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Alemania está cerrando su capítulo nuclear ¿Qué implicaciones tiene?

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Alemania decidió cerrar sus plantas de energía nuclear, en medio de un momento complejo para la seguridad energética debido a la guerra en Ucrania. No obstante, es una decisión llena de desafíos y controversia. 

Planta nuclear en Alemania

Foto: Rolf Kickuth

LatinAmerican Post | Sergio Marentes

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Read in english: Germany is Closing its Nuclear Chapter. What are the Implications?

Alemania cerró el sábado sus últimos tres reactores nucleares y puso fin a más de 60 años de uso de esta energía en el país. Esta decisión fue tomada tras el desastre de Fukushima en 2011, que impulsó a la entonces canciller Angela Merkel a acelerar el proceso de abandono de la energía atómica. Sin embargo, el cierre de los reactores generaron controversia y debate en un contexto de crisis climática y de guerra en Ucrania, que ha afectado al suministro de gas ruso.

¿Por qué Alemania decidió cerrar sus centrales nucleares?

Alemania inició su programa nuclear en la década de 1950 y llegó a tener 17 reactores operativos, que en 2010 generaban el 23% de la electricidad del país. Sin embargo, desde hace décadas existe una fuerte oposición social y política a esta forma de energía, especialmente por parte del movimiento ecologista y del partido Los Verdes, que nació en los años 80 como una fuerza antinuclear.

En el año 2000, el gobierno socialdemócrata-verde de Gerhard Schröder acordó con las empresas eléctricas un plan para cerrar progresivamente todas las centrales nucleares para el año 2022. Sin embargo, en 2010, la coalición conservadora-liberal de Angela Merkel revocó este acuerdo y extendió la vida útil de los reactores hasta el año 2036.

Esta decisión cambió radicalmente tras el accidente nuclear de Fukushima en Japón en marzo de 2011, que provocó una gran conmoción en la opinión pública alemana y llevó a Merkel a dar un giro político histórico. La canciller anunció entonces el cierre inmediato de ocho reactores y la desconexión definitiva de los nueve restantes para finales de 2022. Esta medida fue apoyada por una amplia mayoría parlamentaria y por el 59% de los alemanes, según una encuesta de ese año.

Merkel argumentó que los riesgos asociados a la energía nuclear eran inaceptables y que Alemania debía apostar por las energías renovables como parte de su transición energética (Energiewende), un ambicioso plan para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

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¿Qué tiene que ver el cierre de los reactores con la guerra de Ucrania y el gas ruso?

El cierre de los reactores nucleares ha supuesto un desafío para garantizar la seguridad del suministro eléctrico en Alemania, que depende en gran medida del gas natural como fuente de energía. Según datos de Eurostat, el gas natural representaba el 26% del consumo final bruto de energía en Alemania en 2019, siendo Rusia el principal proveedor con el 46% del total.

A pesar de los desafíos que supone el cierre de los reactores nucleares y la dependencia del gas natural como fuente de energía, en un complejo contexto con Rusia, Alemania demostró su compromiso con el cierre de la energía nuclear. Asimismo, levantó la bandera de la lucha contra el cambio climático y la transición hacia una economía más sostenible. La Energiewende llevó a una gran expansión de las energías renovables en el país, que en 2020 representaban el 45% de la producción de electricidad, y se espera que esta cifra siga aumentando en los próximos años.

El cierre de los reactores nucleares es solo una parte de un proceso mucho más amplio y complejo de transformación energética. No obstante, la postura frente a la energía nuclear también tiene que ver con posturas pacifistas y con el rechazo de lo nuclear, por los peligros que puede acarrear con ejemplos como Chernóbil o Fukushima. Así, en un momento de incertidumbre geopolítica y climática, consideran que su decisión se alinea con la búsqueda de un futuro más sostenible

En resumen, el cierre de los reactores nucleares en Alemania es una decisión que generó controversia y debate, pero que refleja el compromiso del país con la transición hacia un modelo energético diferente. 

¿Qué desafíos vienen para la gestión energética en Alemania? 

Diversas ONG ambientalistas denunciaron que el país no está haciendo lo suficiente para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Asimismo, el capítulo nuclear no está del todo finalizado, pues quedan años de gestión de residuos por delante. Wolfram König, presidente de la Oficina Federal para la Seguridad de la Gestión de Residuos Nucleares, señaló que: "Para las generaciones futuras, el capítulo de la energía nuclear aún no se ha cerrado". Hay 1.900 contenedores con residuos radioactivos, que aún deben ser trasladados y gestionados de forma segura. De la misma forma, las plantas deben ser descontaminadas. 

Por otra parte, la expansión del uso de energía nuclear en países como China, Finlandia, Japón y Rusia plantea preguntas sobre la seguridad y la sostenibilidad de esta tecnología en todo el mundo. Pese a que son menos contaminantes que los combustibles fósiles, cualquier error con ellas puede desencadenar una catástrofe, sostienen quienes están en contra de su uso. No obstante, también hay diversos científicos que ven en la energía nuclear una fuente verde de energía que debería incentivarse. De hecho, la activista ambiental Greta Thunberg, en entrevista para ARD, señaló que si las plantas nucleares van a ser reemplazadas con carbón, no tiene sentido detener su funcionamiento.