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Si no es la caída de Xi Jinping, ¿Qué puede cambiar en China con las protestas?

Las protestas por las estrictas medidas de la política Covid-cero de China han creado un contexto inusual. Aunque el puesto de XI Jingping no está en riesgo, ¿qué puede pasar en el gigante asiático?

Xi Jinping

Foto: Servicio de Noticias de China

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Read in english: If it is not the fall of Xi Jinping, what can change in China with the protests?

Hoy China vive un momento poco usual. Protestas extendidas por diversas ciudades importantes del país buscan cambios inmediatos en la política de Cero Covid que ha implementado el gobierno asiático. Expertos descartan que el puesto del máximo líder, Xi Jinping pueda correr algún tipo de riesgo. Sin embargo, las manifestaciones que hoy se ven, son históricas y no se descartan posibles cambios.

¿Qué está pasando en China?

Si en occidente sufrimos las medidas restrictivas contra la Covid-19, no es nada comparado con China. Aún hoy, cuarentenas estrictas y obligatorias, no solo para los casos positivos, sino para todas las personas que están cerca, lo que ha generado cerrar edificios enteros.

Esta política, que lleva ya varios meses, no parece dar los resultados esperados, ya que igual los números de contagios en el país siguen aumentando.

Esto ha causado el cansancio ya de la población china y ha generado protestas en diversas ciudades en contra de la política, el gobierno local, e incluso, en contra del presidente, Xi Jinping.
Aunque no es verdad que en China las protestas sean prohibidas, sí es cierto que normalmente son en contra de políticas específicas, gobiernos locales o por casos de corrupción. Las protestas en contra del presidente o del Partido Comunista Chino, son severamente perseguidas y no suelen ser muy grandes.

Las protestas recientes tienen algo sorpresivo: primero, son protestas esparcidas por diferentes centros urbanos, desde Shanghái (el puerto más importante de China y su motor económico), hasta Pekín (capital y centro político), pasando por Hong-Kong o diferentes ciudades intermedias. Además, se ha registrado que algunas de estas protestas piden la cabeza del presidente.
Esto demuestra la desesperación que viven hoy los chinos, encerrados en sus casas debido a la política intransigente que está llevando a la exasperación la población y una posible crisis económica.
 

¿De qué se trata la política de Cero Covid?

La política es bastante amplia y tiene restricciones severas para garantizar una propagación del virus. Las medidas van desde confinar ciudades enteras (ya pasó en Wuhan, donde se especula nació el virus, o en Shangái, el centro económico de China).

Pero también afecta a viajeros extranjeros que deben quedarse en hoteles por varios días mientras pasan un periodo de cuarentena y que muchos no pueden ni salir de sus casas sin antes tener una prueba de Covid negativa de menos de 24 horas.

Los ciudadanos no solo están cansados de tener que quedar encerrados en sus casas, sino que muchos protestan no tener suficientes ahorros para sobrevivir sin poder ir a trabajar. Incluso, hay quienes denuncian un incendio en la ciudad de Urumqi, Xinjiang. Al parecer, 10 personas fallecieron porque las salidas de emergencia estaban bloqueadas debido a que el edificio, en sí, estaba en cuarentena por coronavirus. A pesar de que las autoridades han desmentido esta relación, los manifestantes toman este evento como una muestra del problema actual en China

¿Por qué China le apunta a una política de Cero Covid?

La polémica de que el Gobierno chino busque medidas tremendamente restrictivas a pesar de que el 90% de la población está vacunada ha generado suspicacias. Sin embargo, las vacunas chinas no han demostrado el nivel de inmunidad que otras vacunas occidentales, lo que también ha puesto contra las cuerdas las campañas de vacunación en el país.

Esto, sumado a la necesidad que ha tenido Xi Jinping de controlar el problema desde la raíz para mandar un mensaje al mundo. Para limpiar la imagen de China como “creador del coronavirus” y convertirse en un país sanitariamente inmune.

¿Qué pueden lograr estas protestas?

A pesar de que es incierto el real alcance de las manifestaciones en China, casi que queda descartada, en su totalidad, un gran cambio en el régimen chino. No obstante, hay otras teorías que son un poco más optimistas sobre la actualidad política en China.

Una opción evidente, es lograr una relación en la política de China sobre la Covid-19. La misma Organización Mundial de la Salud había catalogado a la política de “Cero Covid, como “insostenible”. La dependencia de la ONU que se encarga de la salud pública que tanto había favorecido políticas de cuarentena para controlar las primeras olas, Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe máximo del organismo internacional, aseguró "cuando hablamos de la estrategia de cero covid, no creemos que sea sostenible teniendo en cuenta el comportamiento del virus hoy y lo que anticipamos para el futuro”.

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Igualmente, varios expertos económicos temen que las consecuencias de la política restrictiva de China tengan repercusiones mundiales. Alicia García Herrero, investigadora senior de Bruegel y directora de economía para Asia-Pacífico en Natixis, advirtió que la política de “Cero Covid” puede tener mayores consecuencias a la economía mundial que la guerra en Ucrania. 

Aunque, otra posibilidad, es que estas protestas que hoy llegan a importantes ciudades en China. Sean la primera llama que genere una participación política más abierta contra el partido, o por lo menos, una menor represión policial.

Es verdad que el gobierno ha aceptado que la política de Cero Covid ha generado “quejas por ser excesivas” y que han alterado “la vida normal”. Esta autocrítica, poco usual en el régimen del Partido Comunista Chino abren la puerta a una etapa más democrática. No obstante, otras voces dentro del Gobierno insisten en mantener sus medidas y ser más intransigentes, a pesar del descontento de la gente. Si es verdad que Xi Jinping vea como una muestra de debilidad el ceder a las críticas, no hacerlo oportunamente podrán escalar aún más la tensión que hoy tiene a miles de chinos en las calles pese a la represión del Estado.