Medio ambiente

Los perros de Chernóbil tienen un ADN diferente a otros perros

Una reciente investigación muestra cómo estudiar a los perros que quedaron en Chernóbil, que se han reproducido por años, permitiría analizar los efectos de la radiación a largo plazo en los seres vivos. Se trata del primer estudio en mamíferos de este tipo.

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Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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Un nuevo artículo, publicado en la Revista Science Advances, estudió la estructura genética de perros que viven en Chernóbil. Los resultados de este estudio son un avance en el estudio del impacto de la exposición a la radiación a largo plazo. Este artículo además hace parte de un proyecto más grande que permite entender cómo se adaptaron estos animales a sobrevivir en medio de la radioactividad. Asimismo, al ser mamíferos, además cercanos a los humanos, puede arrojar luces sobre los posibles efectos en las personas también.

En 1986, En Chernóbil, Ucrania, se produjo el desastre nuclear más conocido del mundo. Con la explosión de un reactor nuclear, se produjo una liberación de gases y sustancias radioactivas como el cesio y el yodo, que alterarían para siempre la zona. Tras este conocido accidente, se desplazó a más de 90 mil familias y miles de personas trabajaron en “limpiar” la zona para limitar y minimizar los riesgos del incidente. En este proceso, muchos animales fueron sacrificados para evitar que llevaran la radiación en sus cuerpos. Sin embargo, como es natural, hubo muchos que no fueron sacrificados y otros tantos que continuaron viviendo y reproduciéndose en la zona.

Uno de los documentos más célebres sobre este suceso es "Voces de Chernobil”, un libro escrito por Svetlana Alexievich, una periodista y escritora ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2015. Su éxito fue tal que HBO lo convirtió en una miniserie. En este texto, hay varias referencias a los animales: "En la tierra de Chernóbil uno siente lástima del hombre. Pero más pena dan los animales. Y no he dicho una cosa por otra. Ahora lo aclaro… ¿Qué es lo que quedaba en la zona muerta cuando se marchaban los hombres? Las viejas tumbas y las fosas biológicas, los así llamados «cementerios para animales». El hombre solo se salvaba a sí mismo, traicionando al resto de los seres vivos".

¿Qué hallazgos se encontraron sobre los perros de Chernóbil?

La iniciativa de investigar a los perros de Chernóbil surgió en 2017 por el interés de estudiar a una población de perros salvajes que cada vez se hacía mayor. Los investigadores estiman que llegaron a haber más de 800 de estos animales en la Zona de Exclusión de Chernóbil. Por esta razón, establecieron 3 clínicas veterinarias para brindarles atención y así obtuvieron 302 muestras genéticas.  "Representan tres poblaciones de perros que deambulan libremente y que viven dentro de la central eléctrica, así como entre 15 y 45 kilómetros del lugar del desastre", señala el artículo.

Uno de los hallazgos fue que la estructura genética de la población de perros de Chernóbil cambiaba en función de la ubicación geográfica en la que vivían estos animales. Asimismo, hoy tienen una genética diferente a la de otros perros, pues se compararon sus muestras con cientos de perros silvestres de otros puntos del mundo no expuestos a la radiación. Por otro lado, se comprobó que estos perros no migraron a áreas muy lejanas, sino que se adaptaron al área, pese a sus altos niveles de contaminación. "Su adaptación a las duras condiciones de vida los convierte en un sistema ideal para identificar firmas mutacionales resultantes de exposiciones históricas y continuas a la radiación", señala el artículo.

Los investigadores concluyeron que hay 3 familias de perros viviendo en Chernóbil y que se comportan diferente a otros perros, tanto salvajes como de raza pura. "La combinación de comportamientos observados en los perros de Chernóbil y sus complejas estructuras familiares sugiere que las poblaciones de perros de Chernóbil violan el supuesto de apareamiento aleatorio que es inherente a muchos modelos genéticos de población". Este es el primer paso de un proyecto que seguirá en estudio, pues ahora lo importante es determinar cómo se han adaptado a la radiación y cuáles podrían ser los efectos de esa constante contaminación en su comportamiento y salud.

Ya se contaba con otros hallazgos 

Pese a que los resultados de los perros arrojan datos sobre los efectos de la radiación a largo plazo, es necesario continuar investigando. Esto es especialmente valioso para determinar los siguientes pasos que se deben dar con la energía nuclear, por ejemplo. Hoy hay mucho debate sobre si debería usarse como una fuente de energía limpia o si tiene unos peligros demasiado altos. "Las personas corren el riesgo de exponerse a dosis bajas de radiación en todo tipo de contextos, incluso a través de ciertos exámenes médicos o mientras trabajan en plantas de energía nuclear, dice David Brenner, biofísico de radiación de la Universidad de Columbia, en una entrevista para la Revista Nature. 

Esta misma revista señala que ya había varios estudios sobre los efectos de la radiación de Chernóbil sobre otros animales: "Un puñado de estudios han informado tasas de mutación genética inusualmente altas en golondrinas de granero y moscas de la fruta en las cercanías del reactor, que ahora está sepultado en un sarcófago de acero y hormigón". Sin embargo, ahora las investigaciones se están centrando en la exposición a bajos niveles y por un tiempo prolongado.

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