fbpx

¿Cuál es la polémica con los precios y ganancias de las vacunas de Moderna y Pfizer?

Moderna ha informado de subidas de precios en las vacunas contra la COVID-19. Estos aumentos podrían ser de hasta el 400% y han generado una gran polémica. Te contamos sobre la situación.

Mujer recibiendo vacuna

Foto: Freepik

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

Escucha este artículo


Read in english: What is the Controversy with the Prices and Profits of Moderna and Pfizer Vaccines?

Moderna anunció que planea cuadruplicar el precio de la vacuna contra la COVID-19, hasta alcanzar los $130 por dosis. Ante tal anunció, diversos congresistas y políticos estadounidenses han reaccionado a la situación. El senador Bernie Sanders, presidente entrante del Comité en el Senado de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones, envió un comunicado al CEO de Moderna. Le pide a la farmacéutica reconsiderar la decisión que ha tomado e insiste en que esta vacuna fue desarrollada gracias al apoyo del gobierno. Además, señala que el gobierno invirtió 1,9 billones de dólares en el desarrollo de Moderna. Es decir, que estuvieron financiados por los impuestos de los ciudadanos. 

Sanders escribió: “El enorme aumento en el precio que ha propuesto tendrá un impacto significativamente negativo en los presupuestos de Medicaid, Medicare y otros programas gubernamentales que continuarán cubriendo la vacuna sin costo compartido para los pacientes". Asimismo, añadió que el notable aumento de los precios "hará que la vacuna no esté disponible para muchos millones de estadounidenses sin seguro o con seguro insuficiente que no podrán pagarla. ¿Cuántos de estos estadounidenses morirán de COVID-19 como resultado del acceso limitado a estas vacunas que salvan vidas? Si bien nadie puede predecir la cifra exacta, el número bien podría ser de miles". 

Lo paradójico es que investigaciones de diferentes organizaciones han demostrado que los costos de producción de las vacunas no son altos, frente a los precios elevados a los que se han vendido. En 2021, People's Vaccine Alliance denunció que los monopolios de las vacunas contra la COVID-19 hacían que el costo de vacunar a las personas fuera alrededor de 5 veces más caro de lo que podría ser. Esta alianza, que reúne a más de 100 organizaciones alrededor del mundo, señaló que: "las empresas Pfizer/BioNTech y Moderna están cobrando a los gobiernos hasta $41 mil millones por encima del costo de producción estimado". Sus análisis estimaron que las vacunas podrían tener costes de producción entre 1 a 3 dólares por dosis, aproximadamente. 

Te recomendamos leer: “Kraken” la nueva variante del coronavirus ¿Por qué está causando preocupación?

Pfizer baja el precio de sus productos para países de bajos recursos

Por su parte, la farmacéutica Pfizer emitió un comunicado de prensa el 17 de enero en el que anunció que ampliaría la oferta de productos de un plan llamado "Un acuerdo por un mundo más sano", que pretende brindar acceso a fármacos a países con bajos recursos vendiéndolos a precio de costo. Este acuerdo fue lanzado en 2022, en alianza con gobiernos y otras organizaciones de múltiples sectores, y pretende reducir las desigualdades en el acceso a medicamentos. 

De acuerdo con las cifras entregadas por Pfizer, el catálogo de productos pasó de ser de 23 a 500. Estos productos ofrecidos sin ánimo de lucro tendrán como destino 45 países en pobreza monetaria, la mayoría en África. "Los productos ofrecidos sin ánimo de lucro a los 45 países de renta baja incluyen ahora la cartera completa para la que Pfizer tiene derechos mundiales.
Amplía la oferta inicial de todos los medicamentos y vacunas patentados disponibles en EE. UU. o la UE para incluir ahora medicamentos no patentados", señala el comunicado.

Sin duda se trata de una buena noticia. No obstante, no es una solución definitiva. Por ejemplo, los países de América Latina no están en ese acuerdo. No obstante, muchos también tienen situaciones complicadas de acceso a medicamentos y vacunas. La investigación de "The Peoples Vaccine"del 2021, apoyada por Oxfam, señaló que: "Pfizer/BioNTech y Moderna están cobrando a los gobiernos hasta 41.000 millones de dólares por encima del coste estimado de producción. Colombia puede haber pagado de más a Moderna y Pfizer/BioNTech hasta 375 millones de dólares por solo 20 millones de dosis. Sudáfrica puede haber pagado 177 millones de dólares de más a Pfizer/BioNTech. Vacunas sobrevaloradas también afectan a los presupuestos públicos de los países ricos. El Reino Unido y EE. UU. podrían haber pagado a Pfizer/BioNTech y Moderna 1.800 y 17.400 millones de dólares adicionales, respectivamente, que el coste de producción estimado de estas vacunas de ARNm".

¡Más acceso a los medicamentos y vacunas para todos!

Más allá de la coyuntura con las vacunas de la COVID-19 de Moderna, lo sucedido con las farmacéuticas plantea varios interrogantes sobre el futuro. Diversos expertos han asegurado que la pandemia del coronavirus no será la última, aún menos con el calentamiento global que está causando tantas alteraciones y riesgos nuevos para la salud. Sin embargo, esta pandemia dejó muchas lecciones y entre ellas está la necesidad de atender los problemas de salud con una visión más global. Los sistemas de salud deben estar mejor preparados para afrontar las crisis, así como para garantizar a los ciudadanos sus derechos a una vida digna.

No obstante, esto implica repensar los modelos de salud y los controles que se ejercen sobre las farmacéuticas, que si bien prestan un servicio a la sociedad, también son un negocio altamente lucrativo. En múltiples ocasiones, grandes farmacéuticas han estado acusadas por acciones poco éticas y malos manejos. La salud no puede ser un negocio y la integridad de las personas que viven en países de bajos ingresos, incapaces de pagar a las farmacéuticas sus costos elevados, también debe ser protegida. Por esto, la comunidad internacional tiene que idear mecanismos que pongan límite y control a las empresas de este tipo, y que sirvan para financiar el acceso a medicamentos y vacunas.