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¿Por qué Biden está incumpliendo sus promesas medioambientales?

Las decisiones del gobierno de Joe Biden frente a la exportación de gas y extracción de petróleo están generando incomodidad en sectores ambientalistas. En Latinamerican Post, hacemos un análisis del cumplimiento de las políticas medioambientales de Joe Biden.

Joe Biden

Foto: TW-POTUS

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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Read in english: Why is Biden Breaking his Environmental Promises?

Cuando Joe Biden llegó a la presidencia de Estados Unidos, se encendió una esperanza para la comunidad científica y los ambientalistas de que iniciaría un gobierno que se tomaría en serio el cambio climático. De hecho, este fue uno de los temas de campaña más fuertes en oposición al gobierno de Donald Trump. La construcción de una economía alrededor de la energía limpia, agua limpia para todos y un aire más sano fueron algunas de las promesas de campaña sobre políticas medioambientales de Joe Biden. Todo esto con promesas de generación de oportunidades de trabajo y menores costos para las familias.

Sus primeras acciones en pro de alcanzar los objetivos ambientales fueron volver a unirse al Acuerdo de París, del que Trump había sacado al país, y crear el primer Grupo de Trabajo Nacional sobre el Clima, con cerca de 21 líderes de agencias de gobierno. Sus metas son las de reducir las emisiones de efecto invernadero en un 50% para 2030, hacer la transición hacia energías verdes para 2035, lograr una economía neutra en carbono para 2050 y retornar el 40% de los beneficios de las economías limpias a las comunidades desfavorecidas. 

Pese a tener estos objetivos claros respecto a las necesidades ambientales, llevar a una de las economías más contaminantes del mundo a ser neutra en carbono no será una tarea sencilla. Aún más, si se tiene en cuenta que los intereses económicos suelen primar por encima de los objetivos de desarrollo sostenible en una economía de mercado mundial en la cual el sector privado tiene cada vez más poder.

Cambio de planes por la guerra entre Rusia y Ucrania

Pese a los objetivos que se ha planteado Estados Unidos en la reducción de las emisiones de carbono, la crisis energética ocasionada por la guerra entre Rusia y Ucrania ha cambiado el escenario de juego. Esta es una de las razones por las que las políticas medioambientales de Joe Biden se estén incumpliendo. El gobierno de la Casa Blanca anunció una iniciativa para proveer a Europa de gas natural licuado y ayudar al viejo continente a cortar su dependencia de Rusia. Asimismo, el gobierno de Biden aprobó la reanudación de extracción de petróleo en terrenos públicos. Entonces, en vez de alejarse de la producción de combustibles fósiles, parece que Estados Unidos está tomando aún más protagonismo en la producción y distribución de este tipo de energía.

Gina McCarthy, asesora de la Casa Blanca sobre cambio climático, durante los últimos días, ha estado lanzando nuevos planes para reducir la polución y la emisión de carbono, mejorar la infraestructura y tener más sistemas de transporte eléctricos. No obstante, mientras esto sucede, el gobierno norte americano también se compromete con un mayor apoyo de energía para la Unión Europea, como sucedió a finales de marzo con la reunión en Bruselas entre Biden y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Además hay que indicar que varias de las iniciativas de legislación climática han tenido oposición en el Congreso de los Estados Unidos, como la ley de gasto social y climático de Biden, por lo cual resulta imposible alcanzar cambios que no sean aprobados por las vías legales.

También es preciso señalar que, tanto Estados Unidos como Europa han destacado la necesidad de hacer la transición hacia energías limpias para cortar la dependencia del gas ruso y garantizar la sostenibilidad. El problema acá radica en la velocidad a la que se deben hacer estos cambios, pues diversos informes recientes, como el del IPCC de Naciones Unidas, señalan que debe hacerse casi de forma inmediata. “En lugar de tomarnos décadas para construir las terminales de exportación necesarias para que podamos seguir quemando combustibles fósiles y convirtiendo la Tierra en un infierno ardiente, deberíamos invertir en la producción solar en entornos urbanos donde se usa la energía, en techos y marquesinas de estacionamientos, por lo que Europa y los Estados Unidos pueden hacer la transición a fuentes de energía limpias y poner esa producción en línea mucho más rápido”, expresó el director de Western Watersheds Project.

Al respecto, diversas organizaciones ambientalistas se han manifestado en comunicados de prensa para señalar la hipocresía de las medidas. "La administración no solo no está haciendo todo lo que podría, sino que en realidad no está haciendo nada. La acción climática fue un pilar de la campaña del presidente Biden, y sus promesas sobre este tema existencial fueron una de las principales razones por las que el público lo eligió. Lograr resultados sobre el clima no es una cuestión de política interna. Es vida o muerte”, señaló Kyle Tisdel del Western Environmental Law Center.