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Los retos para Reino Unido si hay cambios en la corona británica

La reciente visita de la reina al hospital vuelve a poner en primer plano las preguntas sobre el futuro del Reino Unido si llega a haber un cambio en la corona británica.

Reina Isabel II reunida con los príncipes Carlos y Guillermo

La edad y el deterioro físico en la reina Isabel II han sido año tras año más evidentes, el debate sobre el futuro de la corona británica es también cada vez más frecuente. Foto: IG-theroyalfamily

LatinAmerican Post | Luis Angel Hernández Liborio

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La edad y el deterioro físico en la reina Isabel II han sido año tras año más evidentes, el debate sobre el futuro de la corona británica es también cada vez más frecuente. Su reinado es por mucho el más largo en la historia británica y ha sido trascendental en los grandes cambios que llevaron al antiguo Imperio al actual modelo de nación que ostenta. Su papel central como cabeza del Estado y elemento fundamental en los lazos económicos del reino con el mundo han incentivado los cuestionamientos sobre los retos que enfrentará el país con un nuevo monarca.

La sucesión en la Corona británica

El compromiso de Isabel II con la Corona ha sido admirado por los ciudadanos, ya que comenzó a reinar en una era de gran incertidumbre como fue la posguerra tras la Segunda Guerra Mundial, con un país afectado económica, física y moralmente. Sin embargo, su papel fue fundamental para la unidad del reino que logró recuperarse en lo económico, aunque no recuperó el papel internacional que alguna vez tuvo como imperio. Además tuvo que enfrentar los escándalos de la familia real, así como los problemas con las naciones constitutivas del reino que han puesto en riesgo la unidad territorial del mismo.

Isabel II sigue siendo más popular que su hijo Carlos, quien está en sexto lugar por debajo del príncipe Guillermo, quien se encuentra en el tercer lugar, de acuerdo con el ranking de YouGov. Si a la impopularidad de Carlos se suman sus 72 años de edad, el resultado es poco favorable para el príncipe. Hay quienes incluso podrían esperar una abdicación de Carlos en Guillermo para que este acceda al trono, lo que rejuvenecería a la Corona y mantendría o aumentaría la opinión favorable de los ciudadanos. No obstante, no hay nada claro al respecto. Carlos sigue siendo el príncipe heredero y no ha mostrado signos de querer modificarlo, tal vez por el mismo compromiso con la monarquía que tiene su madre.

El peso del Reino Unido en la Commonwealth of Nations

La Commonwealth of Nations (Mancomunidad de Naciones) engloba a países que tienen algún lazo histórico con el Reino Unido (con excepción de Ruanda y Mozambique), 16 de ellos (15 tras la próxima salida de Barbados) tienen a Isabel II como jefa de Estado. Aunque parece un papel meramente nominal, los países miembros de la Commonwealth no tomarán el cambio de monarca como una simple sustitución, la imagen de Isabel II es determinante. La coronación de Carlos podría acelerar procesos como el de Barbados, que decidió convertirse en república dejando fuera a Isabel II como jefa de Estado. Procesos similares existen en otros países tan importantes económicamente como Australia, Nueva Zelanda o incluso Canadá con el independentismo en Quebec. Es importante aclarar que la abolición de la monarquía en cualquiera de estos países no implica la salida de la Commonwealth, ya que hay lazos culturales y sobre todo económicos por los que es crucial mantenerse.

La economía puede ser un factor determinante para el futuro de la Commonwealth con un nuevo monarca. El Brexit afectó las expectativas de sus miembros pues cerró oportunidades directas de comercio, la reina es considerada una oradora importante para la comunidad y es crucial para el entendimiento económico. El nuevo rey debe garantizar que su imagen seguirá siendo el estandarte que permita mantener los negocios al mismo nivel o incrementarlos. De acuerdo con datos de la Commonwealth, el PIB combinado de los países miembros es de 13 billones de dólares en 2020, casi al nivel de China que es de 14 billones, de ahí la importancia del mercado "británico" para sus miembros. Los países integrantes han sabido separar lo político de lo económico, entonces las transformaciones en repúblicas difícilmente traerán un rompimiento con la comunidad, a menos que los intereses económicos se vean afectados.

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El Reino Unido en el mundo

Una de las motivaciones para la victoria del Brexit en 2016 fue la percepción de pérdida de soberanía y al mismo tiempo de liderazgo del Reino Unido en el mundo, en favor de la Unión Europea. La otra motivación ha sido el tema económico y migratorio. Los ciudadanos consideraban que la Unión Europea representaba un gasto para el país más que un beneficio. Dejando de lado a Europa, el Reino Unido ha decidido acercarse a los Estados Unidos como forma de compensar el impacto del Brexit. Uno de sus puntos más altos se dio durante el gobierno de Trump quien abiertamente apoyó a sus aliados británicos. No obstante Biden no se ha mostrado tan entusiasmado, en línea con la política de Barack Obama frente al Brexit, el actual presidente estadounidense se mantiene cauteloso sobre un acuerdo comercial con el Reino Unido, de acuerdo con Politico

La figura de la monarca se vuelve importante en este contexto. Ante negociaciones cerradas, el nuevo monarca tendrá el reto de abrir el panorama económico y político para el Reino Unido, cuyo liderazgo se ha visto opacado por Alemania y Francia dentro de la Unión Europea, por China y los Estados Unidos. Deberá ser la imagen que atraiga inversiones y logre acuerdos para el país comenzando por Estados Unidos y siguiendo con Europa, los efectos del Brexit aún no son claros en términos económicos, a poco más de un año de su salida. La trayectoria de Isabel II y su papel en hechos determinantes en la historia europea difìcilmente podrán ser igualados por Carlos, se enfrentará a retos internos como los de Irlanda del Norte y Escocia, y a los retos globales donde el peso del país es menor que décadas atrás.