Vivir cerca de espacios verdes puede ayudar a tratar problemas de salud mental

Un nuevo estudio de la Universidad de Pensilvania sugirió que vivir cerca de la naturaleza dentro de espacios urbanos puede ayudar a disminuir la depresión

Vivir cerca de espacios verdes puede ayudar a tratar problemas de salud mental

Un reciente reporte realizado por la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y divulgado por JAMA Network Open, titulado “Effect of Greening Vacant Land on Mental Health of Community-Dwelling Adults”, sugiere que la intervención de la naturaleza en los terrenos baldíos que se encuentran dentro de una ciudad tiene efectos positivos para la salud mental. En este estudio se descubrió que del total de los adultos que participaron, aquellos que vivían cerca de lotes baldíos reverdecidos reportaron una disminución en los “sentimientos auto diagnosticados de depresión e inutilidad”, en comparación con los que vivían cerca de espacios vacíos en donde solo se realizó una limpieza de basura.

Muchas investigaciones manifiestan los beneficios de vivir cerca o estar en contacto con la naturaleza. En 2013, de acuerdo con Medical Daily, un estudio “realizado por investigadores de la Universidad de Essex y publicado por la organización de salud mental Mind descubrió que dar un paseo por la naturaleza redujo las puntuaciones de depresión en 71 por ciento de los participantes”. En 2016, un reporte divulgado por gob.uk y publicado por Natural England, reveló que “participar en actividades basadas en la naturaleza ayuda a las personas que sufren de trastornos mentales y puede contribuir a una reducción en los niveles de ansiedad, estrés y depresión”.

En 2017, un artículo de la organización Friends of the Earth Europe afirmó que hay “un fuerte vínculo entre la falta de acceso a las áreas naturales y los malos resultados de salud y desigualdad”. Además, explicó la publicación, “la carencia de naturaleza se asocia a niveles de obesidad más altos, problemas de salud mental y tasas de mortalidad”.

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La depresión en particular es una enfermedad invisible con la conviven más de 300 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Solo en América Latina y el Caribe, afirma la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el 5% de la población adulta sufre de esta enfermedad. La depresión no solo es el trastorno mental más común en la actualidad, también es “una de las principales causas de discapacidad en el mundo”, afirma la OPS.

América Latina y el Caribe es una región con una gran diversidad, poseedora del 25% de los bosques del mundo, de acuerdo con un informe de The Nature Conservancy (TNC). Treepedia, una página creada por la Senseable City Lab del MIT en conjunto con el Foro Mundial Económico, registró las ciudades con mayor cobertura arbórea dentro de las cuales dos son latinoamericanas. Estas ciudades son Quito, que posee un índice de vegetación del 10.3%, y Sao Paulo con un índice de vista verde del 11.7%. Estas cifras no son muy alentadoras si se tiene en cuenta que los países con más árboles sobrepasan el 20% del índice de vegetación. Sin embargo, estas ciudades latinoamericanas poco a poco están haciendo algo para cambiar ese panorama.

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Por un lado, la capital de Ecuador es una ciudad con un “alto nivel de espacios verdes en relación con su actual número de habitantes (2,6 millones). El Índice Urbano Verde (IUV) capitalino es de 21,6 metros cuadrados (m²) por cada morador. Cifra significativa si se toma en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un IVU de 9 m²”, según explica El Telégrafo. Desde hace algunos años, esta ciudad ha venido trabajando en la siembra de árboles en este espacio urbano. Según el mismo medio, en 2015 se sembraron 7 mil árboles, una cifra que aumentó a 15 mil árboles en 2017.

Por otra parte, Brasil es uno de los países en donde se encuentran algunas de las ciudades más verdes de América Latina. Sin embargo, una de las que destaca es Sao Paulo. El medio brasileño Exame explica que “el alcalde João Doria (PSDB) ya prometió en más de una ocasión que en 2020, al final de su gestión, Sao Paulo habrá ganado un millón de árboles. El plan de metas, sin embargo, define el plantío de 200 mil. El secretario del Verde, Gilberto Natalini, explica que esa meta es de plantación propia del ayuntamiento, pero que se están buscando alianzas con la iniciativa privada para ampliar la entrega. Según él, sólo este año ya se han plantado 55 mil mudas y al menos una empresa ya se ha dispuesto a plantar otros 400.000 árboles”.

Esto da cuenta no solo de esa necesidad de mejorar las condiciones de una ciudad a la vista de que, como menciona Exame, la arborización ayuda a reducir la contaminación y a humidificar el aire; además de traer beneficios a la salud física y mental mediante la reforestación de estos espacios que han sido transformados por el hombre. "Los estudios en ciudades de Europa y Estados Unidos también apuntaron a una reducción de la depresión, del riesgo de muerte por enfermedades cardiorrespiratorias y a una mejora general del bienestar en quienes viven en zonas urbanas más verdes", explica el medio. Es por eso que, al final el estudio de la Universidad de Pensilvania explica que este tipo de "tratamiento de los ambientes físicos deteriorados puede ser una herramienta importante para que las comunidades traten problemas de salud mental persistentes”.

 

LatinAmerican Post | Diana Rojas Leal

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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