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Opinión: ¿Qué tan efectivas son las apps de coaching?

Si bien estas apps pueden ser útiles en cierta medida, vale la pena preguntarnos si tienen la capacidad de sustituir una terapia profesional.

Mano sosteniendo un celular

Creer que las aplicaciones de coaching sustituyen una terapia psicológica puede ser peligroso. Foto: LatinAmerican Post

LatinAmerican Post | Vanesa López Romero

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Read in english: Opinion: How Effective Are Coaching Apps?

En los últimos años se ha visto más aceptación social frente a las enfermedades mentales, su validación y su tratamiento. A su vez, las apps de coaching de vida se han popularizado, sobre todo con la llegada de la pandemia por la COVID-19, que, debido a las cuarentenas largas y masivas, generó el aumento de ansiedad, depresión, distracción y problemas relacionales. Las terapias pasaron a ser virtuales y hasta se llegaron a desarrollar apps y herramientas tanto para doctores como para pacientes con el fin de facilitar los encuentros virtuales. 

¿Pueden sustituir una terapia?

Sin embargo, muchas de estas apps tienen una característica clara: si bien tienen funciones que ayudan a los usuarios con su diario vivir, estas no son especializadas y no sustituyen una consulta o un proceso terapéutico profesional. Estas son conocidas como apps de coaching de vida, y consisten básicamente en el desarrollo personal a través de hábitos que potencien las habilidades sociales, personales e incluso la laborales. 

Si bien pueden ser utilizadas como herramientas que complementen un proceso terapéutico, a menos de que exista una relación constante con una persona profesional y de confianza, no se podrá sustituir al profesional. Los algoritmos y la programación no pueden reaccionar ante una crisis, ni pueden hablar desde lo personal. La tarea de un terapeuta no es solucionar los problema de su paciente, sino darle las herramientas y los espacios seguros para que él mismo pueda encontrar las soluciones a los problemas que se pueden resolver y aprender a entender y aceptar aquellos que no tienen solución. 

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Una app puede caer en lo impersonal y no brinda esa cercanía ni la sensación de apoyo humano que sí puede generar una terapia. Cabe resaltar que no siempre la terapia con un profesional va a ser la mejor opción. Por décadas ha existido una desconfianza hacia el personal médico y hacia las terapias psicológicas y psiquiátricas por la desvalidación que se suele dar en estos espacios. La verdad es que dar con una terapia consistente y en la que se vean resultados es cuestión de intentar una y otra vez o de suerte. 

Pero a la larga, guiarse exclusivamente por este tipo de apps puede ser incluso peligroso. Si se presentan síntomas de alguna enfermedad mental es sumamente necesario acudir a un experto y tratar el asunto de la manera más responsable posible. Haciendo una comparación con la salud física, existen aplicaciones para mejorar el desarrollo físico, incluso para mantener bajo vigilancia el ritmo cardíaco, etc., pero no hay app que pueda sustituir una consulta médica, ni mucho menos una que pueda sustituir una terapia física. 

El coaching puede caer en la positividad tóxica

Sobre esto también es necesario mencionar que en muchos casos el coaching está asociado a una mirada de la vida que puede calar en lo tóxico. Hablamos de una idea de positividad que pone en lo alto de la cima la felicidad sin entender que esta no es algo que se puede alcanzar, sino algo que viene y va, y que en realidad se debe aspirar es una estabilidad para saber sortear los momentos difíciles. A partir de esa idea se mueve un discurso particular: atraes lo que quieres. 

Las cosas no simplemente se atraen. Esta idea puede generar confusión en las personas que buscan enfrentar sus problemas y a su vez, puede ser peligrosa para una persona que tiene altibajos o una enfermedad mental, pues al no ver eso que quieren hecho realidad entran en conflicto consigo mismos.

Acudir a un profesional, ya sea de manera presencial o virtual es de suma importancia. Asimismo, revisar si las apps que se usan como herramientas complementarias sí son las adecuadas es algo que no se puede dejar de lado.