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Los devastadores efectos del coronavirus en la salud sexual

El Día Mundial de la Salud Sexual es una fecha para concientizar sobre la importancia de los derechos sexuales y su papel central para el bienestar.

Pareja recostados en una cama

Al inicio de la pandemia muchas personas vivieron los confinamientos como si se tratasen de una luna de miel en el cual pasar más tiempo con sus parejas. Foto: Pexels

LatinAmerican Post |María Fernanda Ramírez

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Read in english: The Devastating Effects Of COVID-19 On Sexual Health

La sexualidad es fundamental para el sano desarrollo de las personas.  Es un aspecto que abarca mucho más que las relaciones sexuales; implica a la orientación sexual, la identidad de género, las relaciones, el placer, los derechos reproductivos, la violencia sexual, las infecciones de transmisión sexual, las enfermedades en el sistema reproductor y las prácticas nocivas, como la mutilación femenina. Estos son aspectos sobre los cuales se debe reflexionar y hablar en el Día Mundial de la Salud Sexual .

¿Qué implicaciones ha tenido el COVID-19 en la salud sexual?

Al inicio de la pandemia muchas personas vivieron los confinamientos como si se tratasen de una luna de miel en la cual podían pasar más tiempo con sus parejas. Sin embargo, con el paso de los meses y el aumento en el estrés, la incertidumbre, las dificultades económicas y, en general los efectos negativos de la pandemia, la sexualidad de muchos se ha visto afectada. 

Alrededor del mundo se han realizado diversos estudios para medir cómo cambió el comportamiento sexual de las personas a causa de la pandemia y los hallazgos han encontrado que el sexo ha disminuido, como lo señala una investigación publicada en The Journal of Sex Research. 

“Efectivamente en la post pandemia la salud sexual va a tener unas alteraciones imprevisibles por todas las situaciones económicas, sociales y afectivas que estamos viviendo”, asegura Nereyda Lacera, Médica Sexóloga certificada por la Federación Latinoamericana de Educadores y Sexólogos Clínicos.

Por otro lado, este año, el Fondo de Población de las Naciones Unidas estimó que cerca de 12 millones de mujeres sufrieron inconvenientes para acceder a los servicios de anticonceptivos por causa de la pandemia. En consecuencia, se espera que haya más de 4 millones de embarazos que no fueron planeados. Esto con seguridad aumentará el número de abortos clandestinos, con impactos negativos para la salud femenina. 

En cuanto a aspectos físicos, muchas mujeres se han manifestado en redes sociales afirmando que han notado diversas alteraciones en su ciclo menstrual. La Agencia Europea de Medicamentos publicó un reporte en el cual señala que no existe una relación causal entre alteraciones en el ciclo menstrual y la vacunación contra el COVID-19. Al respecto, la Universidad de Granada adelanta una investigación, conocida como el proyecto EVA.

 

 

En cuanto a la parte masculina, la Sociedad Koreana para la Medicina Sexual y Andrología realizó una investigación cuyos hallazgos encontraron que pacientes que habían tenido coronavirus, desarrollaban una disfunción generalizada de las células endoteliales y que esto puede tener un efecto en la disfunción eréctil. Así que es posible que este efecto se sume a las secuelas del COVID-19. Sin embargo, aún hacen falta más investigaciones para determinar cuál es la afectación real del COVID-19 en la erección masculina.

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Educación sexual, una necesidad urgente

La OMS señala que para que hombres y mujeres tengan salud y bienestar sexual es fundamental que exista un acceso a información de buena calidad sobre sexo. La educación sobre sexualidad debe contemplar la enseñanza de las consecuencias de la actividad sexual sin protección, pero también la importancia de tener experiencias sexuales placenteras, consensuadas, y libres de discrminación y violencia.

Sin embargo, el fuerte impacto que ha tenido la pandemia en los procesos educativos no ha dejado por fuera a la educación sexual. Al respecto, la Dra. Lacera señala que “la pornografía se ha convertido en el educador sexual de los niños, niñas y adolescentes, pero en su desarrollo cognitivo ellos no están preparados para comprender estos contenidos explícitos”. 

Una investigación publicada en la revista Frontiers in psychiatry señala que el uso problemático de Internet y de la pornografía ha aumentado significativamente durante la pandemia y que esto tiene una carga en la salud mental pública.  Asimismo, indica que la adicción a Internet y/o a la pornografía puede hacer que la "readaptación" después de la pandemia sea complicada y difícil de afrontar. 

También se estima que los niños, al estar confinados por largos periodos de tiempo sin socializar con otros niños, podrían tener afectaciones en su desarrollo sexual y capacidad de relacionarse. Una educación sexual integral es fundamental para tener la capacidad de conocer y proteger el cuerpo, y así prevenir violencias y situaciones negativas que afecten el desarrollo personal.

No obstante, la educación sexual no es un tema que solo se deba impartir en las escuelas, pues la sexualidad es una dimensión humana que está presente durante toda la vida, aunque hayan vivencias diferentes en cada etapa. Sobre esto, la Dra. Lacera señala: “Hoy sabemos que los apegos, las emociones sanas, la posibilidad de amar y ser amado, las interacción con otras personas, la calidad del sueño, la mente despejadas, y otros factores, inciden en una salud sexual positiva y plena”.

En definitiva, el Día Mundial de la Salud Sexual es una fecha clave para tomar conciencia sobre la importancia de tomar decisiones libres e informadas para vivir una sexualidad positiva, placentera y segura. “Es importante que cuidemos nuestro cuerpo y su placer, así como lo hemos cuidado para evitar el contagio por COVID-19”, recomienda la Dra. Lacera.