¿Cómo afrontar los problemas del sistema de educación colombiano?

Colombia por una educación más humana

La academia siempre ha sido un espacio de discusión colectiva donde se tejen los hilos del futuro. Entregar a la sociedad jóvenes bien preparados dependerá de la pasión y el amor que le imprimamos al arte de la enseñanza y a la construcción de relaciones a largo plazo basadas en el respeto y la confianza.

No basta solamente con conocer a profundidad los aspectos técnicos y teóricos de cualquier tema, sino de saber relacionarlos con la vida diaria de las comunidades, entender sus contextos y así aportar a la transformación de la sociedad.

Actualmente Colombia atraviesa una crisis del sistema educativo producto de la inestabilidad económica y la corrupción. Nos encontramos con docentes mal pagos, con una oferta educativa deficiente, con altos índices de deserción académica y con alimentos escolares que no se entregan a los niños por fallas en la logística de distribución.

Ante este panorama queda preguntarnos de qué manera podemos aportar para mejorar de manera gradual estos aspectos. Mi aporte para la solución del problema de la calidad educativa se basa en crear relaciones de confianza basadas en un valor fundamental: respeto. 

Practicar confianza y respeto desde el salón de clases nos permitirá forjar generaciones más conscientes, íntegras y decididas. Es momento de hacer un alto en el camino y pararnos a pensar en lo humano.

Que no nos envuelva la monotonía. Una clase no es una camisa de fuerza: es un ejercicio de inmersión donde se crea conocimiento y donde pensamos en cuáles son las decisiones más acertadas para encarar el futuro.

Muchos de nuestros niños por condiciones sociales y económicas no conocen sus territorios. Ignoran el lugar que habitan. Es necesario que los profesionales de cualquier campo visibilicen estas realidades a fin de promover espacios de desarrollo juvenil. Pare ello se deben enganchar políticas públicas que se preocupen por el bienestar de los niños y jóvenes colombianos.

Desde mi carrera sueño con ayudar al mundo, con contribuir al progreso, con salvaguardar la fauna, preservar la tierra, favorecer a las minorías, con firmar acuerdos justos, con cumplir la ley y no rajar con la conciencia. Sueño con una sociedad unida y equitativa que valore a sus profesores, sus investigadores y catedráticos. Mi experiencia en el claustro académico y mi perfil profesional de comunicador social son claves para aportarle a la calidad de la educación de mi país.

Preservar el conocimiento es clave para alcanzar índices de calidad de vida óptimos. La educación potencia el futuro de las naciones por eso cuidémosla y démosle el valor que ella se merece.

 

Latin American Post | Andrés Duque Guti

Copy edited by Laura Rocha Rueda

 

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