Bienestar

¿Qué es el estrés parental y cómo manejarlo tras el regreso de los niños a clases?

Tras más de dos años de pandemia, el regreso a la "normalidad" también supone retos, pues el mundo ya no es el mismo y volverán a cambiar muchos hábitos dentro de las familias. En este escenario, aprender a manejar el estrés parental es fundamental para tener una vida familiar con bienestar..

Padre hablando a su hijo

Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Luis Ángel Hernández Liborio

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Read in english: What is Parental Stress and How to Manage it After the Kids Return to School?

La pandemia ha sido un terremoto en las diferentes relaciones sociales que experimentamos los seres humanos, desde lo laboral hasta lo económico, sin dejar fuera el ámbito doméstico. La convivencia de algunas horas que se daba antes de la crisis pasó a ser de 24 horas en un ambiente de tensión global. La acumulación de estrés fue más intensa para algunas personas, especialmente para aquellas que ejercen la maternidad y paternidad. El cambio de hábitos y las nuevas dinámicas en la convivencia llevaron al límite la salud mental de padres y niños que ahora deben adaptarse nuevamente a la normalidad, similar a la que existía previo a la crisis. Lo paradójico, es que este nuevo cambio de hábitos también supone un desafío.

¿Qué es el estrés parental?

El estrés parental es aquel que se produce en una situación en la que el padre se siente rebasado por las exigencias de su rol como tal, esto de acuerdo con un análisis de la Universidad de Huelva en España. Los padres contrastan la situación de la dinámica familiar, y en específico de sus hijos, con sus capacidades para afrontar las demandas que ello implica. El resultado es la acumulación de estrés producto de la frustración, lo que origina depresión, entre otros problemas de salud mental. Si a la tensión generada por la relación entre padres e hijos, es decir la dinámica familiar, se añade también la dimensión laboral y la académica de los hijos el problema se vuelve más complejo. El problema en sí no es sentir estrés, es una situación normal el presentar de vez en cuando sensaciones negativas, la diferencia estará en el cómo se afrontan. La pandemia motivó un mayor estrés parental al tener que mantener un equilibrio entre la dinámica de la familia, el trabajo y las clases en línea que sin duda sumaron largas horas de estrés.

Las consecuencias del estrés parental

La salud mental de los padres es sin duda uno de los puntos que más sufren las consecuencias del estrés, no obstante, los niños son quienes al final sufren las peores consecuencias, sobre todo a largo plazo. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, la violencia doméstica aumentó durante la pandemia en América Latina, junto a las mujeres, los niños son las principales víctimas de esta violencia. Las consecuencias a mediano y largo plazo son importantes, por ejemplo, al evitar afrontar la situación que genera el estrés, es probable que esa tensión se dirija hacia los niños en forma de maltrato. Por lo que es preciso aprender a lidiar de forma correcta con las emociones desde temprana edad, ya que a largo plazo se generan conductas también relacionadas al estrés y la interacción social negativa.

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¿El regreso a clases mejora las cosas?

La vuelta a clases significa un cambio a la dinámica familiar adoptada durante la pandemia, la convivencia se vuelve a reducir con lo que también el estrés debería disminuir, al menos el de tipo parental. Esta disminución no es gratuita ni total, la escuela como uno de los aspectos que más generan tensión y estrés seguirá haciéndolo aún con los niños en clases presenciales. El poco espacio que tendrán los padres gracias al regreso a los colegios podría resultar benéfico. El hábito del confinamiento puede ser un obstáculo temporal, pero el cambio en este caso puede mejorar la dinámica familiar, si no podemos evitar el estrés lo ideal es aprender a lidiar con él de forma correcta. Así, para los niños la vuelta al colegio representa la oportunidad de liberar estrés generado por el encierro y situaciones como la violencia doméstica, mencionada anteriormente.

Manejando el estrés parental

La revista Parenting Science nos da algunas recomendaciones para aprender a trabajar con nuestro estrés y que mejore la forma en la que nos enfrentamos a él. Como siempre en este tipo de situaciones lo primero es buscar ayuda, incluso si ésta proviene de una línea de atención para padres. Ante una situación desbordada lo primero es recuperar el control de ti antes que nada, ahí es donde el apoyo se vuelve crucial para evitar que las situaciones negativas tomen la delantera. Aunque pueda parecer un cliché se recomienda pensar positivo, una relación positiva con tus hijos reducirá o evitará tu estrés, además del que pueda tener el niño. Finalmente evita la vida contrarreloj, no hay nada que genere más estrés que el tiempo cronometrado ya que ejerce una presión adicional a tu vida diaria.

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