminio, sin embargo otros son desechos tóxicos que requieren de una gestión específica y obligada para mantener el ambiente protegido. Entre las sustancias tóxicas que se pueden encontrar están el plomo, mercurio, litio, cadmio y los BFR, todos ellos pueden terminar en el agua, en tierras cultivables o donde habitan especies animales y vegetales que podrían ser dañadas de forma irreversible. De acuerdo con el Centro de Capacitación Eléctrica y Energías Alternas entre los daños a las personas se encuentra la ceguera, daños a los riñones y cáncer.

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¿Cómo gestionar correctamente mis desechos electrónicos?

Más allá de señalar el problema de los desechos electrónicos en la región, es más importante aún que el consumidor sea parte de la gestión correcta de estos residuos, es decir, ser parte de la solución. Es una responsabilidad compartida entre gobiernos, empresas y consumidores para que los residuos se manejen de forma correcta. En un mundo en el que la tecnología ocupa un lugar cada vez más preponderante, el aumento de la basura electrónica será inevitable, por lo que su gestión es una necesidad clara. Un ejemplo son las baterías que serán desechadas por la industria automotriz que está en transición hacia los automóviles eléctricos.

Como consumidor lo primero que puedes hacer es no desechar tus desechos en los contenedores convencionales para la basura orgánica o inorgánica. Tienes tres opciones para hacer una gestión responsable: la primera es  ponerlos en contenedores especiales para ello. Desde luego en cada país es distinta la ubicación, la cercanía y el número de ellos, pero seguro en tu ciudad existe alguno. Centros comerciales, escuelas, tiendas de electrónica y oficinas gubernamentales son los lugares en los que es más probable encontrar estos contenedores.

La segunda opción es llevarlos a centros especializados en la gestión de residuos electrónicos, ahí le darán el manejo correcto que incluye separar los distintos elementos destinandos a reciclaje, en el caso de los que son nocivos, ponerlos en sitios donde no representen peligro al ambiente o a las personas. También, estos centros suelen ser el punto de llegada de la basura que se lleva a los contenedores.

La tercera opción son las campañas de recolección gubernamentales, de empresas o de organizaciones civiles orientadas a crear conciencia sobre el peligro que representan al ambiente los desechos electrónicos. Ahí podrás dejar tus celulares descompuestos, baterías, pantallas, lavadoras o cualquier otro objeto del que quieras deshacerte de forma apropiada, las tres opciones son útiles, sin embargo esta última suele ser itinerante por lo que debes estar pendiente de las fechas y lugares en las que se hará la recolección. Finalmente, para tratar el problema de raíz reduce tu consumo de productos electrónicos utilizando, por ejemplo, baterías y aparatos recargables, o evitando adquirir cada año la versión más reciente de smartphone si el que tienes aún es funcional.