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Atletas que tuvieron su revancha en los Juegos Olímpicos

Te presentamos cinco ejemplos de motivación y superación que se han visto en las citas olímpicas.

Rafaela Silva y Usain Bolt

Presentamos como preámbulo a la cita olímpica de Tokio 2020 a cinco figuras que tuvieron que superar sus malos inicios para poder colgarse en el cuello la tan ansiada medalla de oro. Fotos: IG-rafaelasilvaa, IG-usainbolt

LatinAmerican Post | Theoscar Mogollón González

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Cada cuatro años se organiza uno de los mejores eventos deportivos mundiales, donde millones de atletas dan lo mejor de sí para poder cumplir sus sueños. Los Juegos Olímpicos están llenos de magia y, sobre todo, de historias llenas de motivación y superación que se convierten en los mejores ejemplos para los más jóvenes. Ante esto, te presentamos como preámbulo a la cita olímpica de Tokio 2020 a cinco figuras que tuvieron que superar sus malos inicios para poder colgarse en el cuello la tan ansiada medalla de oro.

Rafaela Silva

Prejuicios y racismo fue lo que tuvo que soportar esta judoca brasileña luego de su primera experiencia en unos Juegos Olímpicos. Desde pequeña, la atleta tuvo que trabajar arduamente, ya que sus orígenes provienen de una de las favelas más peligrosas de su país. Su primer evento olímpico fue en Londres 2012, a los 19 años, pero no tuvo el desarrollo que esperaba, pues terminó descalificada en su segundo combate por un golpe ilegal. Rafaela no escondió su pena y rompió a llorar desconsolada sobre el tatami.

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Tras ese mal momento deportivo, que también trajo consigo muchas críticas hacia ella en las redes sociales, la brasileña consideró abandonar el deporte por completo. Sin embargo, recurrió al apoyo psicológico y regresó a los entrenamientos. Su revancha llegó cuatro años más tarde en Río 2016, escenario perfecto para colgarse una medalla de oro que significó la primera de Brasil en esos JJOO.

Óscar Figueroa

"El que persevera, vence", dice el refrán, y no hay mejor ejemplo en el deporte olímpico que el del colombiano. La halterofilia es una disciplina que requiere mucha fuerza física, pero también mental, algo a lo que recurrió Óscar después su participación en Beijing 2008. En dicha cita no pudo levantar la barra en su primer intento, esto debido a una lesión que venía arrastrando desde meses atrás. Al quinto lugar de Atenas 2004 se le sumaba una temprana eliminación cuatro años después.

Una vez recuperado de la lesión y de haber considerado retirarse de la actividad competitiva, el colombiano volvió a tenerse fe y prosiguió sus entrenamientos. Sus registros poco a poco mejoraban y apuntó fuerte a Londres 2012, consiguiendo una medalla de plata y registrando un nuevo récord olímpico. Pero lo mejor estuvo para su último evento olímpico, en Río 2016, donde logró quedar en el primer lugar y así convertirse en el tercer deportista colombiano en conseguir una presea dorada.

Usain Bolt

Ostentar once títulos mundiales y ocho olímpicos se dice fácil, pero en realidad es todo lo contrario. La clave de eso está en la disciplina y el jamaiquino supo desde sus primeros JJOO que para alcanzar el éxito y ser el mejor debía hacer algo más. En Atenas 2004 se presentó con la mayor confianza posible, aunque una lesión en el tendón de la corva le impidió correr a plenitud y terminó eliminado en la primera ronda de los 200 metros, dejando un registro muy por debajo de lo esperado.

Pese a eso, Bolt se puso rápidamente manos a la obra otra vez y sumó un cambio de actitud con respecto al atletismo que trajo consigo una nueva versión de él. De la mano de su nuevo entrenador que le propuso modificar algunos aspectos personales, además de realizarse un tratamiento para superar sus problemas físicos, el velocista se presentó en Beijing para colgarse las medallas de oro en los 100 y 200 metros. A partir de allí comenzó su legado.

Michael Phelps

Ser el deportista olímpico más condecorado de todos los tiempos no es tarea fácil, y aunque muchos no lo crean, el inicio de eso tuvo momentos difíciles de superar. Michael se presentó por primera vez a unos Juegos Olímpicos con solo 15 años de edad, en Sidney 2000, siendo el nadador más joven en participar. A pesar de darlo todo, ese pequeño tiburón finalizó quinto en los 200 metros mariposa. Al final, regresó a casa sin ninguna medalla, pero con la convicción de que estaba participando en una disciplina hecha a su medida.

Las expectativas crecieron para Atenas, donde el nadador apuntaba a igualar la marca de Mark Spitz de siete preseas doradas en una misma cita olímpica. Al final logró seis y dos de bronce, una de esas perdiendo en los 200 metros libre ante Ian Thorpe y Pieter van den Hoogenband. Sin embargo, para Beijing lograría lo impensado: colgarse ocho medallas de oro. Phelps posee los récords de más medallas olímpicas de oro (23), más medallas de oro en eventos individuales (13) y más medallas olímpicas en eventos masculinos (15).

Hicham El Guerrouj

Las carreras de media distancia son esas pruebas donde se combinan velocidad y resistencia, además que también requiere su cuota de táctica. Es aquí cuando atletas como el marroquí son capaces de arrancar aplausos de los espectadores debido a la alta exigencia por la que deben pasar. Pero Hicham tuvo que esperar algunos años para tocar la gloria, ya que en sus primeros JJOO, Atlanta 1996, sufrió una aparatosa caída en la final de los 1.500 metros que lo obligó a abandonar la prueba.

En los siguientes años siguió mejorando sus registros y participando en diferentes eventos, todo eso con la mira en Sidney 2000. No obstante, en la final se vio sorprendido en la recta de meta por el atleta keniano Noah Ngeny, quedándose así con la medalla de plata. Ese sabor de boca agridulce no lo desmotivó y continuó luchando por cumplir su sueño, que tuvo como destino Atenas 2004. En la gran competencia de su vida no pudo tener mejor desempeño y alcanzó un doblete histórico, colgándose las medallas de oro en los 1.500 y 5.000 metros. Desde 1924 nadie había sido capaz de lograr dicha hazaña.