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Nicaragua: Crece el conflicto entre Daniel Ortega y la Iglesia Católica

La crisis política y social en Nicaragua ha tenido un visible contendor igual de poderoso que el régimen de Daniel Ortega: La Iglesia Católica, quien ha causado malestar en el Ejecutivo del país centroamericano.

Monseñor Rolando Álvarez en Nicaragua

Foto: FB-Diócesis de Matagalpa

LatinAmerican Post | David García Pedraza

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Read in english: Nicaragua: The Conflict Between Daniel Ortega And the Catholic Church Grows

La sociedad nicaragüense lleva más de cuatro años sumergida en una problemática social y política debido al poder del Ejecutivo de Daniel Ortega, presidente del país desde 2007 hasta la fecha (elegido por primera vez para el periodo 1985 – 1990). El líder sandinista ha acaparado los titulares últimamente gracias a las polémicas elecciones presidenciales celebradas en 2021, en donde, por medio del uso excesivo de sus facultades, encarceló a todos los líderes y candidatos opositores a su gobierno, y además expulsó a la OEA del país y retiró a Nicaragua anticipadamente del mismo. Sin embargo, este organismo desde tiempo atrás venía intensificando sus acciones en contra el controvertido gobierno de Ortega al denunciar la persecución política opositora y descalificando las recientes elecciones.

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El opositor histórico de Daniel Ortega (Y de su corriente política)

Desde el comienzo del sandinismo en Nicaragua, de quien Daniel Ortega dice tener su inspiración de gobernanza, ha habido un opositor de la sociedad civil, la Iglesia Católica, quien, desde hace más de 40 años ha tenido ciertos roces con la ideología de Ortega y actualmente con las acciones que ha tomado el gobierno para intentar reprimir la institución religiosa.

La persecución al clero se hizo evidente desde 2018, cuando la crisis política apenas iniciaba. La Iglesia Católica al ponerse a la cabeza en los diálogos de paz entre el gobierno de Ortega y sus opositores no recibió un buen gesto de parte del Ejecutivo debido a que Ortega pensaba que las reuniones estaban desbalanceadas ya que la Iglesia ha sido un constante crítico de su plan de gobierno, por lo cual los diálogos no prosperaron y así la crisis nicaragüense siguió su curso.

El denominado ‘Diálogo Nacional’ al no demostrar voluntad de cambio por parte del Ejecutivo incrementó la sensación de inseguridad en el país, tanto así que la ONU y la OEA clamaron por la solución al conflicto interno por medio de más reuniones entre detractores y partidarios de Ortega. Sin embargo, el presidente de la nación desestimó cualquier acción debido a que considera que la Iglesia refugia terroristas en sus catedrales y templos, discurso que hasta hoy día sigue repitiendo.

Deslegitimar al opositor como único recurso

A inicios de esta semana, la Iglesia vivió otro golpe de persecución por parte del gobierno de Ortega al ordenar el cierre de seis emisoras religiosas, alegando el ejecutivo la falta de unos permisos de funcionamiento que no se han actualizado desde el año 2003 de parte del Instituto Nicaragüense de Comunicaciones (Telcor), informó específicamente la Diócesis de Matagalpa. Sin embargo la curia considera que es una medida de censura debido a que en junio pasado un canal de televisión católico fue sacado del aire por la misma institución sin argumentación válida.

De acuerdo al último censo realizado en 2015, el 48% de la población nicaragüense se considera católica, por este motivo el obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, sin importar que apróximadamente solo la mitad de los nicaragüenses lo sigan, le habló a toda la población del país y exhortó a: "Seguir doblando rodillas, el próximo jueves, día del santo Cura de Ars, orando por la protección y santificación de los sacerdotes y el viernes, 5 de agosto, día de ayuno y oración, porque la oración salvará a Nicaragua”.

Por su parte la abogada Patricia Molina Montenegro quien hace parte del Observatorio Por Transparencia y Anticorrupción, en su informe ‘Nicaragua ¿Una Iglesia perseguida? (2018-2022)’, recopila los casi 200 ataques que ha sufrido esta institución por parte del gobierno de Ortega, además de expresar Molina para el portal católico AciPrensa que Daniel Ortega y su esposa, y vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, persiguen a la Iglesia a método personal más no gubernamental, además de expresar que ‘La Iglesia Católica no está dispuesta a adular a nadie’, cosa que posiblemente ofenda a Ortega y su narcisismo.

El Vaticano no se recupera de la expulsión del enviado del Nuncio Apostólico en marzo pasado, en donde consideró de ‘grave e injustificada’ la acción por parte del gobierno de Nicaragua. Además el secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, Rodrigo Guerra, se refirió a la coyuntura de la Iglesia en Nicaragua citando al papa Francisco al decir: ‘’El neopopulismo es el uso y abuso del pueblo en momentos de fragilidad, de incertidumbre popular, para arribar al poder y quedarse en él’’.

Por último, un asedio por parte de oficiales a la Iglesia de la Divina Misericordia en Sébaco aumenta la muestra de poder de Ortega en contra de la congregación religiosa, sumándose a la expulsión de la comunidad religiosa de las Misioneras de la Caridad hace un mes, y la actual censura que sufren los medios religiosos en radio y televisión.

No es común que la Iglesia Católica sea perseguida en América Latina, al ser la región cultural más mariana (devota a la Virgen María) por porcentaje poblacional. Los ataques a esta congregación religiosa con más comunes en países de África Occidental, como Nigeria, y en Oriente Próximo, como en Egipto e Irak. Sin embargo, cuando el poder le permite a una persona u organización asechar contra cualquier persona que considere enemiga, no hay oración que pueda detener su capacidad de opresión.