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Eutanasia en Latinoamérica: una lucha entre la dignidad y la ética

¿Cuáles países americanos permiten la eutanasia y bajo qué condiciones?

Eutanasia en Latinoamérica

El derecho a morir dignamente es todavía un Tabú en el que poco se ha avanzado durante las últimas décadas en América Latina. La eutanasia permite acelerar la muerte de un enfermo terminal, con el objetivo de poner fin al dolor y sufrimiento que el paciente padezca. Esta práctica le otorga al individuo la posibilidad de decidir el momento de su muerte, realizando el proceso con la ayuda de profesionales y de manera supervisada y consiente.

Quienes se oponen a la eutanasia, indican que dicha práctica es “jugar a ser Dios”. Es transgredir con las leyes de la naturaleza y usar la ciencia en contra del hombre. Pero para los defensores, la ‘muerte digna’ debería ser un derecho innato, inamovible ante ninguna ley y una opción que no debería ser juzgada.

Esta dualidad ha impedido que América Latina avance en la legalización de la eutanasia en la mayoría de sus países. Algunas naciones otorgan concesiones para casos específicos, pero de igual forma, castigan con severidad a cualquier ente, familiar o amigo que participe en la muerte asistida de una persona, así haya sido ella misma quien hubiese dado el consentimiento de actuar.

La legalidad de la eutanasia en América  

EE.UU: En 1998 Oregon se convirtió en el primer estado en legalizar la eutanasia y aplicarla en pacientes siempre y cuando el pronóstico de vida sea inferior a seis meses. Después de esto, otros estados del país se unieron y otorgan la posibilidad del suicidio asistido bajo estrictas condiciones.

Colombia:  En el año 2015 Colombia se convirtió en el primer país latinoamericano en practicar la eutanasia de manera legal. El caso lo protagonizó un hombre con cáncer de 76 años quien padecía fuertes dólares y había perdido parte de su rostro por culpa de la enfermedad. El paciente contó con el apoyo de un protocolo elaborado por el Ministerio de Salud por orden de la Corte Constitucional. En mayo de 2016, el Ministerio de Salud publicó una resolución que regula el procedimiento y permite su aplicación solo en pacientes mayores de edad, con enfermedades terminales y que hayan manifestado previamente y de manera consiente su voluntad de practicarse la muerte asistida.

México: el país latinoamericano anunció que reconocerá el derecho a la muerte digna en su nueva constitución, bajo la cual se regirá el gobierno a partir de 2018.

Brasil: La eutanasia en Brasil no está permitida, pero el Consejo Federal de Medicina avala la suspensión voluntaria de tratamientos o equipos que mantengan en funcionamiento los órganos vitales de un paciente.

Argentina: Desde 2012 en Argentina está vigente la Ley de Muerte Digna, la cual le permite a los enfermos terminales rechazar la posibilidad de realizarse cirugías, tratamientos o reanimaciones para prolongar la vida.  No obstante, Argentina rechaza la posibilidad de aplicar la eutanasia bajo cualquier circunstancia.  

Uruguay y Chile: Estas dos naciones, al igual que en Argentina, prohíben la eutanasia, pero le otorgan a un paciente la posibilidad de decidir si someterse o no a un determinado tratamiento de salud en el caso de padecer alguna patología terminal.

Los demás países no cuentan con normativas que avalen la eutanasia e incluyen en su Código Penal la práctica como “homicidio piadoso”.

Desde 1980, se fundó en Inglaterra la Federación Mundial de Sociedades por el Derecho a Morir. Esta coalición reúne a 46 organizaciones provenientes de 27 países y lucha para que "los individuos tengan derecho a tomar sus propias decisiones sobre la forma y el momento adecuado de su propia muerte".

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Laura Rocha Rueda