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Sanciones de la FIFA ¿cuáles han sido las más severas?

El mundo del fútbol sigue conmocionado con los violentos hechos registrados hace unos días en Querétaro, México, en el que fallecieron 17 personas y otras 23 resultaron heridas. Ya la Liga MX determinó los castigos, repasamos algunos casos similares del pasado

Eric Cantoná y Juanito Gómez

Fotos: AFP, MT

LatinAmerican Post | Onofre Zambrano

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Han sido muchos más los casos de castigos ejemplares a jugadores que a equipos o selecciones, pero lo cierto es que la FIFA y sus organismos adscritos han tenido que lidiar históricamente con comportamientos que, en algunos casos, han desencadenado tragedias en el fútbol, lo que los ha obligado a poner mano dura para evitar que se repitan. 

La violencia que se vivió el pasado 5 de marzo en el Estadio La Corregidora de Querétaro, México. Este episodio dejó una de las imágenes más dantescas de la historia con un saldo fatal de 17 muertos y 22 heridos de gravedad. Los castigos o sanciones para el club ‘Gallos Blancos’ de Querétaro van desde la olbigatoria compra de los dueños de la franquicia o la prohibición de usar el estadio por un año. 

A través de un corto comunicado expresaron que “la FIFA está consternada. Los actos de violencia son inaceptables e intolerables. Nos unimos a la Federación Mexicana de Fútbol y a la Concacaf para condenar este negro incidente y alentar a las autoridades a hacer justicia en relación con los individuos responsables. Nuestros pensamientos están con todos los que sufrieron sus consecuencias”, reflejó El Sol de México. 

Futbolistas castigados

El portero chileno Roberto Rojas sufrió una de las sanciones más duras que se recuerden, y de paso, con su comportamiento arrastró a su selección nacional, aún cuando no fue un asunto de violencia. Fue el 3 de septiembre de 1989. Brasil y Chile jugaban en el Maracaná en un partido clasificatorio para el Mundial de Italia 1990. La 'canarinha' vencía parcialmente por 1-0 y con ello eliminaba a los australes.

En la fracción 67, una bengala cayó sobre el césped y el guardameta se desplomó aparentando estar herido con el artificio lanzado desde la grada de la afición local. Su rostro sangraba, pero las imágenes de televisión luego demostraron que el objeto no impactó en Rojas y que este fingió la agresión. El guardavalla confesó que él mismo se había provocado las heridas con una cuchilla de afeitar que tenía en su guante.

La FIFA lo sancionó de por vida por conducta antideportiva. Más nunca jugó profesional y Chile quedó excluido del Mundial de Italia, así como de las eliminatorias hacia Estados Unidos 1994.

Otro caso icónico fue el de Juanito, ex jugador del Real Madrid, quien sufrió dos sanciones en su carrera que le alejaron siete años de las competiciones europeas. La primera por 24 meses tras agredir al árbitro alemán Adolf Prokop y a uno de sus jueces de línea en un partido ante el Grasshoppers de Suiza en 1978. La segunda conducta antideportiva fue en semifinales de la Copa de Europa de 1897 ante el Bayern Múnich en la que el defensor pisó deliberadamente la cabeza del germano Lothar Matthaus, quien estaba en el suelo. Fueron cinco años de suspensión.

¿Quién no recuerda la patada voladora del francés Eric Cantona?, una de las agresiones más populares de la historia, 25 de enero de 1995. Cantona era ficha del Manchester United y cual karateca golpeó en el pecho a Matthew Simmons, un seguidor del Crystal Palace que le increpó cuando se retiraba a los vestuarios tras haber sido expulsado del partido. La Federación inglesa le sancionó con nueve meses, 20 mil libras de multa y dos semanas de servicio a la comunidad.

Final de Copa del Rey de 1984 entre Athletic Bilbao y Barcelona en el Santiago Bernabéu, dos rivales con cuentas pendientes. La tensión fue en aumento y no se pudo controlar sobre el final del partido. Jugadores y aficionados corriendo por el césped del mítico estadio con puñetazos y patadas por doquier.

Diego Maradona, Clos, Migueli, Andoni Goikoetxea, Sarabia y De Andrés recibieron un castigo de tres meses sin poder jugar. Sin embargo, tras el verano, ninguno de los futbolistas cumplió sanción alguna. Maradona fichó con el Napoli y los demás siguieron jugando. Curioso.

El uruguayo Luis Suárez debió aceptar nueve partidos de sanción más cuatro meses fuera de las canchas, 82 mil euros y la prohibición de entrar a los estadios. Todo esto debido al mordisco que le dio al italiano Giorgio Chiellini en el partido que enfrentó a Uruguay contra la “Azzurri” en la fase de grupos del Mundial Brasil 2014.

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Sanciones en Heysel, gran referencia

El 29 de mayo de 1985 en el estadio Heysel de Bruselas en la final de la Liga de Campeones de la UEFA entre Juventus y Liverpool se registró la que para muchos es la tragedia más grande de la historia, cuando una avalancha de aficionados de ambos equipos provocó al fallecimiento de 39 personas.

El reporte determinó que fueron los aficionados ingleses los responsables al estar bajo los efectos del alcohol y provocar a los italianos lanzándoles objetos. Los fanáticos, mayormente italianos, quedaron aprisionados en una zona del estadio que no tenía salida de emergencia y varios fallecieron por asfixia.

El castigo fue ejemplar. El Liverpool pagó caro las consecuencias al ser suspendido de todas las competiciones europeas por 10 años, hasta 1995, aunque posteriormente se redujo el castigo hasta 1991. A su vez, el resto de clubes ingleses tuvo que pagar también con cinco años de suspensión de competiciones UEFA. Dichas medidas aceleraron la desintegración de los Hooligans, un grupo de radicales y violentos fanáticos ingleses. Más nunca se vendió licor en los estadios europeos.

Selecciones, pocos precedentes

En el caso más reciente, los clubes y selecciones nacionales rusos fueron excluidos de todas las competiciones de FIFA y UEFA hasta nuevo aviso debido a la invasión militar del gobierno de ese país a Ucrania. Una situación totalmente ajena al fútbol y que ya la Federación Rusa apeló a través del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

En un similar orden de ideas, la extinta Selección de Yugoslavia fue separada por parte de la UEFA de la posibilidad de jugar la Eurocopa de 1992 en Suecia pese a ganarse el derecho legítimo en cancha durante las eliminatorias. La Guerra en los Balcanes motivó que fuese sustituida por Dinamarca.