AMÉRICAS

Nueva especie de rana lleva el nombre de la expresidenta argentina Cristina Fernández

Una nueva especie de rana descubierta por investigadores argentinos, brasileños y uruguayos ha sido bautizada como ‘Fisaremus Cristine’ en honor a la expresidenta argentina Cristina Fernández, reconociendo sus contribuciones a la educación, la ciencia y la tecnología.

Nombrar una nueva especie de rana

En un descubrimiento innovador, investigadores de Argentina, Brasil y Uruguay nombraron una especie de rana recién descubierta ‘Fisaremus Cristine’, en homenaje a Cristina Fernández, expresidenta de Argentina (2007-2015). Este homenaje es un testimonio de las importantes contribuciones de Fernández a la educación, la ciencia y la tecnología durante su mandato.

El nombramiento de esta nueva especie resalta la naturaleza interconectada de los países latinoamericanos en la investigación científica y subraya la importancia del apoyo político a los esfuerzos científicos. El descubrimiento fue posible gracias a la colaboración con científicos de estas tres naciones, lo que demuestra los sólidos vínculos científicos que unen a la región latinoamericana.

El profesor Diego Baldo, uno de los investigadores principales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, jugó un papel fundamental en este descubrimiento. La rana pertenece a un grupo conocido como “ranas lloronas”, llamadas así por sus fuertes llamados nocturnos que recuerdan al llanto de un bebé. Esta característica dio origen a las especies llamadas coloquialmente “llorones” en su hábitat natural.

El legado de Fernández en el avance científico

El equipo de investigación decidió ponerle a la rana el nombre de Fernández basándose en el énfasis de su administración en mejorar el panorama científico en Argentina. Bajo su liderazgo, se realizaron importantes inversiones en investigación científica y tecnología, fomentando un entorno en el que podrían florecer descubrimientos como ‘Fisaremus Cristine’.

La identificación de esta nueva especie implicó sofisticados análisis informáticos de las llamadas de los anfibios y extensos estudios filogenéticos. Este esfuerzo de colaboración no sólo condujo al descubrimiento de la especie sin nombre, sino que también demostró la capacidad de la cooperación científica internacional para avanzar en el conocimiento y el descubrimiento.

La respuesta de la comunidad científica internacional fue abrumadoramente positiva, y los colegas de Brasil se mostraron particularmente agradecidos, dados los recientes desafíos bajo la administración de Jair Bolsonaro, quien había reducido notablemente la financiación para ciencia y tecnología. Este sentimiento tuvo eco en toda la región, contrastando el apoyo a la ciencia en la Argentina de Fernández con el abandono observado en otras administraciones.

Sin embargo, el clima para la investigación científica en Argentina ha enfrentado desafíos recientemente, especialmente después de la presidencia de Javier Milei. Los recortes y despidos del gobierno libertario en sectores científicos provocaron protestas generalizadas entre los trabajadores del Conicet y otros organismos de investigación y educación. Esta acción provocó la condena internacional, incluida una carta pública de 68 premios Nobel criticando el desprecio del gobierno por la inversión científica.

El debate en torno a la asignación de fondos a la investigación científica ha sido intenso. El portavoz presidencial Manuel Adorni defendió la postura del gobierno, argumentando a favor de centrarse en campos como la economía y la inteligencia artificial en la medicina, mientras descartaba otras áreas de investigación por considerarlas menos valiosas.

Este descubrimiento y el posterior nombramiento de las especies de ranas pusieron de relieve la compleja interacción entre la política y la ciencia en América Latina. Subraya los distintos niveles de apoyo a la investigación científica en toda la región y destaca el impacto potencial del liderazgo político en el avance científico.

Un símbolo de colaboración e influencia política

En un contexto más amplio, la historia de ‘Fisaremus Cristine’ es más que simplemente nombrar una nueva especie. Sirve como recordatorio del papel fundamental que pueden desempeñar las figuras políticas en la configuración del panorama científico. El esfuerzo colaborativo de investigadores de diferentes países latinoamericanos ilustra el potencial de la cooperación regional para avanzar en el conocimiento y el descubrimiento científicos.

Este homenaje científico refleja el legado de Cristina Fernández y continúa generando debates sobre la importancia del apoyo político a la ciencia. También plantea interrogantes sobre la dirección futura de la investigación científica en América Latina en medio de panoramas políticos cambiantes y distintos niveles de respaldo gubernamental.

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Cuando ‘Fisaremus Cristine’ comienza su viaje en los anales del descubrimiento científico, se erige como un símbolo de la interconectividad de la ciencia y la política. Destaca el impacto de las decisiones políticas en el progreso científico y los lazos duraderos de colaboración que se extienden a través de las fronteras de América Latina. Este nombramiento no sólo honra a una figura política sino que también significa la intrincada relación entre la gobernanza y el avance del conocimiento científico en la región.

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