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Britney Spears y Sam Asghari: Un romance que evolucionó a matrimonio

Desde hace un tiempo, la vida de Britney Spears ha tomado un nuevo aire y parte de ello se debe a su relación con Sam Asghari. ¿Cómo inició este romance entre Britney Spears y Sam Asghari?

Britney Spears y Sam Asghari

Foto: IG-britneyspears

LatinAmerican Post | Yolanda González Madrid

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Después de la tormenta siempre llega la calma. Así tal cual le ha sucedido a Britney Spears, que luego de años sufriendo bajo la tutela de su padre y de otras relaciones personales, finalmente encontró la paz y libertad que tanto deseaba para su vida. Y es que parte de ello se debe gracias al romance que inició con Sam Asghari, un joven que pasó de ser un novio amoroso, comprensivo y discreto, al nuevo esposo de la cantante. Si bien ambos han pasado por mucho últimamente, el destino les ha deparado un matrimonio feliz.

Pero antes de saber cómo inició este romance, vale la pena comentar brevemente quién es Sam Asghari. El joven de origen iraní emigró a los Estados Unidos en 2006 con 12 años y sin saber nada de inglés. En un principio su intención era comenzar una carrera en el fútbol americano, aunque por diferentes motivos debió dejar atrás ese sueño, algo que luego lo llevó a crear su propio negocio online como entrenador personal con apenas 19 años.

En 2015, y con un físico envidiable, Sam probó suerte en el mundo de la moda alentado por una de sus hermanas. Todo se iba desarrollando positivamente para él, convirtiéndose en un modelo frecuente del diseñador Michael Costello. Tras ese gran paso, su próximo objetivo estaba en llegar al cine y la televisión, solo que con una pequeña (y afortunada) parada antes en videoclips musicales. El grupo Fifth Harmony le dio esa oportunidad en "Work From Home", que si bien fue un éxito a él no le convenció del todo y buscó alejarse de esa pasantía.

Según contó el propio Asghari en una entrevista a la revista Men’s Health, no quería encasillarse en videos musicales sino dar el salto a la televisión. Meses después de aquella participación, ya en 2016, un amigo de él lo convenció para que fuese parte de otro vídeo musical, aunque este no le dijo de quién se trataba. Para sorpresa de Sam, el proyecto estaba a cargo de la mismísima Britney Spears para su canción "Slumber Party". Al final, esa simple decisión de trabajo cambió la vida tanto del modelo como de la cantante.

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Del romance al matrimonio

A partir de ese momento, Sam y Britney tuvieron química al instante, conversando a solas cada vez que tenían un descanso entre las grabaciones y posteriormente intercambiando mensajes de texto. Entre cita y cita, la ahora pareja dio a conocer la relación en enero del 2017 tras publicar una foto en sus redes sociales. Ciertamente, la historia de amor tuvo que enfrentar varios obstáculos, como el constante manejo de James Spears sobre la vida de Britney o la diferencia de edad de la pareja (él con 28 años y ella con 40).

A pesar de eso, la relación fue creciendo poco a poco al punto de vivir juntos en la casa de la artista. En ese entonces, Sam se convirtió en todo un apoyo incondicional para Britney, quien ya había iniciado su batalla por librarse de la tutela de su padre. Justamente en septiembre de 2021, pocos meses antes de conseguir esa libertad, la cantante hizo público su compromiso con Sam después de cinco años de noviazgo, una decisión que no hubiese sido posible si James aún mantuviera la tutoría.

Ya con aires de libertad, otra buena noticia llegaba para la pareja: un nuevo miembro estaba gestándose. En abril de este año, Britney anunciaba en su Instagram que estaba embarazada de su tercer hijo, y primero con Sam. Desafortunadamente, pocas semanas después de la noticia, la cantante terminó perdiéndolo por un aborto involuntario. Esto, sin embargo, no hizo decaer a la pareja que manifestó su intención de hacer crecer la familia.

Dejando atrás la triste noticia, el pasado 9 de junio Britney y Sam formalizaban su relación con el "sí, quiero". La ceremonia se realizó con pocos invitados (60 en total), donde estuvieron invitados toda la familia de Asghari; Mathew Rosengart, abogado y gran aliado de Britney; además algunos amigos íntimos como Madonna, Selena Gómez, Drew Barrymore, Donatella Versace y Paris Hilton. La boda se realizó en la casa de la pareja en Thousand Oaks, Los Ángeles, bajo una carpa cubierta de terciopelo rosa y un decorado muy al estilo de la princesa del pop.

Un episodio para el olvido

Aunque todo lucía perfecto, un inconveniente desagradable surgió durante la ceremonia. El primer esposo de Britney, Jason Allen Alexander, irrumpió en la casa entre gritos y destrozos. No obstante, la policía actuó rápido y se lo llevaron detenido, siendo acusado por allanamiento de morada, vandalismo y agresión sobre el equipo de seguridad de la cantante. Según información de AFP, el juez le dictó al hombre una orden de alejamiento y una fianza de 100.000 dólares.

La historia entre Britney y Jason sucedió en 2004, cuando en aquel entonces contrajeron nupcias durante una fiesta en Las Vegas. Sin embargo, los padres de la artista pusieron fin a esa unión 55 horas después con una anulación que le hicieron firmar. Y es que según reveló el propio Jason en el podcast "Toxic: The Britney Spears Story", el entorno de Britney cortó todo contacto entre ambos luego de invalidar dicho matrimonio.