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¿Cómo hablar con niños y adolescentes sobre la guerra y los conflictos?

En la actualidad, vivimos eventos que pueden llegar a ser difíciles de explicar a los más pequeños. Acá te dejamos algunos consejos para hablar con los niños y adolescentes sobre la guerra y otros conflictos.

Madre e hija recostadas en una cama

Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Vanesa López Romero

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Read in english: Como falar com crianças e adolescentes sobre guerra e conflitos?

El mundo tiene los ojos puestos sobre el conflicto que actualmente se vive entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, no todos terminan de entender cuáles son las razones por las que algo así está sucediendo. Si para la gente adulta esto puede ser complicado, en especial con la cantidad de información que hay en medios de comunicación y redes sociales, para los más pequeños lo es aún más. 

A pesar de su edad, los niños y adolescentes son lo suficientemente inteligentes para entender este tipo de eventos, pero hablarles al respecto puede resultar complicado. Por eso, si estás pensando en explicarle este tema a algún niño o adolescente que te rodea, a continuación te dejamos algunos consejos para que lo hagas de la mejor manera. 

Estos consejos están basados en los estudios y recomendaciones de asociaciones internacionales de psicología como la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, la National Traumatic Stress Network y la American Psychologycal Association

Antes de comenzar, ¿por qué es importante hablar de estos temas?

Este tipo de eventos tienen un impacto directo en las personas que habitan los lugares donde suceden los hechos, pero también en los familiares de las personas que viven allí, en los migrantes que están en otros países e incluso en quienes quizás no tienen nada que ver el conflicto pero escuchan las noticias y tienen sentimientos encontrados. 

Emociones como el miedo, la ansiedad, la preocupación o la rabia son las más  comunes en estos casos. Y estas emociones no son ajenas a los niños. Es muy importante que ellos tengan un espacio seguro para hablar, entender y dialogar los hechos sin miedo a sentirse juzgados.

Asimismo, no es un secreto que los niños, niñas y adolescentes pueden acceder a todo tipo de información a través de las redes sociales, por lo que pueden surgir dudas o malinterpretaciones. Es, entonces, nuestra responsabilidad guiarles a consumir este tipo de contenido de forma consciente y responsable. Asimismo, es preciso tener en cuenta que esto puede tener un impacto en su salud mental y emocional. Al respecto, es fundamental que desde pequeños desarrollen habilidades críticas y aprendan a hacer regulación emocional.

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¿Cómo hablar al respecto?

  • Tú vas primero: asegúrate de haber procesado tus emociones, opiniones y posturas frente al tema antes de iniciar una conversación con un niño o adolescente. Puedes confundirlo más si no tienes claro cómo te sientes al respecto. 

  • Inicia la conversación: puede que el niño o adolescente ya haya tenido contacto con algún tipo de información sobre el tema pero todavía no haya preguntado a un adulto al respecto, así como puede que no sepa nada aún pero eventualmente lo llegue a saber. Inicia tú la conversación, pregúntale si sabe algo respecto a lo que está sucediendo. 

  • No lo presiones: quizás este tema puede tocar fibras delicadas en el menor, ya que este tipo de eventos suelen recordar la propia pérdida o trauma, por lo que crear un ambiente seguro en donde se puedan hacer y responder preguntas debe ir de la mano con no obligar al niño a hablar al respecto.

  • Pregunta, no asumas: las personas mayores solemos asumir cómo se está o no sintiendo un niño, pero cada quien es un mundo y siempre será mejor preguntar antes que asumir. Haz preguntas: “¿cómo te sientes con esto?” en vez de “¿te sientes triste?”

  • Ojo con el vocabulario: utiliza palabras que el niño pueda entender fácilmente. Haz analogías o usa ejemplos que puedan ayudarte a traer el tema a un plano en el que el niño pueda sentirse cómodo. 

  • Responde dudas de manera clara y honesta: este tipo de eventos vienen acompañados de información que puede resultar difícil de procesar, pero de ninguna manera hay que mentirle a los niños. Lo mejor siempre será buscar la forma de explicar un concepto, por más difícil que sea, de manera honesta. Para esto hay que tomarse el tiempo y estar dispuesto a resolver más dudas que puedan surgir. 

  • No escondas cómo te sientes tú: la empatía es lo más necesario en estos escenarios y una gran forma de desarrollarla en el niño es recordándole que él no es el único que se siente así. Habla de cómo te sientes, qué es lo que te preocupa y permítele acompañarte. Sin embargo, hazle sentir que está en un ambiente seguro.