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El Twitter de Elon Musk: ¿Santuario de Libertad o de Fake News?

El empresario, el más rico del mundo, ha puesto la mira en Twitter para su compra, pero ¿qué implicaciones tendría esto?.

Elon Musk, visitó las obras de la fábrica alemana de Tesla en Gruenheide.

Foto: ARCHIVO/Christophe Gateau/dpa

LatinAmerican Post |Luis Angel Hernández Liborio

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Elon Musk es conocido por tomar de forma frontal los asuntos que le interesan, es poco paciente, si desea algo espera que sea tal como él lo quiere. Si no existe, busca la forma de hacerlo realidad, con ese pensamiento ha impulsado sus empresas y ha amasado su fortuna. Las empresas SpaceX y Tesla son son buenos ejemplos de ello. Ahora, el empresario ha fijado su mirada en Twitter, una red social que ha criticado activamente por años y en la que empezó a invertir en abril pasado, ahora va por más, por el total de esta compañía. La noticia ha causado revuelo en términos de negocio, pero también por las implicaciones que podría traer, la fama de Musk no es gratuita.

Una oferta que haga a Twitter considerarlo

Twitter es una empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE), esto le ha permitido capitalizarse a través de la venta de sus acciones. Como cualquier otra empresa que cotiza en la bolsa tiene candados que evitan que de forma arbitraria algún accionista se haga con la mayoría (o la totalidad) de sus acciones y con esto del control total de la compañía. A principios de abril, Elon Musk adquirió el 9.2% de las acciones de Twitter por $3 700 millones de dólares convirtiéndose en el principal accionista de la empresa junto al príncipe saudí Alwaleed bin Talal en asociación con Kingdom Holding Company de la misma nacionalidad. Ahora Musk ha dado un segundo paso, ya que publicó en su cuenta de Twitter que había hecho una oferta por la totalidad de las acciones de la empresa por $54.2 dólares por acción según el documento enviado a la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense (SEC), lo que equivaldría a más de $43 000 millones de dólares, una oferta que haga a la empresa al menos considerarlo.

En su oferta también incluyó dos puntos relevantes: el primero es que su oferta es final dejando en claro que no negociará cambios, el segundo punto es que de no aceptar su oferta de compra evaluaría su inversión en Twitter, una oferta hostil, algo que afectaría a la empresa al menos a corto plazo con el valor de sus acciones. La oferta de Musk supera el valor actual de las acciones de Twitter que es de $46.3 con un valor de capitalización de $36 mil millones de dólares consultado en Market Watch. Aún así, desde ya, uno de sus principales socios, el príncipe Alwaleed bin Talal, ha rechazado la oferta por considerar que la empresa vale más por su crecimiento, además de evitar el control al que aspira Musk, cuyo patrimonio actual es de $249 mil millones de dólares, según el índice de billonarios de Bloomberg.

¿Para qué quiere Musk ser propietario de Twitter?

El sudafricano ha sido crítico de Twitter a través de la misma plataforma, aunque está en desacuerdo con algunas de sus políticas es a la vez uno de los usuarios más activos y entusiastas, tanto que planea comprarla. Más allá de las razones de negocio, Musk está interesado en adquirir Twitter para tratar, desde su punto de vista, que se convierta en una red más libre, donde la libertad de expresión esté garantizada. Para validar sus críticas suele recurrir a encuestas en las que pregunta a sus seguidores si están de acuerdo con él en diferentes temas relativos a la plataforma, usualmente los seguidores votan a favor de la postura de Musk. Es difícil etiquetar a Musk en un espectro político, su apoyo a políticos republicanos y demócratas es conocido, así como sus posturas a favor del ambiente, la social democracia, la seguridad en internet y la libertad de expresión. El problema con el empresario es que su pasión por estos temas lo ha llevado a compartir información que no siempre es verídica, un antecedente no apropiado para controlar una red social.

Sus críticas pueden encontrarse en la red social, un ejemplo es este tuit en el que critica el "desperdicio" de recursos en el desarrollo del uso de imágenes NFT para los perfiles, en lugar de mejorar sus niveles de seguridad en temas de fraudes y criptomonedas. Es claro que de hacerse con la empresa enfocaría los esfuerzos de desarrollo en puntos estragégicos como la seguridad, pero al mismo tiempo en esa búsqueda de libertad de expresión, al menos desde su concepción, podría dar paso nuevamente a personajes como Donald Trump, vetado de Twitter desde los disturbios en el capitolio por parte de sus seguidores en el cierre de su gobierno. 

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El espejismo de un Twitter más "libre"

Definitivamente es interesante que uno de los empresarios más importantes del mundo se interese en una de las redes sociales más utilizadas, su utopía de un Twitter más "libre" resulta atractiva. Si va tras los bots, a los que siempre ha criticado, o si mejora los candados para asegurarse que no se esté censurando a alguien con el pretexto de evitar la información falsa podría regresar a Twitter a los primeros planos, ya que se encuentra en declive en cuanto al número de usuarios. Sin embargo Musk también es conocido por sus decisiones viscerales y erráticas que lo han metido en problemas en no pocas ocasiones, por ejemplo en Tesla, sus opiniones y declaraciones han afectado el valor de sus acciones. En 2018 tuvo problemas con la SEC por declaraciones que afectaron el mercado bursátil y que pusieron en alerta a la institución. Tal vez una mejor opción para Elon Musk sea la creación de una red social propia, idea que el ex presidente Donald Trump adoptó con la creación de Truth Social, una red rival de Twitter que hasta ahora ha resultado en un fracaso.