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Opinion: Caso Piqué ¿Problemático para el fútbol?

La noticia de que la empresa de Pique fue la responsable de hacer el trato de la SuperCopa a Arabia Saudita crea un precedente preocupante.

Gerard Piqué, jugador del FC Barcelona

Foto: IG-3gerardpique

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

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Recientemente se ha armado una enorme controversia alrededor de Pique, pues la empresa del jugador recibió una comisión millonaria que permitió el traslado de la Supercopa Española a Arabia Saudita. 

La empresa Kosmos, de la cuál Pique es Fundador, Presidente y CEO, fue una participante central en las negociaciones que llevarán el torneo europeo a este nuevo país. El jugador, desde su posición como jugador del Barcelona y como empresario, estaría repartiendo los ingresos del certamen del torneo de una forma en la que se evidencia un conflicto de intereses. 

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En uno de los audios filtrados, se evidencia a Piqué diciendo lo siguiente: 

“Si ellos (el Real Madrid) por 8 irían, hostia tío, se paga ocho al Madrid y ocho al Barça... a los otros se les paga 2 y 1... son 19, y os quedáis la Federación seis kilos, tío. Antes de no quedaros nada, os quedáis seis kilos. Y apretamos a Arabia Saudí y a lo mejor le sacamos... le decimos que, si no, el Madrid no va... y le sacamos un palo más o dos palos más...”,

Más allá de la legalidad del asunto, lo cierto es que crea un precedente preocupante de que un jugador tenga tanta influencia en las negociaciones de un torneo que afectan a su equipo actual. No solo por el conflicto de intereses, sino por los potenciales efectos que puede tener en la competición como tal. ¿Nos sorprendería mucho ver a los árbitros en Arabia Saudita dejar de pitar una falta del Barcelona? ¿Cómo podemos decir que los partidos se están pitando de manera transparente?

Por otro lado, el “sportswashing” sigue siendo un elemento que nos preocupa. Aunque el traslado de la Supercopa a Arabia Saudita era algo que ya se había concretado, por lo menos la justificación que se daba era que beneficiaría a la Liga como tal, no solo a los intereses de unos pocos. Jugar uno de los torneos de fútbol más reconocidos en un país conocido por sus violaciones a los derechos humanos es un golpe reputacional que resulta aún peor si no tiene por lo menos la justificación mencionada. Entre las violaciones de derechos humanos que ha perpetuado Arabia Saudita se encuentran a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGTB, así como censura a la libertad de prensa. 

Lo cierto es que Piqué ha negado todas las acusaciones, diciendo que todos los tratos se han hecho sobre la mesa y han sido completamente legales. Habrá que esperar a conocer las consecuencias que tendrá para el futuro del fútbol español las próximas SuperCopas.